Miriam Gómez Sanz
Economía
Jubilación anticipada o subsidio para mayores de 52 años: las cuentas que debes hacer
Cuándo compensa cada opción y cuál es el punto de equilibrio según la pensión media
Las personas que reciben el subsidio para mayores de 52 años suelen enfrentarse a una duda importante cuando se acercan a la edad de jubilación: ¿seguir cobrando la ayuda o solicitar la jubilación anticipada? Alfonso Muñoz Cuenca, funcionario de la Seguridad Social y experto en pensiones, lo explica con números concretos.
Mientras se cobra el subsidio, la Seguridad Social sigue cotizando para la jubilación. En concreto, cotiza el 125% de la base mínima, lo que en 2026 equivale a 1.726 euros mensuales. Esa cotización ayuda a mantener o mejorar la futura pensión. El problema es que la prestación en sí es de solo 480 euros al mes y no incluye pagas extras.
Muñoz Cuenca plantea el caso de un trabajador que está cobrando este subsidio y se encuentra a dos años de su jubilación ordinaria. En esta simulación aparecen dos posibles escenarios. Si pide la jubilación anticipada, podría cobrar 1.300 euros mensuales (con pagas extras, es decir, 28 mensualidades al año). Si espera a la edad ordinaria, su pensión subiría a 1.550 euros mensuales. Es decir, retrasar la jubilación permitiría cobrar 250 euros más cada mes de forma permanente.
Sin embargo, el análisis cambia cuando se observa cuánto se percibe durante esos años previos a la jubilación. Si el trabajador se queda con el subsidio dos años, ingresaría unos 11.520 euros (480 € × 24 meses). En cambio, si decide optar por la jubilación anticipada, durante ese mismo periodo generaría alrededor de 36.400 euros (1.300 € × 28 mensualidades), ya que la pensión sí incluye pagas extraordinarias. La diferencia es de casi 24.800 euros a favor de la jubilación anticipada.
Por eso es interesante calcular cuánto tiempo se necesita para recuperar esa diferencia gracias a la pensión más alta. Dividiendo los 24.800 euros perdidos entre los 250 euros mensuales que se cobrarían al esperar a la jubilación ordinaria, el resultado es que se tardaría unos siete años en compensarlo. Eso significa que, en este ejemplo, la decisión de quedarse con el subsidio solo empieza a ser rentable a partir de los 72 años si la jubilación ordinaria es a los 65 o a partir de los 74 si es a los 67.

La regla general según la pensión media
Teniendo en cuenta la pensión media en España, Muñoz Cuenca sitúa el punto de equilibrio en torno a los 9 años. Es decir, como norma general esperar a la jubilación ordinaria solo compensa económicamente a partir de los 75 años. Su valoración práctica, basada en su experiencia profesional, es la siguiente:
- Si faltan dos años para la jubilación ordinaria, generalmente interesa pedir la jubilación anticipada.
- Si falta un año, la situación es más compleja y requiere hacer los números del caso concreto.
- Si solo faltan seis meses, normalmente compensa seguir con el subsidio y jubilarse en la fecha ordinaria.
El experto recomienda solicitar a la Seguridad Social dos simulaciones de jubilación: una para la edad ordinaria y otra para dos años antes. Con esas cifras, cada persona puede aplicar el mismo cálculo del ejemplo y tomar la decisión que más le convenga según su situación particular.



