Planificar la herencia en vida: claves para proteger el patrimonio y evitar conflictos familiares
'Guía de Sucesión Patrimonial. Cómo planificar y facilitar la herencia familiar'
Por el envejecimiento de la población y porque está empezando a fallecer la primera gran generación de propietarios en España, el caso es que nunca antes se han traspasado en España tantos inmuebles en herencia como ahora. Los datos del INE marcan máximos históricos. El número de inmuebles transmitidos mediante una sucesión superó las 208.000 operaciones el año pasado. Todo un récord.
Con estas cifras, cobra especial relevancia dejar todo bien atado para que una sucesión no acabe en peleas entre hermanos, cónyuges, hijos y demás familia. Los conflictos familiares, mucho más habituales de lo que pensamos, se pueden evitar.
Pese a todo, por el tabú de hablar de la muerte, por la incertidumbre sobre el futuro o por la dificultad emocional de abordar cuestiones relacionadas con el fallecimiento, lo cierto es que la planificación de la herencia sigue siendo un asunto que se tiende a posponer. Sin embargo, hacer testamento y planificar la sucesión, en definitiva, anticipar cómo se distribuirá el patrimonio puede ayudar a reducir conflictos, proteger a los familiares y facilitar los trámites posteriores a la defunción.
En un país de propietarios en el que el 85% de los sénior tienen casa en propiedad y en su mayoría desean transmitirla a sus descendientes, la vivienda es es uno de los elementos capitales a tener en cuenta. Pero la sucesión implica también la transmisión de otros bienes, derechos y obligaciones, y puede verse condicionada por las circunstancias personales y familiares.
Fundación Mapfre acaba de presentar la ‘Guía de Sucesión Patrimonial. Cómo planificar y facilitar la herencia familiar’, elaborada por el Centro de Investigación Ageingnomics, con el objetivo de abordar de manera clara y práctica los principales aspectos de una sucesión, ofreciendo pautas para tomar mejores decisiones.
“La herencia ha dejado de ser un mero trámite legal para convertirse en una herramienta de planificación” apunta Juan Ángel Lafuente Luengo, catedrático de Economía Financiera y Contabilidad de la Universitat Jaume I y coautor del informe. “Todavía siguen existiendo errores frecuentes que limitan poner en marcha medidas anticipatorias, como creer que el cónyuge lo hereda todo o que la pareja de hecho está protegida sin testamento, y de por qué tendemos a aplazar esta decisión con el ‘ya se arreglarán. Queremos ayudar a entender la herencia no como una transacción, sino como un legado”.

Planificar la herencia
El testamento es una de las principales herramientas para planificar la sucesión, pues permite dejar constancia de quién hereda, en qué proporciones y qué bienes corresponden a cada persona; agiliza la tramitación posterior, y se puede adaptar a las circunstancias personales, ya que es modificable. "Hacer testamento no es una cuestión opcional, sino un acto esencial de responsabilidad" señala esta guía, cuyo objetivo es que cualquier persona comprenda los prinicpales elementos que intervienen en el proceso antes de tomar decisiones sobre su patrimonio.
La publicación también explica por qué muchas personas retrasan estas decisiones y aborda algunos de los sesgos que favorecen esta procrastinación (incertidumbre sobre el futuro, relaciones entre los herederos, cambios en la normativa fiscal, etc.). Frente a ello, plantea la importancia de planificar con tiempo, revisar las decisiones cuando cambien las circunstancias, comunicar las intenciones en vida y recurrir a profesionales cuando sea necesario.
“La herencia es una cuestión que conviene abordar con antelación, especialmente cuando existen elementos que pueden generar desacuerdos entre los herederos” señala Joaquín de los Reyes Montero, de Fundación Mapfre “Una planificación adecuada permite adaptar la transmisión del patrimonio a las circunstancias personales y familiares, aprovechar los mecanismos legales y fiscales disponibles y anticiparse a posibles conflictos, costes y tensiones. Para ello, es importante contar con tiempo, información y, cuando sea necesario, asesoramiento especializado”.
Trámites, decisiones y fiscalidad: pasos a dar
La guía incorpora un recorrido por los principales trámites que deben afrontar los herederos después de un fallecimiento: obtención del certificado de defunción, de últimas voluntades y de seguros de vida, o la adjudicación de la herencia. También explica que heredar no implica necesariamente aceptar la herencia; los herederos pueden aceptarla, aceptarla a benficio de inventario, es decir, de forma que las deudas se paguen con los bienes de la propia herencia. También pueden renunciar a ella. La publicación dedica, asimismo, un apartado a la fiscalidad y los costes asociados a la sucesión e identifica algunos de los errores que los herederos suelen cometer. Entre ellos destaca no respetar los plazos, valorar incorrectamente los inmuebles o no revisar la normativa.
Herencias que se complican: situaciones habituales
La publicación analiza los derechos del cónyuge viudo y las herramientas que pueden utilizarse para reforzar su protección dentro de los límites legales. Existen diferencias entre matrimonio y pareja de hecho y sus derechos sucesorios no son equivalentes, además, pueden estar condicionados por la normativa autonómica. De hecho, un error frecuente es asumir que, por estar casado, el cónyuge superviviente heredará automáticamente todos los bienes.
Por último, la guía recoge las principales situaciones que pueden complicar una sucesión y requerir una planificación específica: hijos de diferentes parejas, herederos menores o desaparecidos, personas en situación de vulnerabilidad, conflictos de intereses, empresas familiares, patrimonio inmobiliario o herencias con deudas. En estos casos, figuras como el albacea y el contador partidor pueden facilitar la gestión y el reparto.


