¿Qué hacer si te sorprende un incendio conduciendo?
Fundación CEA lanza recomendaciones clave para proteger tu vida al volante
Con el inicio de la operación salida de vacaciones y millones de desplazamientos por carretera en la temporada de mayor riesgo de incendios forestales, desde la Fundación CEA recuerdan a los conductores que la información puede salvar vidas. Saber cómo actuar si un incendio te sorprende en carretera es fundamental para evitar accidentes o desenlaces fatales.
Antes de salir conviene consultar el estado de las vías y la previsión meteorológica en los canales de la DGT, evitar las rutas cercanas a focos activos y llevar el móvil cargado y agua en el coche.
A partir de ahí, Fundación CEA comparte una serie de consejos prácticos para saber cómo reaccionar si te ves inmerso en una zona afectada por el fuego mientras conduces.
¿Qué hacer si te encuentras con un incendio en carretera?
1. Mantén la calma y avisa cuanto antes al 112
Evita los cambios de sentido y los frenazos bruscos, y en cuanto veas el fuego contacta con los servicios de emergencia para saber si puedes continuar. Llama al 112 o al 062 (Guardia Civil) y facilita tu ubicación lo más exacta posible.
2. No intentes atravesar las llamas ni una cortina de humo
Los coches contienen materiales inflamables y no resisten altas temperaturas: cruzar una zona en llamas puede ser letal. Tampoco cruces una cortina de humo denso, por estrecha que parezca, porque desorienta al instante, oculta la carretera y puede ahogar el motor, que necesita oxígeno para funcionar. Si el fuego corta el paso, da media vuelta en cuanto sea seguro o busca una ruta alternativa.
3. Enciende las luces
El humo reduce mucho la visibilidad. Enciende las luces de cruce y los antiniebla para ver algo más, y los intermitentes de emergencia para que tu vehículo sea visible para el resto de los conductores y para los equipos de rescate.
4. Reduce la velocidad y aumenta la distancia de seguridad
Baja el ritmo de forma progresiva y mantén una buena distancia con el coche de delante. Con el humo apenas se ve, y un frenazo repentino puede provocar un alcance en cadena.

5. Elige bien dónde detenerte
Si tienes que parar, hazlo lejos de las llamas, en un lugar despejado y sin vegetación alrededor, y a ser posible en el sentido contrario al que sopla el viento. Si no encuentras un sitio así, una zona ya quemada es más segura. Y si circulas por una pista de tierra, vuelve al asfalto, que actúa de cortafuegos.
6. Si el fuego te rodea, permanece dentro del coche
Quédate en el vehículo con las ventanillas cerradas el mayor tiempo posible, cierra las rejillas de ventilación para que no entre humo y deja las luces de emergencia encendidas. El coche te protege del calor y del humo durante un tiempo, así que abandónalo solo como último recurso.
7. Si tienes que salir del vehículo, protégete y aléjate bien
Cúbrete toda la piel que puedas y tápate boca y nariz con un paño, mejor humedecido. Fíjate hacia dónde lleva el viento el humo y aléjate en sentido contrario al avance del fuego, hacia zonas ya quemadas o sin vegetación.
8. Respeta los cortes y sigue a los equipos de emergencia
Bomberos, Guardia Civil y Protección Civil tienen una visión completa del incendio, y sus indicaciones marcan la diferencia entre una evacuación segura y el peligro. Cuando hay un fuego se cierran tramos para proteger a los conductores y facilitar la extinción, así que respeta los desvíos y no intentes colarte por caminos secundarios no señalizados.
Además, no actuar correctamente puede ser sancionable
Según datos del Ministerio para la Transición Ecológica, entre el 3 % y el 3,5 % de los incendios forestales tienen su origen en colillas mal apagadas que algunos conductores arrojan desde el vehículo en zonas de alto riesgo, como cunetas, bosques o campos. Este gesto irresponsable no solo está sancionado con una multa de 500 € y la retirada de seis puntos del carnet de conducir, sino que puede llegar a constituir un delito penado con hasta 6 años de prisión si provoca un incendio.
Si la colilla llega a provocar un incendio forestal, el responsable se enfrenta a la vía penal con penas de cárcel de hasta 6 años, además de asumir los costes de extinción y los daños ocasionados.
Sin embargo, más allá de las sanciones, lo verdaderamente grave es el impacto irreversible sobre el medio ambiente, la destrucción de hábitats, la muerte de animales y el riesgo real de pérdida de vidas humanas. Un acto tan simple como tirar una colilla puede convertirse en una tragedia colectiva.
“Ante un incendio en carretera, cada decisión cuenta. Nuestro compromiso es que los conductores estén formados para actuar de forma segura, serena y efectiva antes una situación de emergencia”, destaca Rafael Fernández-Chillón, presidente de Fundación CEA.
Estas recomendaciones están especialmente dirigidas a quienes circulan por zonas rurales, vías secundarias o áreas de riesgo, y tienen como objetivo reducir el número de víctimas y accidentes derivados de incendios forestales en vías de circulación.
