Demuestran que el fármaco Ozempic ralentiza el envejecimiento en ratones
Ganaron 100 días más de vida
Un equipo de investigadores del Departamento de Biología Metabólica y Nutrición de la Universidad de California en Berkeley (UC Berkeley) ha descubierto que un medicamento que imita una hormona intestinal natural –similar al glucagón-1 (GLP-1)–, prescrito habitualmente para tratar la obesidad y la diabetes tipo 2 –comercializada bajo marcas como Ozempic y Wegovy–, logra prolongar la vida de ratones sanos y de edad avanzada.
Los resultados de este estudio, publicados en la revista Nature, indican que es capaz de imitar los efectos antienvejecimiento de la restricción calórica e incluso superarlos en ciertos parámetros.
Este hallazgo plantea que las terapias con GLP-1 podrían actuar directamente sobre los factores biológicos fundamentales que regulan el envejecimiento fisiológico, además de retrasar enfermedades metabólicas asociadas a la edad.
Para evaluar el impacto de este fármaco en la longevidad, los científicos administraron semaglutida a ratones hembra de 20 meses de edad durante un período de tres meses.
Al comparar a los animales tratados con el grupo de control sin tratamiento, se observó que los que recibieron el fármaco presentaban una mejora significativa tanto en su función muscular como en sus capacidades cognitivas.

Los análisis genéticos posteriores confirmaron que el tratamiento logró reducir varios de los marcadores característicos del envejecimiento natural, entre ellos la inflamación sistémica y la pérdida de capacidad regenerativa de los tejidos.
De manera más destacada, aquellos que recibieron inyecciones de forma continua hasta el final de su existencia vivieron, en promedio, 100 días más que los que no recibieron el tratamiento.
En un segundo ensayo independiente de cinco meses de duración, los investigadores compararon de forma directa los efectos con los de una dieta basada en una reducción calórica del 24%.
Los resultados demostraron que los del grupo de semaglutida mostraron niveles superiores de comportamiento exploratorio, una mejor memoria espacial y un mantenimiento más eficiente de los niveles de azúcar en sangre en comparación con los ratones sometidos a la restricción calórica.
Asimismo, se detectó una diferencia metabólica clave: mientras que los ratones con restricción de calorías experimentaron una ralentización notable de su tasa metabólica basal, el ritmo metabólico de los ratones tratados se mantuvo prácticamente inalterado, explican en un comunicado de la universidad.
Aunque los científicos enfatizan que por el momento no hay ninguna certeza de que estos mismos efectos de longevidad puedan reproducirse inmediatamente en seres humanos, sostienen que el estudio sirve como una valiosa guía para orientar futuras líneas de investigación sobre el impacto de la semaglutida en la esperanza de vida humana.
