5 reglas de oro para los autónomos: así pueden proteger el negocio y planificar su pensión

La pensión pública de los autónomos puede ser hasta un 40% inferior a la de los asalariados

5 reglas de oro para los autónomos: así pueden proteger el negocio y planificar su pensión Miia

Los más de 3,4 millones de autónomos, trabajadores por cuenta propia, suponen el 15,9% de la población ocupada y generan una aportación similar de Producto Interior Bruto (PIB) nacional. Poseen una enorme importancia dentro del tejido económico y productivo y, a diferencia de los asalariados, deben gestionar de manera directa riesgos como la variabilidad de sus ingresos, las eventuales enfermedades, la incapacidad laboral o el cese temporal de actividad.

Afrontar estas incertidumbres es crucial, según detectan las organizaciones del colectivo y advierten los expertos, que aconsejan diseñar una estrategia financiera individual, con la meta de proteger la continuidad de la actividad profesional y preparar la jubilación con suficiente antelación.

 

5 reglas de oro para los autónomos: así pueden proteger el negocio y planificar su pensión

"Contar con una planificación financiera que combine protección ante imprevistos y ahorro a largo plazo puede contribuir a reforzar la estabilidad económica", pone de relieve Nationale Nederlanden en un reciente artículo, donde propone 5 consejos clave de carácter práctico:

1. Poner cifras a los riesgos, deudas y necesidades financieras

El primer paso consiste en elaborar un análisis detallado de los gastos personales y profesionales, deudas y personas a cargo para determinar el nivel de protección real que requiere la actividad. Deben realizarlo no solo quienes tienen familia o hipotecas, sino cualquier profesional con responsabilidades, advierten estos expertos.

2. Colchón de liquidez y fondo de emergencia

Se aconseja también crear de forma progresiva un fondo de emergencia que cubra varios meses de gastos fijos y personales. La clave para lograr este colchón de liquidez reside en separar estrictamente las finanzas personales de las profesionales y reservar una parte de los ingresos de manera periódica para amortiguar los meses de menor actividad o retrasos en los pagos.

3. ¿Prevenir riesgos antes de que ocurran? Difícil, pero no imposible

"La planificación financiera no consiste únicamente en hacer crecer el patrimonio; también implica anticipar posibles riesgos", recuerdan desde Nationale Nederlanden.

Antes de contratar cualquier solución aseguradora, aconseja revisar el presupuesto disponible, comprobar que el capital cubierto responda a las necesidades de ingresos reales y examinar las coberturas específicas contratadas, tales como hospitalización, accidentes o bajas temporales.

4. El quid de la cuestión: ahorrar para la jubilación

Uno de los mayores retos del colectivo es el momento del retiro. "La pensión pública de los autónomos puede ser hasta un 40% inferior a la de los trabajadores por cuenta ajena", una brecha que obliga a buscar alternativas de ahorro privado para mantener la estabilidad económica en el futuro.

Para subsanar este déficit, se sugiere poner en marcha un ahorro sostenido y adaptado a los ingresos lo antes posible. Entre los vehículos disponibles, destacan soluciones como el Plan de Pensiones Simplificado para Autónomos, que permite a los trabajadores por cuenta propia aportar hasta 5.750 euros anuales (un límite notablemente superior al de los planes individuales) beneficiándose de ventajas fiscales. Permite recuperar los derechos consolidados a los diez años o en supuestos de desempleo de larga duración o enfermedad grave.

5. Revisión periódica de la estrategia

Finalmente, las necesidades de los profesionales por cuenta propia evolucionan a lo largo de su trayectoria. Hitos como la incorporación de socios, la contratación de empleados, la solicitud de nueva financiación o el crecimiento general de la empresa exigen que el autónomo actualice periódicamente su nivel de protección y sus metas de ahorro.