Bruselas expedienta a España por el retraso en aplicar la nueva ley que protege el derecho a reparar

Se fomenta el consumo sostenible al facilitar la reparación de productos en lugar de reemplazarlos

El derecho a reparar dispositivos ya es de obligado cumplimiento en España Miia

La Comisión Europea ha expedientado a dieciocho Estados miembro, entre ellos España, por incumplir los plazos para trasladar a su legislación nacional la directiva que reconoce el derecho de los consumidores a exigir la reparación de artículos como los teléfonos móviles o electrodomésticos incluso después de que expire la garantía.

El procedimiento de infracción arranca con el envío de una carta de emplazamiento que señala las irregularidades y abre un plazo de dos meses para que las autoridades nacionales corrijan las irregularidades detectadas.

En este caso, Bruselas remite a las autoridades españolas la apertura de dos expedientes sancionadores ya que además de no transponer la directiva a tiempo, tampoco aplica en los tiempos acordado con la UE la revisión que amplía el ámbito de la norma para incluir aparatos de calefacción de interior como chimeneas, radiadores eléctricos portátiles o calefactores de suelo en el catálogo protegido por el derecho a la reparación.

 

la directiva fomenta el consumo sostenible al facilitar la reparación de productos en lugar de su sustitución

 

Si los Estados miembro advertidos no resuelven las dudas de Bruselas, los servicios comunitarios podrán avanzar a la segunda fase del procedimiento incoado con el envío de un dictamen motivado que da un nuevo plazo de uno o dos meses al diálogo, antes de que se aborde la tercera fase, que implica denunciar al país incumplidor ante el Tribunal de Justicia de la UE (TJUE).

Junto a España, los Estados miembro apercibidos con expediente son Bélgica, Bulgaria, República Checa, Estonia, España, Francia, Croacia, Italia, Chipre, Letonia, Luxemburgo, Malta, Países Bajos, Polonia, Portugal, Rumanía, Eslovenia y Suecia.

Según defiende la Comisión Europea en un comunicado, la directiva fomenta el consumo sostenible al facilitar la reparación de productos en lugar de su sustitución y obliga a los fabricantes a ofrecer reparaciones a un precio y en un plazo razonables, así como a facilitar información clara sobre sus servicios de reparación.

De este modo, la directiva ayuda a los consumidores a ahorrar dinero, reducir los residuos, prolongar la vida útil de sus productos y disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Última actualización: 28 de de septiembre de 2026, 09:05