Máquinas vending en los hospitales: hasta el 70% de los alimentos son poco o nada saludables
La OCU alerta de que golosinas y bollería dominan la oferta frente a los alimentos frescos
Las máquinas expendedoras de alimentos de los hospitales españoles ofrecen mayoritariamente productos de baja calidad nutricional. Entre el 60 y el 70 por ciento de los alimentos no son saludables, según revela un análisis realizado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) en 171 máquinas de vending en las salas de urgencia de 52 hospitales.
"Un resultado muy preocupante tratándose de espacios destinados a la protección de la salud y que reciben cada día a miles de pacientes y acompañantes que, en muchos casos, dependen de esta oferta durante las largas esperas", advierte la organización.
Golosinas y bollería frente a una escasa oferta de alimentos frescos
OCU critica que las golosinas, las chocolatinas, la bollería industrial, los aperitivos salados o los refrescos dominen la oferta, mientras que los productos frescos y más recomendables desde el punto de vista nutricional apenas tengan presencia las frutas, ensaladas, yogures o frutos secos naturales, que apenas suman entre el 10 y el 15% de la oferta y, en algunos casos, no alcanzan ni el 2%.

"Y el resto de la oferta, que reúne entre un 20 y el 25% de los productos, son opciones menos saludables, como sándwiches, zumos y bebidas lácteas azucaradas", añade.
Asimismo, el análisis también pone de manifiesto importantes carencias en el acceso al agua potable, ya que solo 9 de los 52 hospitales visitados disponían de fuentes de agua accesibles en las zonas analizadas. "Esta circunstancia obliga a los usuarios a recurrir al agua embotellada o bien a refrescos azucarados o edulcorados, incrementando el gasto económico y el impacto ambiental asociado al consumo de envases de un solo uso", advierte la OCU.
A esto se suma el factor económico. En el 44% de las máquinas mixtas analizadas, el producto más barato era una opción poco recomendable, como la bollería o los aperitivos salados, con precios de entre 0,35 y 1,50 euros. Por el contrario, los alimentos frescos, como un poco de fruta partida o una pequeña ensalada envasada cuestan entre 1,50 y 2,50 euros.
En cuanto a las bebidas, una botella de agua cuesta de media 0,95 euros, compitiendo con una amplia oferta de refrescos y cafés refrigerados listos para tomar cuyo consumo frecuente no se considera aconsejable.
OCU pide acelerar los cambios en las máquinas expendedoras
Los resultados del estudio contrastan con la regulación que prepara el Ministerio de Consumo para mejorar la oferta alimentaria en centros sanitarios, residencias, instalaciones deportivas, bibliotecas y otros establecimientos públicos o concesionados.
El borrador establece que al menos el 80% de los productos de las máquinas expendedoras deberán ser saludables. Los alimentos menos recomendables podrán seguir disponibles, pero tendrán que ocupar posiciones poco visibles. La futura norma también contempla impulsar el acceso al agua potable mediante fuentes y que las bebidas calientes se sirvan sin azúcar.
Por ello, OCU reclama celeridad al Ministerio de Consumo y considera que estas medidas pueden servir para avanzar hacia entornos alimentarios más saludables y sostenibles. La organización sostiene que los hospitales, además de prestar asistencia sanitaria, deben contribuir a prevenir enfermedades y facilitar hábitos de vida saludables, especialmente entre las personas más vulnerables.
