Los 10 mejores balnearios de España para una escapada sénior
Bienestar y comodidad para disfrutar al máximo sin descuidar la salud
La práctica de la balneoterapia no es algo ni mucho menos nuevo. Las primeras evidencias acerca del uso de aguas termales como terapia curativa (y en aquellos tiempos milagrosa), apuntan a la Edad de Bronce. Los primeros centros termales organizados y sistematizados de los que se tiene conocimiento son los construidos en la Antigua Grecia, donde uno de los principales impulsores de esta práctica fue el célebre Hipócrates. El Imperio Romano, gracias a su característico método de conquista donde se absorbía la cultura del conquistado, no dudó en integrar esta saludable práctica dentro de su idiosincrasia y en torno a ella acabó girando gran parte de la vida social romana.
La tradición termal continuó en la cultura europea durante siglos como una comodidad propia de las clases pudientes, sin embargo, en el siglo XIX, se estandarizaron los beneficios curativos de la balneoterápia y se establecieron métodos clínicos en torno a ella. Los avances técnicos permitieron analizar y comprender el porqué de los efectos curativos del agua y, la progresiva democratización de los servicios permitió que esta práctica se extendiera por todos los estratos de la sociedad.
Hoy en día los balnearios se componen de distintas prácticas y métodos que mantienen viva esta larga tradición, pero que han ido evolucionando para ser cada vez más completos y beneficiosos. Por suerte, en España tenemos algunos de los mejores del mundo:
1. Balneario de Archena (Región de Murcia)
Ubicado en el Valle de Ricote (Murcia), el balneario es uno de los espacios termales más antiguos de España y sus orígenes se remontan a la época romana. Sus aguas brotan del manantial a una temperatura de 52,5 °C y destacan por su composición clorurado-sódico-sulfatada. La riqueza mineral de sus aguas aporta un potente efecto analgésico y antiinflamatorio, ideal para aliviar dolores de artrosis, artritis, dolencias de columna o problemas respiratorios. El recinto resulta especialmente cómodo para los mayores gracias a sus accesos llanos y a que los tres hoteles del complejo están conectados directamente con la galería termal mediante pasillos interiores con calefacción y ascensores.

2. Balneario de Alange (Badajoz, Extremadura)
Alange (Badajoz) es un balneario único en cuyas instalaciones conserva dos piscinas termales circulares del siglo I declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Sus aguas emergen a unos 28 °C, son de mineralización débil y destacan por su alto contenido en radón y litio. Esta combinación produce un efecto sedante y modulador del sistema nervioso, que las convierte en la opción idónea para tratar el estrés, la ansiedad, el insomnio y la hipertensión arterial, además de aliviar el desgaste articular.

3. Balneario de Puente Viesgo (Cantabria)
A orillas del río Pas y rodeado por un verde paisaje, este histórico balneario de finales del siglo XIX, destaca por sus aguas clorurado-sódicas y bicarbonatadas que emanan a 34,6 °C. Sus propiedades estimulan la circulación y relajan la musculatura, por lo que está ampliamente recomendado para personas con afecciones cardiovasculares, hipertensión, bronquitis o dolencias reumáticas. Su entorno es muy práctico para los mayores ya que el hotel conecta directamente con la zona hidroterápica y se encuentra junto a la Vía Verde del Pas, un paseo fluvial completamente llano y acondicionado para caminara.

4. Balneario de Mondariz (Pontevedra, Galicia)
La calidad de sus aguas carbogaseosas y bicarbonatadas-sódicas lo convirtió en el destino predilecto de la realeza a principios del siglo XX. Sus aguas son idóneas para dolencias metabólicas, artrosis y afecciones digestivas. El balneario se ubica en un tranquilo municipio que ofrece un entorno peatonal rodeado de jardines con accesos y rampas preparadas para personas con movilidad reducida.

5. Balneario de Lanjarón (Granada, Andalucía)
Situado en las faldas de Sierra Nevada, el Balneario de Lanjarón es uno de los más completos de España ya que cuenta con hasta seis manantiales de composiciones distintas. Es el centro médico de referencia para tratar digestiones pesadas, problemas hepáticos, cálculos renales y control del colesterol, además de ofrecer baños y aerosoles para las articulaciones y las vías respiratorias. La idílica localización del balneario proporciona un microclima privilegiado durante casi todo el año y además, cuenta con personal especializado en la atención de personas mayores y circuitos de marcha pensados para activar la circulación de las piernas.

6. Las Caldas (Asturias)
Ubicado en un valle a tan solo 9 kilómetros de Oviedo, el balneario fue inaugurado en 1776 y diseñado por el célebre arquitecto Ventura Rodríguez en una estructura que combina la elegancia neoclásica con las comodidades modernas. Sus aguas bicarbonatadas cálcicas brotan de forma natural a 40 °C con propiedades sedantes beneficiosas para la recuperación articular, la osteoporosis y los problemas vasculares.

7. Balneario de Paracuellos de Jiloca (Zaragoza, Aragón)
Construido en 1848, es el balneario de aguas sulfurosas más antiguo de Aragón. El azufre de sus aguas otorga un alto poder regenerador, siendo el destino de referencia para personas que sufren de afecciones como psoriasis, dermatitis, sinusitis, asma, rinitis o incluso molestias osteoarticulares.

8. Balneario de Montanejos (Castellón, Comunidad Valenciana)
Emplazado en el interior de Castellón, destacan sus aguas sulfatadas y magnésicas que emergen a una temperatura constante de 25 °C. Están indicadas para favorecer el funcionamiento del riñón, controlar la tensión arterial y aliviar el desgaste en cadera o rodillas. Las instalaciones están pensadas para la tercera edad, contando con elevadores hidráulicos en las piscinas para que personas con movilidad reducida o dificultades de acceso puedan entrar y salir del agua de forma rápida y segura. Además cuentan con un servicio de fisioterapia acuática.

9. Balneario de Sicilia (Zaragoza, Aragón)
Integrado en las paredes rocosas del cañón del río Mesa, el Balneario de Sicilia es famoso por su arquitectura en armonía con la naturaleza. Sus aguas oligometálicas y de mineralización débil a 34 °C, son un excelente diurético natural para la eliminación de cálculos renales y la prevención de infecciones urinarias. Su espacio más singular es una gran piscina termal de 250 m² construida en el interior de una cueva natural.

10. Balneario Vichy Catalán (Girona, Cataluña)
Ubicado en Caldes de Malavella, este icónico edificio neomudéjar de 1898 cuenta con aguas bicarbonatadas, sódicas y carbónicas que brotan a 60 °C. Su ingesta y sus baños ayudan a regular el colesterol, facilitan la digestión y estimulan la circulación sanguínea, reduciendo también la rigidez articular. La estación de tren se encuentra a escasos metros del balneario, lo que facilita la llegada desde ciudades como Barcelona o Girona sin necesidad de conducir.

