Financiar la vuelta a la rutina de septiembre con tarjeta cuesta hasta 350 euros más en intereses
Asufin analiza las diferencias entre la financiación con tarjetas de crédito o préstamos personales
Mucho se habla de la cuesta de enero... pero la de septiembre puede tener un desinvel igual o superior: el cambio de armario, las letras que llegan por los prestamos para ir de vacaciones, llenar la nevera tras el verano, transportes y movilidad, la vuelta al cole (con sus matrículas, libros, comedor, y un largo etcétera), pero también con la vuelta al trabajo y a la rutina, que lleva también sus gastos. Según ha analizado la Asociación de Usuarios Financieros, Asufin, las TAE de las tarjetas de crédito se elevan a niveles del 18% y del 23%, en el caso de las revolving, lo que contribuye al mayor pago de intereses por la misma deuda. Según el análsis de la organización presidida por Patricia Suárez, financiar la cuesta de septiembre con un préstamo personal, frente al crédito de las tarjetas, permite ahorrar hasta 350 euros por la misma deuda.
"Septiembre concentra en pocas semanas un volumen de gasto muy importante: matrícula, libros, material, uniformes, comedor, transporte escolar y extraescolares, llenar de nuevo la nevera, volver al trabajo y la movilidad que ello conlleva… y todo esto inmediatamente después de las vacaciones, con las finanzas muy erosionadas, y un crédito que ha vuelto a encarecerse tras dos años de bajadas", señala Asufin, a través de un comunicado. Con todo, el problema no es solo cuánto nos cuesta la vuelta a a la rutina de septiembre, sino con qué la pagamos si la financiamos: entre el préstamo personal más barato y el crédito de las tarjetas hay 14 puntos TAE de diferencia, en el caso del revolving, lo que equivale a 350 euros, o 9 puntos TAE, que equivalen a 230 euros.
El coste del curso escolar se acercará este año a los 2.500 euros por hijo, con un impacto concentrado en septiembre por el desembolso inicial en libros, material y equipamiento. La financiación familiar llega ya tensionada a este arranque de curso: según el barómetro de julio, la necesidad de liquidez (20,10%) y la refinanciación de deudas (16,30%) motivan más de un tercio de las solicitudes de préstamo (36,40%). Por su parte, el crédito destinado a estudios escala al 14,20% —cuatro décimas más que el año pasado—, lo que significa que uno de cada siete préstamos se pide para formación. A esta presión financiera se suma el uso de la tarjeta de crédito, un recurso ya contratado y con el pago aplazado activado por defecto que, al no requerir aprobación previa, se convierte en una financiación que se asume casi sin decidirla.
La tarjeta es la vía más cara
"La tarjeta de crédito ordinaria se sitúa en el 18,34% y la revolving en el 23,34%, más del doble que un préstamo personal para financiar exactamente el mismo gasto", recuerda Asufin. A esto, la organización añade que el crédito ha dejado de abaratarse. "La TAE media del préstamo al consumo sube al 10,06% y los preconcedidos, la oferta que más se empuja en estas fechas, al 11,60%: 1,54 puntos por encima de la media del mercado pese a venderse como ventaja", añade.
La organizacion de consumidores recuerda que la vuelta al cole costó de media por encima de 2.300 euros por hijo en 2025, y se acercará a 2.500 euros este año y llega tras un verano en el que el 17% de los préstamos solicitados se destinó a viajes y vacaciones, el segundo motivo del barómetro.

Consejos para no caer en el sobreendeudamiento
Asufin ofrece una serie de consejos para evitar entrar en una espiral muy peligrosa, de la que es difícil salir: el sobreendeudamiento.
Controla tus ingresos y gastos
- Conoce tu solvencia. Suma tus ingresos fijos y réstales los gastos obligatorios para saber con cuánto dinero cuentas de verdad.
- Haz un presupuesto. Organiza tus gastos con métodos claros, como separar el dinero para la luz, la comida y los seguros antes de gastar en ocio.
- Reduce lo innecesario. Cancela suscripciones que no uses y busca siempre el mejor precio al comprar.
Cuidado con los créditos
- Evalúa la necesidad. Piensa si lo que vas a financiar es vital o si puede esperar.
- Huye de productos trampa. Evita los préstamos rápidos, los microcréditos con intereses muy altos y las tarjetas revolving.
