El calor puede agravar las enfermedades cardiovasculares y poner al corazón al límite

Expertos alertan del peligro de las altas temperaturas en pacientes cardíacos

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Las regiones más pobres sufren más el frío y las ricas, el calor extremo

Con la llegada de las altas temperaturas, los pacientes con enfermedades cardiovasculares deben extremar las precauciones. El calor en personas con hipertensión, insuficiencia cardíaca o cardiopatía isquémica puede descompensar la enfermedad y aumentar el riesgo de hipotensión, arritmias o empeoramiento de la insuficiencia cardíaca, según la profesora del Grado en Enfermería de la Universidad Europea, Verónica Saldaña. 

El corazón trabaja al límite

La explicación fisiológica es clara: el calor provoca una dilatación de los vasos sanguíneos para favorecer la pérdida de temperatura corporal, lo que obliga al corazón a trabajar más rápido y con mayor esfuerzo para mantener una adecuada circulación sanguínea. A esto se suma que la pérdida de líquidos por el sudor puede generar fatiga, bajadas de tensión o episodios de descompensación clínica. 

Los medicamentos, un factor de riesgo adicional

No solo el calor en sí representa un peligro. En estos pacientes, la capacidad de adaptación suele estar disminuida, y muchos tratamientos farmacológicos, como diuréticos o antihipertensivos, pueden aumentar el riesgo de deshidratación o favorecer bajadas de tensión arterial durante los episodios de calor. Por ello, la experta subraya que es fundamental no alterar la pauta farmacológica sin supervisión médica.

 

Se prevé calor extremo en el Mediterráneo hacia 2100. Foto: Europa Press.
Foto: El calor puede agravar las enfermedades cardiovasculares y poner al corazón al límite, Europa Press

 

Más allá de los síntomas habituales, existen manifestaciones menos conocidas como confusión, apatía, irritabilidad, pérdida de apetito o dolor de cabeza persistente que, en personas mayores, pueden ser un signo precoz de descompensación. Reconocerlos a tiempo puede marcar la diferencia. 

Recomendaciones para afrontar el calor con seguridad

Para reducir los riesgos, Saldaña aconseja una serie de medidas preventivas: mantener una hidratación adecuada según las indicaciones médicas, evitar la exposición solar en las horas centrales del día, utilizar ropa ligera y transpirable, permanecer en lugares frescos, controlar la tensión arterial y reducir los esfuerzos físicos intensos durante los días de altas temperaturas. 

En definitiva, el verano exige una vigilancia especial para quienes padecen enfermedades del corazón. Consultar con el médico ante cualquier duda sobre la medicación o ante la aparición de síntomas inusuales es siempre la mejor decisión.