Los sénior del siglo XXI toman Lisboa
El reto de la nueva longevidad se debate en Portugal
La Fundação Cidade de Lisboa ha acogido la II edición del Congreso Sénior 'Os Seniores no Século XXI – Compromisso de Futuro', un encuentro internacional que ha reunido a destacados líderes institucionales, expertos y representantes de la sociedad civil de España y Portugal.
La cita se ha celebrado bajo una premisa clara: situar a las personas mayores en el centro de las políticas públicas y no en la periferia de las preocupaciones, en un escenario clave donde 1 de cada 4 portugueses supera ya los 65 años.
Con la máxima de “nada sobre los sénior sin los sénior” como eje vertebrador, el congreso ha llamado a “pasar del diagnóstico a la propuesta, de la propuesta al compromiso y del compromiso a la acción”.
Durante la apertura se ha urgido a articular respuestas concretas para garantizar pensiones dignas y no de mera supervivencia, abordar la soledad no deseada como un problema de salud pública, combatir la brecha digital e impulsar la primera Estrategia Nacional sobre Longevidad en Portugal.
A lo largo de la jornada se han abordado de forma integral los grandes desafíos del colectivo, como la sostenibilidad de los sistemas de protección social, los modelos de atención y cuidados de larga duración, la invisibilidad del envejecimiento en el entorno penitenciario, la garantía de los derechos fundamentales y la erradicación del edadismo en los medios de comunicación.
Para analizar estas cuestiones, el congreso ha contado con una nómina de ponentes de primer nivel procedentes de España y Portugal, entre los que han destacado Ana Bedia (directora del diario digital 65YMÁS), Juan Lobato (senador en el Senado de España), Maria Clara Gonçalves Marques Mendes (secretaria de Estado de Acción Social e Inclusión de Portugal), María Teresa Sancho Castiello (directora general del IMSERSO), Ana Isabel Lima Fernández (concejala del Ayuntamiento de Madrid), José Antonio Luis de la Iglesia (director de Programas del Centro Penitenciario de Valencia), Ángel Moledo Toledo (presidente de la Asociación Española de Envejecimiento Activo y Saludable) y Nídia Inácio (diputada en la Asamblea Legislativa de la Región Autónoma de los Azores), entre otros referentes del sector.
Reforma de la Ley de Dependencia y marco de tendencias en los cuidados
Entre las aportaciones más relevantes de la jornada ha destacado la intervención de la directora general del IMSERSO, María Teresa Sancho Castiello, quien ha puesto en valor las reformas en la Ley de Dependencia (Ley 39/2006) —avanzando que su publicación oficial en el BOE tendrá lugar este próximo lunes— y ha compartido un dato revelador sobre la realidad del sector: el 30% de las personas cuidadoras en nuestro país tiene más de 65 años.
En su exposición, Sancho ha detallado que las cuatro modificaciones más importantes de la Ley 39/2006 se estructuran en:
- Reformas para la ampliación y actualización del catálogo de servicios.
- Reformas para fortalecer derechos y promover la autonomía personal.
- Reformas para la flexibilización y agilización de los cuidados.
- Reformas para el impulso de la innovación social, la investigación y el desarrollo tecnológico.
Estas modificaciones responden a un marco de análisis de tendencias que transforma el modelo de atención:
- Incremento de los hogares unipersonales.
- Deseo de las personas de permanecer en su propio entorno.
- Incremento del nivel socioeducativo de la población.
- El autocuidado como valor social.
- La autonomía frente a la dependencia.
- La elección y las preferencias importan, situando la personalización en el centro.

A partir de estas premisas, la directora general del IMSERSO ha subrayado la necesidad de orientar las soluciones institucionales hacia la voluntad directa de la ciudadanía: "Todo el mundo quiere envejecer en su casa y por fin escuchamos y acercamos los recursos a estos deseos de los ciudadanos".
Un abordaje transversal
Junto al ámbito de la atención a la dependencia, el congreso ha articulado un análisis multidisciplinar a lo largo de sus distintas sesiones de trabajo. En el plano institucional y de gestión territorial, los paneles 'Europa que cuida' y 'Portugal Próximo' han abordado la coordinación entre administraciones y el papel vertebrador de los municipios en la prestación de servicios de cercanía. Paralelamente, el debate económico se ha centrado en la sostenibilidad del sistema de previsión social y la garantía de pensiones suficientes para asegurar una vida digna en la vejez.
La jornada ha visibilizado también realidades complejas como el envejecimiento en el entorno penitenciario, analizando la soledad no deseada y la atención específica a los reclusos de edad avanzada, así como el marco de protección jurídica contemplado en O Estatuto do Idoso. Asimismo, se ha destacado la fortaleza de la red asociativa y la solidaridad comunitaria frente al aislamiento social. Por su parte, la directora de 65YMÁS, Ana Bedia, ha reivindicado en la conferencia la urgencia de erradicar el edadismo en los medios de comunicación para proyectar una imagen auténtica, diversa y activa de la población sénior.
'Edadismo en los medios de comunicación'

La directora de 65YMÁS, Ana Bedia, ha puesto el foco en los desafíos de la longevidad activa y en la necesidad urgente de transformar el tratamiento informativo hacia las personas de más de 65 años. Durante su intervención, Bedia ha reivindicado el valor social y económico que aporta un colectivo en constante crecimiento, instando a los medios informativos a desterrar los estereotipos asociados a la edad para proyectar una imagen auténtica y diversa.
Conclusiones del congreso: un abordaje integral de la longevidad
Más allá de los modelos de cuidados, el encuentro ha servido para consolidar una hoja de ruta común estructurada alrededor de los siguientes compromisos clave:
- Sostenibilidad del sistema de previsión social. Se ha reivindicado la garantía de pensiones suficientes y equitativas que aseguren una calidad de vida digna durante la vejez.
- Erradicación del edadismo mediático. Se ha incidido en la urgencia de combatir los estereotipos asociados a la edad en los medios de comunicación y en la proyección de una imagen fiel a la diversidad y autonomía de las personas mayores de 65 años.
- Protección del envejecimiento en prisión. Se ha visibilizado la vulnerabilidad de las personas mayores privadas de libertad, abordando la soledad no deseada y la necesidad de una atención especializada dentro del ámbito penitenciario.
- Garantías jurídicas y derechos fundamentales. Se ha puesto el foco en la consolidación del marco legal de protección y en el pleno ejercicio de los derechos del colectivo sénior (O Estatuto do Idoso).
- Redes comunitarias y tejido asociativo. Se ha reafirmado el valor imprescindible de la sociedad civil organizada, el asociacionismo y las redes de solidaridad vecinal como pilares para combatir el aislamiento y garantizar la inclusión social.
