Editores de Europa, América Latina y el Caribe rinden homenaje al legado de Fernando Ónega
IX Congreso de Editores, en Alcalá de Henares
El IX Congreso de Editores de Europa, América Latina y el Caribe, organizado por EditoRed y celebrado entre los días 16 y 18 de marzo en Alcalá de Henares en un contexto internacional marcado por la incertidumbre geopolítica, los conflictos en Oriente Medio y la situación política en diversos países iberoamericanos, tuvo el recuerdo del periodista Fernando Ónega como telón de fondo de las jornadas.
El encuentro reunió a responsables de muchos de los principales medios de comunicación Iberoamérica y Europa en una cita que volvió a consolidarse como un foro estratégico para analizar el presente y futuro del periodismo en un escenario atravesado por la transformación digital, la presión de las grandes plataformas y la fragilidad de los modelos de negocio.
El arranque institucional incluyó la intervención inaugural y el diálogo entre Nicolás Pascual de la Parte, eurodiputado del PPE y miembro de la Comisión de Seguridad y Defensa del Parlamento Europeo, y Antonio Gutiérrez Limones, vicepresidente del Consejo de Europa, en conversación con Yago González, CEO de Prestomedia Grupo. En este intercambio se abordaron las nuevas dinámicas geopolíticas entre Europa y América Latina, con especial atención a los conflictos internacionales, la seguridad, y el papel de los medios en la construcción del relato global.
Uno de los primeros hitos fue la presentación del Atlas de intereses entre la Unión Europea y América Latina–Caribe, una herramienta concebida para visualizar los vínculos estratégicos, económicos y culturales entre ambas regiones y reforzar la cooperación en un contexto global cada vez más complejo.
El impacto de los conflictos en Oriente Medio centró buena parte de las intervenciones inicciales, en tanto que condicionan tanto la agenda internacional como el tratamiento informativo. A ello se sumó el análisis de la situación en países como Venezuela, Colombia, Ecuador y Cuba, donde los desafíos políticos, sociales y económicos afectan directamente a la libertad de prensa y al ejercicio del periodismo.

La apertura del congreso corrió a cargo de Alberto Barciela, director del Congreso de Editores, quien subrayó la necesidad de reforzar el papel del periodismo como pilar democrático en un momento de profundas transformaciones tecnológicas y tensiones políticas. Desde el inicio, el legado de Fernando Ónega estuvo muy presente como referencia de un periodismo riguroso, independiente y comprometido con la sociedad.
A lo largo de las jornadas, el congreso articuló su programa en torno a varias mesas de debate que abordaron los principales retos del sector. Entre ellas destacó la dedicada a “Medios, plataformas y soberanía digital: el nuevo equilibrio regulatorio”, en la que se analizó la relación entre los medios y las grandes plataformas tecnológicas, así como la necesidad de avanzar hacia marcos regulatorios más equilibrados.
También se celebró la mesa “Mercados editoriales y circulación de contenidos: desafíos logísticos y oportunidades transatlánticas”, centrada en la distribución de contenidos y las posibilidades de cooperación entre Europa y América Latina en un entorno digital globalizado.
El diálogo sobre “La situación de la libertad de prensa y el derecho a la información en la Unión Europea y América Latina” puso el foco en las amenazas que enfrentan los periodistas y los medios en ambos contextos, desde la presión política hasta la desinformación y la pérdida de confianza ciudadana.
Otro de los ejes centrales fue la mesa “El castellano como espacio común: lengua, poder cultural y soberanía informativa en el eje Europa–América Latina”, donde se destacó el valor estratégico del idioma compartido como herramienta de influencia cultural y cohesión informativa.
El periodismo de investigación tuvo un papel destacado con el diálogo “Periodismo de investigación, el ejemplo de los Panamá Papers”, en el que se puso en valor el trabajo colaborativo internacional como herramienta clave para destapar grandes casos de corrupción y reforzar la rendición de cuentas.
La mesa “Informar en un mundo en conflicto: geopolítica, poder y responsabilidad del periodismo internacional” profundizó en el papel de los medios en contextos de crisis, mientras que el debate “Inteligencia artificial, datos y periodismo: oportunidades y riesgos para la información” abordó el impacto de las nuevas tecnologías en la producción informativa, desde la automatización hasta los riesgos asociados a la manipulación de contenidos.
Como resultado de los trabajos, los editores impulsaron la denominada “Declaración de Alcalá”, un documento que fija principios y líneas de actuación para el futuro del periodismo en la era digital. La declaración plantea la necesidad de garantizar la sostenibilidad económica de los medios, proteger los derechos de autor frente a las plataformas tecnológicas, reforzar la calidad informativa y establecer marcos éticos para el uso de la inteligencia artificial.
En paralelo, el congreso sirvió para consolidar una hoja de ruta común entre editores europeos y latinoamericanos orientada a proteger el periodismo en el nuevo entorno digital, reforzando la cooperación transatlántica frente a desafíos compartidos.
El IX Congreso de Editores concluyó así con una doble mirada: hacia el legado de figuras como Fernando Ónega, que encarnan tanto los valores esenciales del oficio como un futuro marcado por la tecnología, la geopolítica y la necesidad de redefinir el papel del periodismo en las democracias contemporáneas.



