Economía

5 datos que demuestran que los sénior son un pilar esencial de la economía española

María Bonillo

Foto: Bigstock

Domingo 1 de marzo de 2026

10 minutos

El impacto económico de la generación sénior supera al que le correspondería por su peso demográfico

5 datos que demuestran que los sénior son un pilar esencial de la economía española
María Bonillo

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Domingo 1 de marzo de 2026

10 minutos

Con un aumento en la esperanza de vida con salud y una natalidad en caída libre, España atraviesa una transformación demográfica sin precedentes marcada por el envejecimiento de la población. Esta realidad obliga a replantear los retos socioeconómicos de las próximas décadas y a analizar cómo ha evolucionado la contribución económica de cada generación. En este sentido, lo que está claro actualmente es que la población sénior, es decir, las personas mayores de 55 años, que representan el 34% de la población (16,1 millones de personas en 2022), tiene un "enorme peso económico", de hecho su impacto económico supera al que le correspondería por su peso demográfico. 

Así lo revela el informe Ingresos y gastos de los hogares españoles por edad y género, elaborado por el Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación Mapfre y por la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea), destacando la alta importancia que tienen en la economía. Cinco datos del informe lo avalan claramente: 

  1. Son el grupo de edad con mayor capacidad adquisitiva del conjunto de la población española.
  2. Su contribución a la producción nacional alcanza el 32,8% (medida por el PIB generado por el colectivo de miembros de los hogares residentes en España).
  3. Contribuyen a financiar el consumo de otros miembros de sus hogares (El saldo neto de las transferencias privadas dentro de los hogares es negativo para los seniors).
  4. Su consumo privado representa un 39,3% del total, superando al del grupo principal: 30-54 (36,9%). Además, el consumo privado medio por persona del colectivo es el mayor de cualquier grupo de edad (16.406 €), lo que supone un 14,4% más que el del grupo principal 30-54 y un 15,7% más que la media del conjunto de la población.
  5. Su contribución al sostenimiento del Estado y sus administraciones territoriales a través de sus impuestos, sin incluir las contribuciones sociales, alcanza el 42,7%, un porcentaje superior a su peso en el conjunto de la población (34%).

Los mayores de 55 años, motor económico para el país 

Las personas mayores de 55 años son el grupo con mayor ahorro medio por persona y concentran el 43% de los recursos, convirtiéndose en un motor económico para el país, frente a la alta dependencia económica que tienen los jóvenes de sus familiares y el Estado, mientras que los españoles de entre 30 y 54 años son el motor productivo y fiscal, pues financian una buena parte del consumo público y de las prestaciones sociales. 

En concreto, los mayores de 55 años concentran el 68% de los ahorros de los hogares (73.578 millones) y generan uno de cada tres euros del Producto Interior Bruto (32,8%). Además, son el grupo de edad con mayor capacidad adquisitiva en la población española, representan un mayor consumo privado (39,3% del total) que el grupo principal (30-54 años, con 36,9%) y más consumo privado medio por persona que cualquier grupo (16.406 euros), y suponen el 42,7% del total de los recursos económicos en cuanto a su contribución al sostenimiento del Estado y sus administraciones territoriales a través de sus impuestos, sin incluir las contribuciones sociales.

Para llegar a estas conclusiones, el estudio, que tenía como objetivo identificar cómo se distribuyen los recursos económicos según la edad y cómo cambia la economía de los hogares según las personas envejecen, ha analizado y cuantificado por primera vez cuánto ingresa, consume, paga en impuestos y cotizaciones y recibe del Estado una persona media, según su edad y sexo, ofreciendo una radiografía única del peso económico de la longevidad en España. Ha sido realizado con una base de microdatos construida a partir de la fusión estadística de la Encuesta de Condiciones de Vida y la Encuesta de Presupuestos Familiares, complementadas con información de la Contabilidad Nacional y otras fuentes oficiales, a partir de la recogida de datos de 2022, informan las organizaciones en un comunicado.

El informe fue presentado el pasado miércoles 25 de febrero en el Salón del Patronato de Fundación Mapfre y contó con la asistencia de Juan Fernández Palacios, director del Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación Mapfre; y Ángel de la Fuente, director ejecutivo de Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA).

En este sentido, Ángel de la Fuente ha señalado que "los grandes pilares del Estado del Bienestar son las familias", y califica estos movimientos como solidaridad "importante y esperada" hacia los hijos.

Ante estas cifras, Juan Fernández Palacios ha destacado también el "enorme peso económico" de los sénior, que califica de "pieza clave de la economía familiar" complementaria del Estado del Bienestar y llama a desterrar un "prejuicio arraigado": "No son solo receptores de prestaciones". De hecho, aportan mucho, tanto a la familia como al conjunto de la economía: "Son ahorradores, consumidores activos, sostienen redes familiares mediante transferencias intergeneracionales y constituyen un pilar fundamental de estabilidad financiera y patrimonial", por lo que sostiene que "dan más de lo que reciben".

“Comprender su comportamiento económico es clave para diseñar políticas públicas y estrategias empresariales adaptadas a esta nueva realidad demográfica”, ha indicado. 

Por su parte, Ángel de la Fuente ha destacado que “el análisis desplaza el foco desde el hogar como unidad agregada hacia los individuos, permitiendo observar con precisión sus patrones de ingresos y gasto a lo largo del ciclo vital y los flujos redistributivos que se producen a través del sector público y dentro de los propios hogares. Esto nos ofrece una radiografía mucho más completa y detallada de cómo se generan, redistribuyen y utilizan los recursos en España”.

