La piscina natural más espectacular de Cataluña: un baño con cascada en agua cristalina
Solo se puede acceder a pie y ofrece un paraje único entre formaciones rocosas y vegetación
En el interior de Tarragona, situado en las Montañas de Prades, el paisaje se abre de golpe para dar lugar a Niu de l'Áliga, una piscina natural donde el agua cae desde una pequeña altura y queda retenida entre las piedras.
Uno de los aspectos que llama la atención de la poza, tal y como explica Idealista, es la temperatura del agua, que se mantiene fría incluso en verano. El río Glorieta nace en zonas elevadas de las Montañas de Prades y recibe aportes constantes de manantiales durante gran parte del año. Por ello, el agua es más fresca que en otros puntos del entorno, que hace que se busque especialmente en verano.
Aunque la piscina es uno de los atractivos turísticos más llamativos del entorno, el recorrido que traza el valle del río Glorieta, dentro del Alt Camp, ofrece manantiales, pozas naturales y tramos con agua transparente únicamente accesible a pie.
Las dos rutas para llegar al Niu de l'Áliga
Existen dos rutas principales para poder llegar a la piscina natural. La primera de ellas sale del municipio de Mont-Ral, y son 4,2 kilómetros de ida y vuelta con 350 metros de desnivel en las que hay rocas sueltas que pueden suponer un peligro. El aparcamiento para llegar al pueblo está situado junto al antiguo campo de fútbol y es la zona habitual de estacionamiento.
Desde allí, se siguen las indicaciones haciendo el Pou de Gel de Mas Musté hasta llegar a un sendero que desciende con fuerte pendiente hacia las antiguas ruinas de la central hidroeléctrica.
La segunda opción sale del área recreativa de Mas de Forès, en Alcover, desde donde hay 6,4 kilómetros con menor desnivel, aunque el aparcamiento es de pago en temporada alta. El tiempo de la caminata, dependiendo de ritmo y paradas, asciende a una hora y media o dos horas, y, aunque no es una ruta técnica, conviene llevar calzado adecuado y agua, ya que no existen fuentes.
Las Fonts del Glorieta, un tramo de pozas y cascadas
Uno de los atractivos más importantes del valle son las Fonts del Glorieta, un conjunto de manantiales, pequeñas cascadas y pozas repartidas a lo largo del río. Gracias a la alta humedad de la zona, el bosque mediterráneo se vuelve más denso y el entorno más cerrado y fresco en contraste con las montañas.
En este punto se mantienen aún restos de la antigua infraestructura hidráulica que aprovechaba la fuerza del agua en el pasado, integrados en el paisaje. Dicho espacio es idóneo para hacer una parada antes de continuar hacia el Niu de l'Áliga.
Tras las ruinas de la central, el sendero se abre y aparece el Niu de l'Áliga, cuyo caudal varía según la época del año. En primavera e inicios de verano muestra su mejor aspecto gracias al mayor caudal del río.
En este tiempo, se pueden encontrar: una cascada que cae directamente sobre la poza, agua cristalina, unas zonas de roca a la sombra para descansar y Las Fonts del Glorieta a poca distancia.
