CharcutExpo 2026 reúne a 7.367 profesionales de la charcutería en IFEMA
La primera edición del salón internacional de la charcutería ha presentado las últimas novedades
CharcutExpo 2026 ha cerrado las puertas de su primera edición consolidándose como la nueva plataforma profesional de referencia para los charcuteros y sus charcuterías. Durante dos jornadas, 7.367 charcuteros, empresarios y profesionales del sector se han dado cita en IFEMA Madrid para conocer las soluciones, productos, herramientas y modelos de negocio que están impulsando la transformación del sector.
CharcutExpo ha reunido a 187 firmas expositoras y 122 expertos, situando a Madrid en el centro del diálogo profesional en torno al futuro de la charcutería, un sector que afronta nuevos desafíos vinculados a la rentabilidad, la digitalización, la diferenciación frente a otros canales, la evolución del consumidor y la necesidad de profesionalizar la gestión sin perder el valor del oficio. Asimismo, la celebración de la feria ha generado un impacto económico de cuatro millones de euros en la ciudad.
Eduard Ávila, director del congreso de CharcutExpo, ha destacado que “esta primera edición confirma que la charcutería necesitaba un espacio propio, pensado para compartir conocimiento, abrir nuevas oportunidades de negocio y poner en valor el papel de los profesionales que cada día sostienen el sector desde el mostrador, la distribución, la producción y la restauración. CharcutExpo nace con vocación de acompañar esta evolución y de convertirse en una plataforma útil para que la charcutería gane competitividad, visibilidad y futuro”.
Antonio López de la Nieta, gerente de compras charcutería de Transgourmet Ibérica, ha advertido de que “la gran distribución no está cambiando la charcutería, es el cliente quien está cambiando. Hoy pide inmediatez, experiencia de compra y una propuesta gastronómica en casa. Por eso, el charcutero ya no puede limitarse a cortar fino: tiene que saber contar la historia de cada referencia y convertir el producto en valor”.
Asimismo, David Desongles, director comercial nacional de Argal, ha puesto el foco en la necesidad de reforzar el conocimiento profesional en el punto de venta. “Somos el país con más charcuterías de Europa y esa cultura no podemos dejarla perder. Hay que dar valor al charcutero por su experiencia, por su conocimiento del producto y por su capacidad para orientar al cliente”, ha señalado.
Por su parte, Xesc Reina, maestro charcutero, ha defendido el papel complementario de la gran distribución dentro del sector. “No debemos olvidar que la gran distribución cubre una necesidad muy válida: alimentar a una población que no siempre puede acceder a un producto premium. El reto está en entender qué papel ocupa cada modelo y cómo puede aportar valor”, ha afirmado.
Retail
Además de la charcutería y de la gran distribución, el sector se está digitalizando cada vez más, abriéndose a la venta online. Así, lo ha puesto sobre la mesa Alex Castany, gerente de Fishology Foods, quién ha señalado que “el cliente digital necesita mucha confianza. Lo difícil es romper esa barrera de entrada, pero cuando se consigue, esa relación es muy sólida. Por eso, al digitalizar una charcutería no basta con vender online: hay que trasladar también el servicio, la marca propia y la confianza que se construyen cada día en la tienda”.
La digitalización está cambiando la relación entre charcuterías y consumidores, especialmente en un contexto en el que el cliente es más exigente, busca más información y demanda respuestas sobre trazabilidad, origen, sostenibilidad, aditivos, raza, conservación o transporte del producto. En palabras de Carlos Herrera, responsable de Grupo Herrera Premium Food, “la web debe funcionar como otro local, pero con alcance nacional. La clave está en no perder la esencia: cuidar el producto, el packaging, los envíos y estar cerca del cliente durante todo el proceso. Esa calidad humana en el entorno digital es lo que diferencia a las charcuterías frente a las grandes plataformas”.
Por su parte, José Luis Álvarez, maestro charcutero de Álvarez Selección, ha subrayado que “el cliente interesante es el que pregunta por la trazabilidad, la sostenibilidad, los aditivos, el origen o la raza. Tenemos que ser capaces de responderle, porque es quien realmente valora el producto y nuestro servicio. La digitalización debe ayudarnos a comunicar mejor lo que ofrecemos y a hacerlo de forma fácil”. Asimismo, ha añadido que “la parte más difícil de vender online es generar confianza. Las reseñas cumplen hoy esa función: son el nuevo boca a boca. Por eso es importante interactuar con el cliente digital igual que se hace en la tienda física”.
Formación
El relevo generacional y la necesidad de devolver el valor al oficio y hacerlo atractivo para las nuevas generaciones es otro de los grandes retos que afronta el sector actualmente. Para María José Sánchez, CEO y fundadora de Los Extremeños, “no hemos sabido vender este oficio ni transmitir todo su valor. Durante años hemos quitado importancia a los oficios, cuando la charcutería es una profesión muy digna, con mucho recorrido y con una enorme capacidad para generar futuro”. Para Sánchez, el sector debe aprender a comunicar mejor lo que representa, hablar el lenguaje de los jóvenes y crear nuevos espacios de formación: “Tenemos que conseguir que las nuevas generaciones vuelvan a enamorarse de este oficio”, ha añadido.
La creación de referentes y la formación son clave para afrontar el reto del relevo generacional. Roberto González Santalla, director de La Veta Jamón School, ha destacado que “en el mundo del corte de jamón hemos conseguido crear referentes y poner en valor la profesión a través de la comunicación. Ese camino también debe recorrerlo la charcutería”. En su opinión, formar no debe entenderse como un gasto, sino como una inversión para que los profesionales puedan explicar mejor el producto, ponerlo en valor y ofrecer una experiencia más completa al cliente.
Por su parte, Toño Palacio, Fundador y CEO de Antoinefood, ha subrayado que la juventud no debe verse como un problema para el sector, sino como parte esencial de su futuro. “Cuando se les orienta, se les explica el producto y se les muestra todo lo que hay detrás, su historia, sus ingredientes, sus razas, sus denominaciones o su territorio, acaban entendiendo que la charcutería ofrece muchas más salidas profesionales de las que se perciben desde fuera”, ha afirmado.
