Fundación Ibercaja acerca la educación financiera y las nuevas tecnologías a 3.000 personas mayores
A través de un nuevo acuerdo con el Consejo de las Personas Mayores (COAPEMA)
Con la inclusión financiera y la accesibilidad digital entre las personas mayores de 65 años como principales objetivos, Fundación Ibercaja y el Consejo de las Personas Mayores (COAPEMA) han renovado su colaboración para acercar la educación financiera y tecnológica al público sénior. El acuerdo ha sido firmado por José Luis Rodrigo, director general de Fundación Ibercaja, y Teodoro Corchero, presidente de COAPEMA.
Este convenio se materializa en la organización de un programa de formación centrado en la educación financiera y la accesibilidad a las nuevas tecnologías dirigido a personas mayores, de forma totalmente gratuita. La finalidad de esta iniciativa, que alcanza ya su novena edición, es formarles en materia de tecnología y finanzas, entre otros temas. De esta manera, se pretende reducir la brecha de conocimiento digital de este segmento de población, sensibilizándoles sobre la importancia del uso de internet y de los dispositivos móviles para mejorar su autonomía financiera y digital.

Cursos sobre cómo organizar la economía tras la jubilación
En total, a lo largo del año 2025, se han desarrollado un total de 20 actividades (8 presenciales y 12 online) en una veintena de municipios de las tres provincias aragonesas con la participación de 3.000 personas en las diferentes modalidades. Las diferentes sesiones ofrecidas han abordado temas como la organización de la economía personal tras la jubilación, el uso de Excel, las inversiones, la utilización de Bizum y del GPS en el móvil, el acercamiento a nuevas plataformas gratuitas de aprendizaje, las diferentes herramientas que ofrece Google o la accesibilidad en los dispositivos móviles.
Además de formar a personas mayores en estas materias, se busca sobre todo generar un impacto positivo en su calidad de vida. Esta colaboración se enmarca en el compromiso de Fundación Ibercaja de acercar la cultura financiera a toda la sociedad, y con todos los segmentos de población que la forman, en este caso, a través de la inclusión y la accesibilidad a la educación financiera de aquellos colectivos que tengan más dificultades, como pueden ser las personas mayores.
