Kubalita y Quilla, pioneras del fútbol femenino: "Se nos hizo mucho daño y sigue doliendo"

Aseguran que la FIFA trató de parar el éxito de las chicas en este deporte

Kubalita y Quilla, pioneras del fútbol femenino: "Se nos hizo mucho daño y sigue doliendo" Miia

Pioneras: solo querían jugar es el título de la película documental que repasa la vida de las pioneras del fútbol femenino en España. Aquel equipo formado por adolescentes de 14 años lo único que tenía claro es que tenían “pasión por jugar, no nos considerábamos pioneras, ni éramos conscientes de que íbamos en contra del establishment. Simplemente jugábamos”, han asegurado dos de las integrantes de aquel equipo en el programa La Revuelta (La 1).

Carmen Arce 'Kubalita', María Ángeles Pérez 'Quilla' acudieron este martes al programa de David Broncano en representación del resto de sus compañeras para hacer promoción de la película: “Va a ser buena para darnos un reconocimiento, para que la vea la gente que cree que antes se vivía mejor, sobre todo las mujeres, y para que las jugadoras de ahora vean en qué condiciones estábamos”, comentaron durante el programa.

Ellas abrieron el camino para que ahora las niñas tengan como referentes a jugadoras como Alexia Putellas o Aitana Bonmatí. Pero a diferencia de ellas, tanto Kubalita como Quilla no pudieron tener una carrera deportiva y trabajaron como enfermera oncológica y producción metalúrgica, respectivamente: “Teníamos que compaginar el trabajo con el fútbol. Y a veces que íbamos de viaje, por ejemplo a Valencia o Fuengirola, y derechas de bajarnos del autocar, teníamos que salir corriendo a la fábrica”, recuerdan.

"Cobramos en goles"

 

Las pioneras contaron que fue en 1970 cuando quisieron jugar al fútbol en alguno de los equipos femeninos oficiales, pero era una época en la las mujeres "no podían jugar al fútbol ni otras muchas cosas". Aún así, ellas quisieron intentarlo y lo más importante, conseguirlo: “Decían que íbamos a cobrar y a tener futuro, y no fue verdad. Cobramos en goles”, explicaron en el programa de La1. 

Las jugadoras contaron que no podían dejar de compaginar sus estudios y trabajo con los entrenamientos y los partidos. Eso sí: poco a poco consiguieron llenar estadios como el de La Rosaleda, con 10.000 personas viéndolas jugar: “En la Copa de Fuengirola, llenamos el estadio de La Rosaleda y en el campo del Levante, nosotras metimos 10.000 espectadores dos veces en un partido contra el Barcelona y el Fuengirola. ”, comentaban Kubailita y Quilla. 

Y añadían: “Las instituciones hicieron mucho para cortarlo, cuando vieron campos llenos, cuando vieron que los periódicos hablaban de nosotros, en la radio y tal, entonces es cuando dijeron: esto hay que pararlo porque no es una anécdota”.

En ese momento, según las jugadoras, la FIFA se fijó un objetivo claro: difundir que el fútbol no era compatible con la maternidad: “La FIFA buscaban médicos que decían que las mujeres podíamos tener dificultades para ser madres si jugábamos al fútbol. Dio órdenes a todas las federaciones para que taparan el fútbol femenino. En España tampoco hizo falta mucha presión. La Federación intentó humillarnos para borrarnos del mapa”, afirman.

 

 

Pero a pesar de estos obstáculos, el primer equipo femenino de la selección española surgió cuando ellas tenían entre 13 y 14 años. Jugaron contra Italia y perdieron 5-0. El NODO, noticiero oficial durante los años del franquismo, intentó ridiculizarlas, lo que, en palabras de las pioneras supuso una "falta de respeto a niñas de 14 años, unas preguntas vergonzosas. El señor se metió en el vestuario, estábamos muertas de frío y no nos dejaban ducharnos. Si se hicera ahora ese reportaje (el responsable) sería cesado en el momento. Se nos hizo mucho daño y sigue doliendo verlo", aseguran.

Por eso, la película que ya está en salas de cine es una manera de reconciliarse con ese pasado y hacer que el público de ahora vea a un grupo de mujeres “honradas de defender a España, fuertes, talentosas y poderosísimas”. 

Las jugadoras recomiendan el largometraje especialmente a aquellas personas que "creen que antes se vivía mejor, sobre todo las mujeres. A veces creemos que los derechos que tenemos siempre han estado ahí".

Ahora, Kubailita y Quilla sienten orgullo al ver hasta dónde ha llegado la selección femenina de fútbol y no pueden evitar sentir que “parte de ese premio es como si fuera nuestro”.