Salud

Descubren 3 proteínas que el cuerpo utiliza para determinar qué alimentos son seguros y los que no

Úrsula Segoviano

Domingo 12 de abril de 2026

4 minutos

Ayuda a comprender la tolerancia alimentaria y las alergias

Mitos sobre el pan. Fuente: Bigstock
Úrsula Segoviano

Domingo 12 de abril de 2026

4 minutos

Un estudio liderado por científicos de la Universidad de Stanford (Estados Unidos) ha identificado nuevos fragmentos de proteínas alimentarias que indican a las células inmunitarias intestinales cuándo tolerar ciertos alimentos. Estos hallazgos representan un gran avance en la comprensión de la tolerancia alimentaria y podrían ser útiles para futuras inmunoterapias en personas con alergias alimentarias.

Los investigadores —entre ellos la doctora Jamie Blum, quien realizó la investigación en Stanford y recientemente se incorporó al Instituto Salk, y la doctora Elizabeth Sattely, profesora asociada en Stanford— hallaron tres segmentos proteicos llamados epítopos: uno de soja, otro de maíz y otro de trigo. Estos epítopos interactúan con células T reguladoras, encargadas de determinar la tolerancia o el rechazo de los alimentos, según informa Europa Press. 

"Como persona interesada en la ciencia básica, considero valioso comprender el proceso inmunitario normal junto con la patología —explica Blum—. Saber cómo el sistema inmunitario percibe una proteína como segura podría conducir a nuevas terapias que promuevan la tolerancia en personas con alergias".

Epítopos de semillas y tolerancia oral

Dado que el 6 % de los niños pequeños y entre el 3 % y el 4 % de los adultos padecen alergias alimentarias, los científicos buscan descubrir qué desencadena estas reacciones inmunitarias frente a alimentos que deberían ser seguros. Hasta ahora, se sabe que proteínas específicas en los principales alérgenos —como el cacahuete y el huevo— activan mastocitos y basófilos, células inflamatorias de acción rápida.

Si se conoce qué provoca las alergias, ¿por qué no entender también qué origina la tolerancia? Aunque el papel de las células T reguladoras ya se entiende, no se sabía qué proteínas provocaban la falta de respuesta inmunitaria.

El estudio, publicado en Science Immunology, comenzó con ratones alimentados con dieta normal, cuyos linfocitos T reguladores se analizaron para identificar las proteínas alimentarias reconocidas. Así se encontraron tres epítopos distintos, procedentes de maíz, trigo y soja, todos ellos presentes en proteínas de semillas vegetales, abundantes y comúnmente toleradas por el sistema inmunitario.

Las células T reactivas al epítopo del maíz fueron las más abundantes —coherente con que el maíz rara vez causa alergias— mientras que la soja, una de las principales causas de alergia, mostró una interacción relevante con el receptor que también reacciona ante el sésamo, explicando la tolerancia cruzada entre ambos alimentos.

Descubren cómo el sistema inmune aprende a tolerar alimentos
Foto: Descubren cómo el sistema inmune aprende a tolerar alimentos, Bigstock

 

Los investigadores descubrieron además que las células T reguladoras se localizan principalmente en el intestino y su actividad cambia según el entorno: en presencia de inflamación, actúan para atenuarla; en un entorno sano, ayudan a mantener el equilibrio inmunológico.

Hacia la erradicación de las alergias alimentarias

Estos epítopos de semillas representan un nuevo avance en la comprensión de la tolerancia oral. Las células T reguladoras se consideran una vía prometedora de inmunoterapia para tratar alergias graves, y podría llegar a programarse células para tolerar ciertos alimentos y reducir las respuestas inmunes ante los alérgenos más comunes.

"La dieta es nuestra interacción más íntima con el entorno —afirma Blum—. Reconocer correctamente los alimentos como seguros genera un entorno antiinflamatorio que favorece la absorción de nutrientes y previene las alergias. Nuestra investigación amplía el conocimiento sobre los principales alérgenos alimentarios y abre camino a intervenciones terapéuticas capaces de modificar los estados alérgicos y autoinmunes".

En el futuro, los científicos esperan aplicar su metodología en humanos, ya que el reactivo desarrollado para rastrear estas proteínas está disponible para otros laboratorios y podría acelerar el descubrimiento de nuevas claves sobre la tolerancia oral mediada por células T reguladoras.

Sobre el autor:

Úrsula Segoviano

Redactora especializada en temas de salud y dependencia. 

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