La crisis en Muface sigue abierta: crecen las quejas de mutualistas y el modelo se frena en seco
La facturación del modelo Muface se congela en el primer semestre
La facturación del modelo de Muface entre enero y junio de 2026 apenas ha aumentado un 0,48%, hasta los 1.077 millones de euros. Un exiguo incremento que aún destaca más si tenemos en cuenta que en el mismo periodo, la facturación de los seguros de salud en su conjunto se ha disparado un 35,2% y la de todo el sector asegurador, un 7.8%.
El año pasado la facturación del modelo de Muface, tras la firma del nuevo convenio se disparó un 25,3% por el fuerte incremento de primas que llevó aparejado el nuevo contrato por dos años. Pero esa subida se ha diluido.
El modelo Muface apenas representa ya el 14,8% del total del seguro de Salud en España, según los datos de ICEA, Investigación Cooperativa entre Entidades Aseguradoras y Fondos de Pensiones.
La modalidad de seguros de asistencia sanitaria, excluyendo las coberturas para las administraciones públicas, incrementó sus primas en el primer semestre un 9,3%, hasta los 5.491 millones, lo que supone que ya cope el 75,8% del total del ramo.

Quejas de mutualistas
Por otro lado, la Central Sindical Independiente y de Funcionarios, CSIF, denuncia que sigue recibiendo quejas de los mutualistas por denegación de pruebas, intervenciones y dispensación de fármacos.
En concreto, y según CSIF, las reclamaciones son por, fundamentalmente, denegación de pruebas PET prescritas en Oncología, negativa de intervenciones quirúrgicas con técnicas prescritas, rechazo a la dispensación de medicación hospitalaria, así como a la cobertura de distintos fármacos, y tardanza en el reembolso de cuantías económicas por atención sanitaria en el extranjero.
Además, se ha detectado falta de especialistas, médicos en atención primaria, desaparición de cuadros médicos en determinadas ciudades, problemas para dar primeras citas, discriminación territorial entre ciudades, diferencias de trato, reducción de la oferta y concentración de especialistas en centros propios, así como trabas burocráticas.
Paso a la sanidad pública
A la espera de conocer el balance de posibles cambios producidos en junio, cuando se abrió una segunda ventana en la que los mutualistas pueden cambiar entre aseguradora o hacia la sanidad pública, al inicio de 2026, un total de 30.711 mutualistas ejercieron el derecho al cambio de entidad y, de estos, 4.281 decidieron pasarse a la sanidad pública. Los cambios al Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) provienen, principalmente, de la compañía aseguradora Adeslas, al ser la entidad concertada con más colectivo.
Así, los mutualistas adscritos a entidades concertadas se sitúan, tras consolidar datos de enero, en un 62%, frente al 38% de los que han elegido la opción pública. Datos que, después de los cambios de junio, podrían volver a variar.
Para CSIF, la salida de DKV del concierto, la incertidumbre generada, sumado a la falta de especialistas y las demoras en las citas, han propiciado esta salida de mutualistas.
