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Bacterias comunes en los ojos se relacionan con el alzhéimer

Úrsula Segoviano

Foto: Bigstock

Martes 17 de marzo de 2026

7 minutos

Se trata de la bacteria que causa neumonía o sinusitis y puede estar años en el ojo o el cerebro

Bacterias comunes en los ojos se relacionan con el alzhéime. (Bigstock)
Úrsula Segoviano

Foto: Bigstock

Martes 17 de marzo de 2026

7 minutos

La ciencia lleva tiempo sugiriendo que los cambios en el ojo pueden ayudar a detectar la enfermedad de Alzheimer. De hecho, sabemos que las transformaciones en el mismo pueden ayudar a detectar la enfermedad, el tipo de demencia que afecta a unos 32 millones de personas en todo el mundo.

Estudios anteriores han vinculado su detección con ciertas afecciones oculares, entre ellas la degeneración macular seca relacionada con la edad (DMRE), las cataratas, y la atrofia cortical posterior, como se demuestra en The Lancet. También se ha constatado que los cambios estructurales en el ojo, como el daño a los vasos sanguíneos, como recoge Alzheimer@Dementia, o las modificaciones en el engrosamiento de la retina, pueden ser signos de la patología neurodegenerativa.

Chlamydia pneumoniae, una bacteria común que causa neumonía e infecciones sinusales, puede permanecer en el ojo y el cerebro durante años y agravar la enfermedad de Alzheimer, según un nuevo estudio de investigadores del Centro Médico Cedars-Sinaí (Los Ángeles, EE.UU). Publicado en Nature Communications, el descubrimiento sugiere que esta bacteria puede amplificar la enfermedad y sugiere posibles intervenciones, como terapias para reducir la inflamación y el tratamiento antibiótico temprano.

Por primera vez 

El estudio, por tanto, muestra por primera vez que Chlamydia pneumoniae puede llegar a la retina (el tejido que recubre la parte posterior del ojo), donde desencadena respuestas inmunes vinculadas a la inflamación, la muerte de células nerviosas y el deterioro cognitivo.

El papel potencial de los agentes infecciosos en el origen de la EA ha ganado cada vez más atención por parte de la comunidad científica. Concretamente, los investigadores han puesto su punto de mira en la bacteria anteriormente mencionada, como un patógeno significativo en relación con la enfermedad del Alzhéimer, tal y como constata una investigación de Frontiers in Neuroscience. La bacteria, recordemos, es causa de infecciones de las vías respiratorias superiores que pueden incluir:

  • Infecciones de oído.
  • Sinusitis (infección de los senos paranasales).
  • Dolor de garganta.

También puede desencadenar infecciones de las vías respiratorias inferiores, como bronquitis y neumonía. Pues bien, se han visto 'inclusiones' de Chlamydia pneumoniae en cerebros post mortem de pacientes con EA, como se demuestra en Medical Microbiology and Inmunology y más evidencias de la relación entre la bacteria y la enfermedad neurodegenerativa las aporta Science Report con un estudio que constata que la infección por su causa induce neuroinflamación y promueve la agregación amiloide en modelos murinos de EA, procesos vinculados a la progresión de la enfermedad. 

"La observación consistente de Chlamydia pneumoniae en tejidos humanos, cultivos celulares y modelos animales nos permitió identificar un vínculo previamente desconocido entre la infección bacteriana, la inflamación y la neurodegeneración”, ha afirmado la Dra. Maya Koronyo-Hamaoui, profesora de la Universidad de Ciencias de la Salud Cedars-Sinai y autora principal del estudio.

El ojo, el 'sustituto' del cerebro

Y ha insistido: "El ojo es un sustituto del cerebro, y este estudio demuestra que la infección bacteriana retiniana y la inflamación crónica pueden reflejar la patología cerebral y predecir el estado de la enfermedad, lo que respalda la imagenología retiniana como un método no invasivo para identificar a las personas con riesgo de padecerla".

 

Un paciente de alzhéimer llorando. (Bigstock)

 

Para realizar el estudio, los investigadores utilizaron imágenes avanzadas, pruebas genéticas y análisis de proteínas para examinar el tejido retiniano de 104 personas, algunas con cognición normal, algunas con deterioro cognitivo leve y otras con enfermedad de Alzheimer.

Encontraron niveles significativamente más altos de Chlamydia pneumoniae en las retinas y el cerebro de personas con enfermedad de Alzheimer que en personas con cognición normal. Cuanto más altos eran los niveles bacterianos detectados, más graves eran los cambios cerebrales y el deterioro cognitivo detectados por los investigadores.

Niveles altos de la bacteria

Los niveles más altos de la bacteria eran más comunes en personas portadoras de la variante del gen APOE4, un factor de riesgo conocido para la enfermedad de Alzheimer. Los investigadores también estudiaron neuronas humanas en el laboratorio y en ratones de laboratorio con enfermedad de Alzheimer. En ambos casos, la infección por Chlamydia pneumoniae aumentó la inflamación, la muerte de células nerviosas y el deterioro cognitivo, lo que demuestra que la bacteria puede acelerar los procesos patológicos. La infección también desencadenó la producción de beta-amiloide, la proteína que se acumula en el cerebro de las personas afectadas. 

"Este descubrimiento plantea la posibilidad de apuntar al eje infección-inflamación para tratar el alzhéimer", ha adelantado Timothy Crother, PhD , coautor correspondiente del estudio del Departamento de Ciencias Biomédicas de Cedars-Sinai.

Los hallazgos sugieren que abordar la infección bacteriana crónica y la inflamación que desencadena podría representar una nueva estrategia de tratamiento. La investigación también respalda el posible uso de la retina como método no invasivo para diagnosticar y monitorear la enfermedad.

Sobre el autor:

Úrsula Segoviano

Redactora especializada en temas de salud y dependencia. 

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