Los golpistas atribuyeron el fracaso del 23F a "dejar al Borbón libre": "Es un objetivo a batir"
Miércoles 25 de febrero de 2026
ACTUALIZADO : Miércoles 25 de febrero de 2026 a las 16:09 H
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El Gobierno publica los documentos desclasificados de la intentona golpista de 1981
En un documento encabezado por "militares españoles" se dan unas consignas para actuar después del golpe del 23F en el que afirman que el primer fallo fue "dejar al Borbón libre" y tratarle como un caballero por lo que consideran que se ha convertido en un "objetivo a batir y anular". Además añaden una serie de recomendaciones para actuar en "acciones sucesivas".
El citado papel está manuscrito y forma parte de los documentos de la planificación del golpe de Estado que se hicieron a finales de 1980 y cuya desclasificación fue aprobada el martes por el Consejo de Ministros.
No obstante, este documento parece escrito con posterioridad ya que señala que los militares "no están decepcionados por los acontecimientos del 23F y que no es el momento de hacer críticas de lo que debieron hacer los 'heroicos camaradas de armas' y sí en cambio analizar qué es lo que habrá que hacer de ahora en adelante".
En el citado escrito exponen cómo pueden reaccionar ante los "fallos" que tienen que "corregir para "actuaciones sucesivas" y también apuntan unas "sugerencias para el futuro" y en entre ellas señala como el "primer fallo" haber dejado al "Borbón libre y tratar con él como si fuera un caballero".

Un documento tras el 23F dice que el fallo fue "dejar al Borbón libre" y le señalan como un "objetivo a batir y anular"
Creen que ahora el Rey seguirá adelante con su "intento suicida" de tener un Gobierno con los socialistas. Por lo que afirman que no puede ser considerado "ni como un símbolo a respetar": "Es por tanto un objetivo a batir y anular".
Precisamente la Corona era considerada como un elemento indispensable para que saliera adelante el golpe militar que habían planificado para el 23F de 1981. Así lo recoge el croquis que fechado en noviembre de 1980, que forma parte del citado documento de planificación del golpe.
Después de analizar varias opciones de Gobierno para que el levantamiento triunfe, consideran que la única viable es una operación "civil con complemento militar" y para ello plantean que la presidencia del Gobierno sea para un general con talante liberal. Citan a Gutiérrez Mellado, Saénz de Santamaría o Díez Alegría. Creen que con esta medida ofrecen un "antídoto al golpismo".
Sobre su viabilidad señalan que tiene "credibilidad casi todo" si se dan dos condiciones. Una sería reclutar al general de esas características y otra, contar con el "apoyo de la Corona".
También señalan la necesidad de introducir "dispositivos de seguridad" que garanticen que los componentes actúen en la forma prevista.
El documento sigue con la planificación detallada del conocido como 'golpe de los coroneles', pero que los militares llamaron "operación Halcón", que preveían llevar a cabo antes del 28 de octubre de 1982, fecha en la que estaba previsto que se celebraran las elecciones generales. "El ideal sería la explotación de una acción violenta que se produjera del 20 al 28 de octubre", señala el texto.
El Rey denegó a Armada que acudiera al Palacio de la Zarzuela
El Rey Juan Carlos denegó que el general Alfonso Armada, segundo jefe de Estado Mayor del Ejército, acudiese al Palacio de la Zarzuela ya en los minutos posteriores al asalto del Congreso por el teniente coronel Tejero. Así consta en un documento del CNI desclasificado titulado 'Relato de los sucesos de los días 23 y 24 de febrero'.
"Entre las 18.30 y las 19.00 el Rey recibe una llamada del general Armada, que pretendía incorporarse al Palacio de la Zarzuela, mientras el Teniente General Gabeiras seguía en el EME (Estado Mayor del Ejército). Su Majestad le contesta que no, que continúe en su puesto", descubre el documento, centrado en una descripción de los sucesos del 23 y 24 de febrero de 1981 "según fueron conocidos en el Palacio de la Zarzuela".
El Rey oyó por radio en directo cómo se asaltaba el Congreso a las 18.22 horas. El Secretario General, Sabino Fernández Campos, comprueba inmediatamente que el Rey conoce los acontecimientos y empiezan los contactos telefónicos para conocer la situación.

General Alfonso Armada
Sobre las siete de la tarde, Fernández Campo habla con el general Juste, jefe de la Division Acorazada, quien pregunta insistentemente si el general Armada se encontraba en el Palacio de la Zarzuela. "(Tenía más interés por conocer dicha noticia que por dar conocimiento de la situación de la División)", señala el documento.
Fernández Campo le responde que "en absoluto está en Zarzuela el general Armada, a lo que contesta el General Juste: "Esto cambia totalmente la situación".
Milans del Bosch pidió al Rey que hablara con Armada
El general Jaime Milans del Bosch preguntó al Rey Juan Carlos si había hablado con el general Armada y le pidió que lo hiciera, en el contacto telefónico que mantuvieron durante la ronda con las capitanías generales que el monarca decidió realizar aproximadamente a las siete de la tarde del 23 de febrero de 1981, 40 minutos después del asalto del Congreso de los Diputados. Así consta en un documento del CNI titulado 'Relato de los sucesos de los días 23 y 24 de febrero'.
