Bernardo Hontanilla: "La edad no debe contraindicar absolutamente nada en cirugía"

El académico de la RANME cuenta con una amplia experiencia en reconstrucciones

Miia

La cirugía plástica y reconstructiva está actualmente en un momento histórico de transformación. Lo que hace apenas unas décadas se limitaba a paliar problemas, mediante materiales externos, como por ejemplo, una placa de titanio, hoy se ha convertido en una disciplina capaz de restaurar no sólo la forma, sino la función completa de prácticamente cualquier zona del cuerpo.

El doctor Bernardo Hontanilla, catedrático de Cirugía Plástica, académico de la Real Academia Nacional de Medicina de España (RANME) y toda una eminencia en su especialidad, explica a 65YMÁS –ver vídeo–, cuáles han sido los últimos hitos de su especialidad, qué se puede hacer hoy en día gracias a las nuevas técnicas y todo lo que está por venir. 

La edad no es un límite

En primer lugar, durante la entrevista, el experto destierra un mito: la edad no es un límite a la hora de operar. 

Tradicionalmente, fue un factor limitante y de exclusión para someterse a cirugías complejas. Sin embargo, Hontanilla es tajante: "No debe de contraindicar absolutamente nada. Ni por arriba ni por abajo".

Según el catedrático, la clave del éxito en el paciente mayor radica en una evaluación médica individualizada, alejándose de los vetos arbitrarios.

Muchos de los pacientes son mayores

Es más, en las consultas o quirófanos, muchos de los pacientes tienen más de 65 años. En las de cirugía reconstructiva, su demanda es constante, explica.

Según comenta el académico, "lo más común" son las úlceras, "porque hay mucha insuficiencia venosa en miembros inferiores". Estas heridas crónicas, detalla, "son muy discapacitantes" y "a veces impiden la deambulación".

Junto a ellas, destacan las intervenciones por "la caída del párpado" y, de forma muy preeminente, "las reconstrucciones de mama por cáncer".

Criterio individualizado

Y para abordar estas intervenciones, el criterio de exclusión no es la fecha de nacimiento del DNI, sino el estado de salud del paciente, prosigue el doctor.

Lo que realmente condiciona el paso por quirófano son "las enfermedades concomitantes que pueda tener esa persona, si tiene diabetes, hipertensión, la toma de fármacos".

En ese sentido, apunta, la clave está en adaptar la agresividad de la intervención a la fragilidad del paciente. "Evidentemente, a una mujer de 92 años que presenta un cáncer de mama, no podemos hacerle una reconstrucción de 8 horas", indica el experto.

Y el motivo, una vez más, es estrictamente fisiológico: "Son cirugías efectivamente muy traumáticas, que consumen mucho tiempo, y, en personas ya débiles, con sarcopenia, los postoperatorios pueden no soportarlos".

El cirujano hontanilla

El plasma médico

Durante la conversación con 65YMÁS, el doctor también se refiere a los últimos avances en su disciplina. Por ejemplo, detalla, para dar respuesta a las úlceras venosas, que afecta principalmente a las personas de más edad, están incorporando tecnología que roza la ciencia ficción: el uso del plasma, conocido como "el cuarto estado de la materia", que, al haber logrado controlar su temperatura, se puede aplicar directamente sobre el tejido humano.

Esta herramienta "tiene un poder bactericida brutal" y resultados prometedores, comenta el experto: las heridas que antes tardaban en recuperarse seis meses o, a veces, un año o más, ahora sólo demoran tres o cuatro semanas.

Implantes artificiales y tejidos autólogos

Otro de los principales desarrollos que destaca el médico es en el ámbito de la microcirugía. Atrás quedó la época de simplemente "cubrir un defecto, poner un bulto". Ahora, "tienen que ser reconstrucciones funcionales".

Así, el mayor exponente de este salto cualitativo es la sustitución de materiales sintéticos por los propios tejidos del paciente. Frente a las placas de titanio que se utilizaban hace décadas y que "tenían muchos problemas", hoy en la reconstrucción mandibular tras tumores severos se realiza, por ejemplo, extrayendo "huesos de otras partes del cuerpo", como el "peroné".

Y este mismo principio se aplica en la oncología mamaria. En lugar de recurrir a la clásica prótesis utilizado en el último medio siglo, los cirujanos reconstruyen "con tejidos autólogos", de la zona abdominal, "o incluso la parte posterior del glúteo o la cara interna del muslo".

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El inminente salto biónico 

De esta manera, el experto asegura que el horizonte de la cirugía plástica, ya no tiene casi límites. Hoy ya se habla de "super microcirugía", donde los especialistas cosen estructuras casi del tamaño de un pelo, para minimizar cicatrices, y se realizan reimplantes de miembros completos y caras.

Pero el verdadero punto de inflexión está a la vuelta de la esquina: "El futuro está en la ingeniería tisular y en las prótesis biónicas". Estos dispositivos, que ya se presentan como prototipos funcionales en Estados Unidos y Europa, se conectarán directamente "a los nervios del propio cuerpo y el paciente ya mueve esas prótesis, como en las películas".

Retos del sistema

Para que toda esta innovación llegue equitativamente a la sociedad, España cuenta con una excelente base, aunque Hontanilla advierte sobre ciertas limitaciones estructurales.

"España es puntera en sentido de desarrollo de técnicas", comenta, "y la financiación está bastante consolidada", añade. Aun así, matiza que estas operaciones de alta complejidad no están disponibles en cualquier centro. 

Además, el doctor lanza una reclamación clara a las administraciones sanitarias: la necesidad de "incentivar al médico".

Y es que para evitar la fuga de talento y garantizar la máxima dedicación al sistema público, se requiere un esfuerzo estructural y, en sus propias palabras, la voluntad política de inyectar "más fondos" al sistema.​