El cardiólogo Valentín Fuster señala los 8 factores de riesgo que hay que vigilar para vivir más

Cuidar los factores de riesgo entre los 20 y los 60 años ayuda a prevenir la enfermedad arterial

El cardiólogo Valentín Fuster señala los 8 factores de riesgo que hay que vigilar para vivir más / Fuente: EuropaPress Miia

Valentín Fuster es uno de los médicos más reconocidos y condecorados de nuestro país, especializado en cardiología, habiendo llegado a ser incluso presidente de la Asociación Mundial de Cardiología. Hermano del neurocientífico Joaquín Fuster, ha sido autor de cientos de artículos divulgativos e investigaciónes en enfermedades coronarias y arteriales, siendo uno de los cardiólogs más importantes a nivel global.

En una reciente entrevista para cadena SER, el cardiólogo ha señalado cuáles son los factores de riesgo más importantes que debemos vigilar para evitar que las enfermedades que afectan a las arterias puedan causar problemas a una edad avanzada. 

Como apunta Fuster, "la enfermedad empieza pronto, pero es silenciosa", y por ello las medidas de prevención se deben tomar desde una edad temprana. Aunque la edad más peligrosa para nuestro corazón sea a partir de los 60, prevenir estos factores desde los 20 años puede hacer que lleguemos a una edad avanzada con menor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.

 

Los ocho factores de riesgo que vigilar 

Para prevenir el riesgo de sufrir una enfermedad en las arterias a una edad avanzada, el cardiólogo Valentín Fuster ha aclarado que son ocho los factores de riesgo que afectan a la vitalidad, y, por lo contrario, favorecen la mortalidad, a los que prestar especial atención, y que además son muy fáciles de recordar.

En primer lugar, Fuster señala dos factores mecánicos: la presión arterial alta no cuidada y la obesidad. Por una parte, la presión arterial alta supone un riesgo para la salud porque puede aumentar considerablemente el riesgo de padecer un infarto, un accidente cerebrovascular (ictus) o demencia, ya que daña progresivamente los vasos sanguíneos y los órganos vitales. Para cuidarla son importantes las revisiones médicas periódicas para que un profesional nos aconseje sobre como cuidarla y mantenerla a niveles normales.

Por otro lado, la obesidad lleva a la inflamación crónica, y en muchas ocasiones lo que provoca en el organismo es un endurecimiento de los vasos sanguíneos que dificulta el flujo normal de la sangre.

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El siguiente grupo de factores de riesgo lo componen los factores químicos: el colesterol elevado y la diabetes, es decir, la glucosa elevada. Un colesterol malo elevado genera placas de grasa en las arterias que reduce el flujo sanguíneo y favorece las enfermedades cardiovasculares; mientras que la diabetes vuelve más rígidos los vasos y daña los más pequeños, favoreciendo la acumulación de colesterol y la obstrucción.

A continuación, Fuster señala tres factores de riesgo de conducta, como son la falta de ejercicio, el tabaquismo y comer mal. El deporte es muy beneficioso para la salud en muchos ámbitos, ya que combatir el sedentarismo ayuda a prevenir todo tipo de enfermedades, pero, en concreto las enfermedades cardiovasculares son las que más afectan a un cuerpo poco activo. Desde una edad temprana, mantener una rutina de ejercicio constante es una de los mejores armas para luchar contra las enfermedades de las arterias.

El tabaquismo, por su parte, hace que la presión arterial se eleve y que se reduzca el oxígeno en sangre, dando lugar a un mayor riesgo cardiovascular. Por último, comer mal no tiene solo que ver con la obesidad, como señala el cardiólogo, ya que unos malos hábitos de alimentación pueden provocar altos niveles de colesterol, glucosa y grasa en las arterias incluso en personas delgadas.

Finalmente, el experto habla de los hábitos de sueño, uno de los factores de riesgo más recientes, siendo peligroso dormir poco o dormir intermitentemente, lo que afecta al correcto funcionamiento de nuestro cuerpo, y, por consiguiente, de nuestras arterias, ya que eleva el riesgo de hipertensión.