Tras conocer por Sabino Fernández Campo que el general Armada pretendía acudir al Palacio de la Zarzuela, alrededor de las siete de la tarde, el rey decidió "de ningún modo autorizar a Armada para que venga a Zarzuela y que la Junta de Jefes de Estado Mayor tome la dirección militar de los acontecimientos".

General Jaime MIlans del Bosch
Asimismo, decidió establecer contacto con las capitanías generales, lo que hizo personalmente, hablando con todos. "El contacto con la III resulta difícil", señala el documento en alusión a la de Valencia, comandada por Milans del Bosch. De la conversación que mantienen, el documento resalta que Milans "está a las órdenes del Rey y que ha tomado medidas de seguridad para preservar el orden. Además, "pregunta si S.M. ha hablado con el General Armada y pide que lo haga".
Paralelamente, por orden del Rey, Fernández Campo contacta con Francisco Laina, director general de la Seguridad del Estado, y se acuerda "que se reúnan los Secretarios de Estado y Subsecretario el Ministerio del Interior para tomar las medidas de orden legal que sean necesarias, teniendo en cuenta la situación del Gobierno en el Congreso, y siempre en conexión con la Junta de Jefes de Estado Mayor"
Después de conocida la situación de las distintas capitanías y para hacer llegar la postura del Rey, se decide, aproximadamente, a las 19.30 horas que se transmita por televisión y radio un mensaje por el monarca.
Se habla con Televisión (serán aproximadamente las 20.00 horas) y se sabe que TVE está vigilada y ocupada por una unidad al mando de del capitán de Caballeria Merlo. Se intenta hablar con él y dice que no acepta órdenes que no emanen de su coronel. Se consigue "trabajosamente" enlazar con el Coronel Valencia, del regimiento Villaviciosa, quien puesto al habla con Fernández Campo asegura que retirará su unidad de Televisión, siempre según el mismo documento ahora desclasificado.
Conversación "tensa" con Armada
El Rey Juan Carlos mantuvo una conversación "muy tensa" con el general Alfonso Armada entre las 20.00 y las 21.00 horas del 23-F y, poco después, ordenó transmitir un télex a la Junta de Jefes del Estado Mayor (JUJEM), a los capitanes generales, a las zonas marítimas y a las regiones aéreas en el que ordenaba la toma de las "medidas necesarias para mantener el orden constitucional dentro de la legalidad vigente". Así consta en un documento del CNI titulado, 'Relato de los sucesos de los días 23 y 24 de febrero'. Cuenta que en el mencionado lapso de tiempo, el Rey recibió las llamadas del entonces jefe del Estado Mayor del Ejército, José Gabeiras, y del general Armada.
Después de una conversación "muy tensa" con Armada, el Rey pasó el teléfono al general Sabino Fernández Campo, secretario general de la Casa Real, que también habló con Armada y Gabeiras.
Tras dialogar con ellos, ordenó el envío del télex, que "salió a las 22.35 hora oficial española". La transcripción literal dice: "Ante situación creada por sucesos desarrollados Palacio Congreso y para evitar cualquier posible confusión, confirmo he ordenado autoridades civiles y junta de jefes de Estado Mayor tomen medidas necesarias para mantener orden constitucional dentro legalidad vigente. Cualquier medida de carácter militar que en su caso hubieran de tomarse, deberá contar con la aprobación de la JUJEM".
El texto desclasificado señala que a las 20.20, Sabino Fernández Campo, desde su despacho, logró comunicarse con el Teniente Coronel Antonio Tejero, autor del golpe. Así, Fernández Campo le dijo: "Soy el secretario general de Su Majestad El Rey. ¿Qué es lo que pretendes? Depón tu actitud inmediatamente".
"Tú has invocado el nombre de S.M El Rey. ¿Por qué? ¿Por qué? Tejero cuelga después de decir "que no recibe órdenes sino de Milans del Bosch", reza el texto.
Seis miembros del CESID "participaron activamente" en el golpe
Seis miembros de la Agrupación Operativa de Misiones Especiales (AOME) del CESID, antecedente del CNI, "participaron activamente" en el intento del golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 y lo intentaron encubrir, según se desprende de los documentos desclasificados por el Gobierno referentes a la intentona golpista.
Según el documento, los seis agentes "o bien conocían los hechos antes del 23 de febrero" o "planificaron un apoyo operativo que llevaron a efecto" y "posteriormente trataron de encubrir su participación activando una operación que justificara sus movimientos" durante aquella jornada.
La documentación menciona al capitán Francisco García Almenta, al capitán Vicente Gómez Iglesias, al sargento Miguel Sales, al cabo Rafael Monge Segura y al cabo José Moya Gómez y de ellos se dice que "conocían los hechos concretos antes de que ocurrieran".