En detalle, los recursos totales de los hogares sumaron 1,53 billones de euros (111% del PIB) y de media cada persona gestionó 32.391 euros al año procedentes del trabajo, el capital, las prestaciones públicas y el  uso de servicios públicos. Del total, casi dos tercios proceden de las rentas del trabajo (959.001 millones) y el resto, algo más de un tercio, de prestaciones públicas, ya sean monetarias o en especie. Del total, el 44% se destina al consumo privado, el 23% al consumo público (sobre todo sanidad y  educación), el 26% al pago de impuestos y cotizaciones, y el 7% se convierte en ahorro.

Las personas no mantienen el mismo equilibrio entre ingresos y gastos a lo largo de su vida. En concreto, el colectivo sénior concentra 592.719 millones de euros en recursos, incluyendo rentas de mercado y prestaciones. Reciben 183.070 millones de euros en prestaciones públicas monetarias, fundamentalmente pensiones, aportan 138.173 millones en impuestos y cotizaciones (el 34,5% del total). Todo ello, señalan, refleja su importancia financiera y patrimonial y pone de manifiesto el funcionamiento del Estado del bienestar como un sistema de transferencias intergeneracionales que redistribuye recursos a lo largo de la vida.

Y es que las transferencias de dinero internas dentro de los hogares mueven unos 130.000 millones de euros anuales en España y "fluyen fundamentalmente desde los adultos y los seniors hacia niños y jóvenes para financiar su consumo hasta su incorporación plena al mercado laboral". De ese total (129.687 millones exactos) que reciben los miembros de entre 0 y 29 años, la mayor parte con diferencia (102.641 millones) procede del grupo de 30 a 54 años, mientras que 27.046 millones los aporta el colectivo de más de 55 años.

senior motor economia

Brecha de género en ingresos, ahorro y contribución fiscal

En esta línea, el estudio también identifica diferencias significativas por género, tanto en ingresos como en aportaciones y prestaciones recibidas: los hombres concentran mayores rentas del trabajo (462.461 millones frente a 326.686 millones en mujeres) y registran mayores niveles de ahorro (73.277 millones frente a 34.897 millones).

La distribución de recursos a lo largo de la vida está influenciado por las brechas salariales, las distintas trayectorias laborales y el diferente acceso a pensiones, lo que provoca un impacto diferente en el saldo fiscal y en la autonomía económica en edades avanzadas.

El consumo crece en la última etapa de la vida

El consumo total por persona aumenta después de los 50 años, hasta ese momento se mantiene relativamente estable, según los datos del informe, que muestran que el consumo privado medio anual en España se sitúa en 12.088 euros por persona, mientras que en el grupo de 55 años o más asciende a 13.511 euros, por encima de la media. Este incremento se explica, en parte, por el mayor gasto sanitario (público y privado) y por el peso de la vivienda, incluyendo el alquiler imputado de la vivienda en propiedad, cuyo importe aumenta cuando disminuye el número de convivientes tras la emancipación de los hijos o la viudedad, explican. 

En las edades avanzadas, el gasto sanitario y determinados servicios personales, como de cuidados y atención a la dependencia, y actividades de ocio y bienestar, tienen mayor relevancia, frente al peso que tiene la vivienda, la crianza y el transporte en la vida adulta, y la educación y la formación en los más jóvenes. 

Estos cambios, indican, tienen un impacto directo en la configuración de los mercados y el desarrollo de la economía sénior, la cual resulta cada vez más relevante teniendo en cuenta que nos encontramos en un país donde la longevidad va ganando peso demográfico y económico. 

 

consumidores mayores vulnerables

El envejecimiento condiciona mucho las políticas públicas

Teniendo en cuenta estos datos, los autores han advertido del envejecimiento de la población que experimenta España, y que "influye directamente en el consumo, la distribución de los recursos y el peso económico de los hogares" en el país.

Si bien señalan que el sistema de las pensiones en España genera estabilidad económica "hoy por hoy", apuntan que ese envejecimiento condiciona mucho las políticas públicas, y llaman a las empresas y el Estado a buscar soluciones ante la "escasez de recursos laborales", provocada también por las bajas tasas de natalidad y con un déficit que "la inmigración por sí sola no va a compensar", considera Fernández.

"No se trata de retrasar la jubilación, sino de flexibilizar el acceso a la jubilación" en función de la exigencia de cada profesión, matiza el experto, que pide eliminar una discriminación por edad que "todavía persiste".

La edad de jubilación "debería estar ligada" a la esperanza de vida

Los empresarios deben "asumir" que sus plantillas tendrán que tener "una edad media mayor de la que ellos a lo mejor pensaban que era la óptima", pero esto "no es ninguna mala noticia": "Estamos hablando de un colectivo de personas que tiene capacidad y conocimientos", recuerda Juan Fernández Palacios.

Por su parte, Ángel de la Fuente pone el foco en una creciente esperanza de vida en el país y opina que la edad de jubilación "debería estar ligada" a ese factor. "Si no elevamos la edad de jubilación en consonancia con eso, va a llegar un día en el que estaremos más tiempo jubilados que trabajando. Y eso, lógicamente, hace muy difícil mantener un sistema de pensiones con niveles de pensiones dignos", ha alertado.

Sobre el autor:

María Bonillo

María Bonillo

María Bonillo es licenciada en Comunicación Audiovisual y Periodismo por la Universidad Carlos III de Madrid. Escribe principalmente sobre temas de sociedad. También tiene experiencia en comunicación corporativa de empresas como OmnicomPRGroup y Pentación Espectáculos.

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