Prohibido destruir ropa y calzado que no se haya podido vender
La nueva norma europea ya ha entrado en vigor y afecta a miles de empresas textiles en España
Desde el 19 de julio de 2026, todas las grandes compañías de la Unión Europea tienen prohibido destruir prendas de ropa y calzado que no hayan podido vender. Esta medida forma parte del nuevo Reglamento de Ecodiseño para Productos Sostenibles (ESPR) y pretende reducir el enorme volumen de residuos que genera la industria textil.
Esta restricción afectará inicialmente a las grandes empresas, aunque la norma se ampliará también a las medianas compañías a partir de 2030.
Con esta decisión, la Comisión Europea busca acabar con una práctica habitual en el sector de la moda, que es eliminar excedentes de stock antes de que lleguen a usarse. Bruselas calcula que esta actividad provoca cada año aproximadamente 5,6 millones de toneladas de emisiones de dióxido de carbono, y estima que entre el 4% y el 9% de la ropa comercializada en Europa se destruye sin haberse usado nunca.

La nueva normativa obligará a las empresas a gestionar de manera más eficiente sus inventarios y las devoluciones de productos. Entre las alternativas que se espera que ganen peso figuran la reventa, la donación, la reutilización o el reciclaje de las prendas para fabricar nuevos artículos textiles.
Jessika Roswall, comisaria europea de Medio Ambiente, Resiliencia Hídrica y Economía Circular Competitiva, considera que el cambio es necesario para avanzar hacia un modelo más sostenible, y afirma que "el sector textil lidera la transición hacia la sostenibilidad, pero aún existen desafíos. Las cifras de residuos demuestran la necesidad de actuar. Con estas nuevas medidas, el sector textil estará capacitado para avanzar hacia prácticas sostenibles y circulares, y podremos impulsar nuestra competitividad y reducir nuestra dependencia".
La Comisión Europea también ha puesto ejemplos del impacto económico y ambiental de esta práctica. Según datos de la Unión Europea, en Francia se destruyen cada año prendas cuyo valor alcanza los 630 millones de euros, mientras que en Alemania se desechan cerca de 20 millones de artículos devueltos comprados por internet.
Desde Bruselas también recuerdan que el sector textil es uno de los que tiene mayor impacto ambiental y que esta nueva norma forma parte de una estrategia más amplia para reducir residuos, fomentar una producción más sostenible y favorecer una economía circular sin perjudicar la competitividad de las empresas europeas.