Además, se alude al comandante José Luis Cortina, que dirigía la unidad de élite del CESID y que fue absuelto en el juicio del 23F. Puede leerse que "no está comprobado" que supiera sobre el intento de asonada, "pero hay indicios de que así fuera". En cualquier caso, "no se conoce ninguna actividad directa del comandante Cortina en relación con los hechos", reza el papel.
No se tiene constancia de que otros miembros del AOME lo supieran con antelación, agrega el archivo, pero al margen se conoce que algunos miembros de la unidad posteriormente adoptaron posturas de solidaridad con los que tuvieron participación.
En concreto, según el relato de las actuaciones de estos agentes el 23F expuesto en los documentos, "el capitán García Almenta dispuso de los medios, emisores, receptores y vehículos y los distribuyó al sargento Miguel Sales, al cabo Rafael Monge y al cabo José Moya Gómez para el apoyo de la columna que se dirigió a las Cortes".
Además, "el capitán Gómez Iglesias se mantuvo en contacto con el capitán García Almenta y dirigió al cabo Rafael Monge en la marcha hacia el Congreso". De su lado, "el sargento Sales Maroto y el cabo Moya Gómez realizaron misiones de control en la zona del Congreso".
Sobre las actividades posteriores al día de la intentona golpista, el documento revelado informa de que en la AOME "se dio orden de activar la 'Operación Míster'", mediante la cual "se corrigieron fechas" para "justificar" los movimientos del personal de la unidad el 23F, tras una reunión a la que Cortina convocó a García Almenta, Sales Maroto y Monge Segura.
La dirección del CESID ordenó "un informe con carácter no judicial" para tratar de esclarecer lo ocurrido en la AOME el día de marras, en virtud del cual y de las posteriores declaraciones ante el juez instructor de la causa del 23F "se comprobó" que había "contradicciones" en las declaraciones de García Almenta, Gómez Iglesias, Monge Segura y Sales Maroto. Tras eso, por orden de la dirección del CESID, Cortina y los citados "causan baja" en la AOME.
El documento informa de otros hechos sucedidos con posterioridad a los expuestos. Destaca que, tras la salida de Cortina y los otros mandos de la unidad, se registran "faltas de disciplina y lealtad" con los nuevos mandos "al solidarizarse con los que habían sido dados de baja". De hecho, llegaron a reunirse con ellos "a pesar de la orden expresa de no hacerlo". Esto condujo a la expulsión de otros cuatro agentes.
Cortina salió del Ejército tras el proceso judicial del 23F y se dedicó a labores de asesoría, seguridad y en el sector armamentístico. Además, Gómez Iglesias fue procesado, condenado y posteriormente indultado.
El documento aclara el destino de los demás: García Almenta no fue procesado y fue destinado al Estado Mayor Conjunto de la Defensa (EMACON); Monge pasó al Servicio de Información de la Guardia Civil; Moya causó baja en la Guardia Civil tras ser expulsado del CESID; y Sales fue destinado al DCI.
La orden a los militares que asaltaron Televisión Española: "El primer tiro al aire y el segundo a dar"
Los militares que tomaron la sede de Televisión Española el 23 de febrero de 1981 recibieron la orden de disparar "el primer tiro al aire y el segundo a dar". Así aparece en el documento 'Conversaciones telefónicas de (presuntamente) de la unidad militar El Pardo (24 de febrero del 1981)' de la Guardia Civil y el Ministerio del Interior.
"Tocaron alarma y preparar todo, petates, la virgen, como para marcharse. Nos iríamos de maniobras y venga a Televisión y órdenes de no hablar con nadie, el primer tiro al aire y el segundo a dar, con los cargadores metidos y ni seguro ni nada", dijo un militar a un interlocutor, según una de las conversaciones transcritas.
El militar, al que se identifica como "John", relató que estuvieron en "Televisión Española toda la noche" del 23 de febrero: "Si ha debido de salir hasta en la radio y todo".
Su interlocutor le preguntó si había sido su capitán el que "salió a tomar la radio" y si "solamente era ese capitán", a lo que él contestó que "todo el regimiento entero" y agregó que su superior "puso música militar y todo" al tomar el ente.
"No sé lo que va a pasar, solo sé que aquí estamos, asfixiados, sin dormir, ni nada", le comentó el soldado acto seguido, después de indicarle que "el capitán recibía órdenes, del coronel y éstos". "Estuvimos tomando Radio Televisión a las 8 de la tarde. Nada más que te deje yo, que te llame por teléfono", añadió.
El interlocutor le preguntó si había pasado miedo y el militar aseguró que "toda la noche": "Y luego a las tres y media otro conato de salida. Lo que pasa es que debió recibir órdenes el coronel de no salir. Si llamó el Rey aquí, creo, al cuartel".
Tras ello, el soldado aventuró que "se armará" pese al fracaso del golpe y que "puede haber muchas formas de hacerlo". "Puede ser una toma de contacto para ver como estas los ánimos, hay muchas cosas ahí", dijo, a la vez que detalló que estuvieron con "los carros, los tanques y todo".



