'Ya no llama nadie', un cómic sobre la soledad de los mayores y la necesidad de crear legado
En sus páginas, su protagonista, una mujer de 87 años, habla de lo que realmente desea
Ya no llama nadie habla de la soledad no deseada, del olvido en la vejez, de la necesidad de crear un legado, y lo hace a través de un relato intimista y delicado sobre el final de la vida. Con este cómic, publicado por Astiberri, la guionista Elizabeth Casillas y la ilustradora Blanca Vázquez abordan los deseos más profundos de las personas mayores.
Su protagonista es Mariona, que "piensa mucho en la muerte" porque en el pueblo donde vive "ya no le dejan pensar en nada más. Sus amigas han ido desapareciendo, y la cabeza de Vicente, su marido, es cada vez más volátil".
A su edad, "le pide poco a la vida: entretenerse con su jardín, discutir lo justo con su marido y ver a su hija los fines de semana. Las sensaciones nuevas, piensa, son algo que ya no le tocan. Aunque desde hace unas semanas algo le remueve el estómago cada vez que la familia se reúne para comer. Las palabras se le acumulan en la garganta, pero su figura se vuelve transparente cada vez que intenta comunicarse con los suyos", reza la sinópsis de este cómic.
En la obra, su protagonista plantea una serie de preguntas y situaciones con las que algunos quizás se sientan identificados: "¿Qué pasará cuando ella ya no esté? ¿Qué dejará a los suyos tras su paso por la vida? ¿Alguien cuidará las calas de su jardín? ¿Dónde reposarán sus cenizas?".
A lo largo de las páginas de esta obra, que ha contado con una ayuda a su creación del Ministerio de Cultura a través de la Dirección General del Libro, del Cómic y de la Lectura y va por su segunda edición ya, Mariona aprovecha, durante una sobremesa familiar, para hablar de lo que realmente quiere y desea.
