La otra cara del verano: más soledad para los mayores
Ana Bedia, en 'Más de uno Madrid', programa dirigido y presentado por Pepa Gea
El verano es para la gran mayoría de ciudadanos una etapa del año que asociamos con el descanso, la desconexión, el tiempo libre y los reencuentros familiares. Sin embargo, Ana Bedia, directora del diario 65YMÁS, poner el foco en la otra cara de la moneda del verano en ‘Revolución sénior’, la sección en la que semanalmente interviene en el programa 'Más de uno Madrid', en Onda Cero Madrid, presentado por Pepa Gea. Para quienes padecen soledad no deseada, especialmente las personas mayores que viven en grandes ciudades, esta época del año agrava su dramática situación.
Más de 2,2 millones de personas mayores de 65 años viven solas en España, según el INE. ¿Cuál es el motivo por el que en verano se agrava la soledad de los mayores? Bedia explica que el motivo principal es que su ya escasa red social y familiar se va de vacaciones y los centros de mayores a los que acuden a diario también echan el cierre por vacaciones.
Es una desconexión temporal que se traduce en una reducción severa de su red de apoyo. Las familias pueden mantener el contacto con llamadas diarias, pero la distancia física y la ralentización de la actividad comunitaria dejan a los mayores en una situación de enorme soledad.
La catedrática de Psicología Gema Pérez define esta situación en las grandes ciudades como la pérdida de la "rutina protectora". Durante el resto del año, los mayores mantienen un equilibrio frágil gracias a rutinas estructuradas: ir al centro de día, charlar con el vecino, las citas médicas... Pero en verano se produce un "apagón sistémico": cesan las actividades y se enfrentan a horas y horas vacías. Si a esto le sumamos las altas temperaturas que les impiden salir a la calle, y que los comercios de barrio cierran porque también se van de vacaciones, las oportunidades de interacción social se desvanecen por completo, explica Bedia.
Perfil de las personas que más riesgo tienen de sufrir este drama en verano
El grupo de mayor riesgo está conformado por mujeres viudas mayores de 80 años que viven solas en grandes ciudades, que además tienen otros problemas trasversales como dificultades de movilidad funcional, enfermedades crónicas o deterioro cognitivo que requieren de apoyo de terceros para salir de su domicilio.
También se ve agravada la situación entre quienes carecen de recursos económicos suficientes para costearse alternativas de ocio o cuidados; las personas con problemas de movilidad que viven en pisos sin ascensor y los mayores sin red de apoyo familiar bien porque carecen de descendencia, sus familiares viven muy lejos o no tienen relación con ellos.
Actuar de forma coordinada, esencial
Los expertos hacen un llamamiento urgente a actuar de forma coordinada a todos los niveles: familiar, comunitario e institucional.
Desde la Confederación Española de Organizaciones de Mayores (CEOMA) exigen a las administraciones públicas planes municipales específicos contra la soledad y protocolos especiales ante las olas de calor.
Los expertos reivindican el mantenimiento de los servicios sociales y sanitarios durante los meses de verano para la detección temprana de situaciones de riesgo. Asímismo reclaman la creación de "refugios climáticos" accesibles para que los mayores puedan resguardarse sin tener que aislarse en sus casas.
Además, los expertos piden flexibilizar los servicios de teleasistencia, implementando llamadas de seguimiento preventivo ante las olas de calor.
Además, existen ONGs y asociaciones que trabajan para paliar este drama de la soledad no deseada y "son la principal barrera de contención", mariza Bedia. Organizaciones como la Fundación Grandes Amigos cuentan con programas específicos de vacaciones, durante las que redoblan sus esfruerzos para el acompañamiento a mayores en situación de soledad. Además, organizan salidas a la naturaleza en grupos reducidos, algo vital para que cambien de aires y creen nuevos vínculos.
Y es más, esta Fundación, en colaboración con EMT Madrid ha colocado más de 20.000 perchas informativas distribuidas en 50 autobuses de un total de 15 líneas municipales llamando a los madrileños a animarse a implicarse en programas de voluntariado contra esta triste realidad que se agudiza en verano.
Recomendaciones
Los expertos, como soluciones o recomendaciones para las familias que se van de vacaciones, aconsejan planificar el verano junto al mayor, elaborando un plan negociado que sea satisfactorio para todos, y usar tecnologías de comunicación accesibles.
Además, recomiendan mantener un contacto telefónico o por videollamada de forma recurrente, planificar visitas presenciales regulares a lo largo del verano, intentar involucrar al mayor en actividades y, sobre todo, permanecer muy alerta ante cualquier cambio de ánimo que pueda indicar un proceso depresivo.
