Crean un parche que controla la medicación del párkinson a través del sudor
Se sitúa en la yema del dedo
Un sensor portátil suave –como un parche–, que se coloca en la yema del dedo y permite monitorizar de forma continua y no invasiva los niveles de levodopa –medicamento que se administra para enfermos de párkinson–. Así es la herramienta que podría ayudar a transformar el manejo de esta afección.
El invento, dado a conocer en la revista científica PNAS por un equipo de investigadores liderado por Joseph Wang, promete dejar atrás las tradicionales y molestas extracciones de sangre.
Hasta ahora, la gestión de la enfermedad ha requerido ajustes dinámicos y constantes en las dosis de levodopa, basándose principalmente en los informes subjetivos de síntomas que dan los pacientes y en análisis de sangre esporádicos.
Para solucionar este problema, el nuevo dispositivo extrae pasivamente el sudor de la yema del dedo mediante un sistema osmótico y de hidrogeles blandos, sin necesidad de que el paciente haga ejercicio, consuma energía eléctrica o requiera estimulación externa.

Mediante una estrategia de detección potenciométrica y una calibración individualizada, el parche es capaz de estimar con precisión los niveles en sangre a partir del sudor.
Durante los ensayos, el sistema demostró una fuerte correlación con las mediciones estándar de oro (HPLC) tanto en personas sanas como en pacientes con párkinson tras administrarles una dosis única de levodopa/carbidopa.
Además, los investigadores confirmaron la relevancia farmacodinámica del dispositivo, ya que los momentos de menores síntomas motores en los pacientes coincidieron exactamente con los picos máximos de levodopa registrados por el sensor.
Este sistema portátil, fácil de usar y energéticamente eficiente, sienta las bases para optimizar los tratamientos terapéuticos desde casa en tiempo real.
Según concluyen los autores, este parche no solo mejorará la calidad de vida de los afectados, sino que abre el camino hacia el desarrollo de futuros sistemas de tratamiento autónomos de "bucle cerrado" para la enfermedad de Parkinson.
