Miriam Gómez Sanz
Sociedad
Las mariposas migran en sentidos opuestos según el hemisferio, un patrón nunca visto en insectos
Un estudio revela que no cruzan el ecuador y apunta a una posible barrera evolutiva
Un estudio liderado por el Instituto Botánico de Barcelona (IBB) ha descubierto que las mariposas migran de forma diferente según el hemisferio en el que viven y no llegan a cruzar la Línea Ecuatorial. La investigación, publicada en la revista Nature Communications, demuestra que las poblaciones de la mariposa Vanessa cardui, conocida como cardera, siguen rutas migratorias opuestas en cada mitad del planeta. En el hemisferio norte, vuelan hacia el sur durante el otoño boreal. En el hemisferio sur, hacen justo lo contrario en el otoño austral. Lo llamativo es que ambas rutas son independientes y no se cruzan.
Se trata del primer caso documentado de división migratoria en insectos, un fenómeno bien conocido en aves, donde distintas poblaciones de una misma especie desarrollan estrategias migratorias diferentes.
Investigaciones anteriores ya habían demostrado que la mariposa cardera protagoniza las migraciones más largas conocidas en mariposas, con recorridos de hasta 15.000 kilómetros entre África ecuatorial y Europa. Ahora, los investigadores han identificado un nuevo circuito migratorio en el hemisferio sur de África, completamente distinto y sin conexión con el del norte.

Para llegar a estas conclusiones, el equipo recorrió África en busca de la especie y analizó el ADN de más de 300 ejemplares procedentes de 38 países. Los análisis genómicos revelaron una inversión cromosómica de nueve millones de bases en el cromosoma 8, que contiene genes relacionados con el comportamiento migratorio.
Esta inversión cromosómica "contiene un receptor del neurotransmisor GABA-B, implicado en la orientación durante el vuelo, así es que los resultados señalan un punto clave de la base genética de la navegación", ha explicado Aurora García-Berro, investigadora del IBB y primera autora del estudio.
Orientarse con el sol y el campo magnético
Las mariposas migratorias, como otros insectos, se orientan gracias a la posición del sol y al campo magnético terrestre. Según los investigadores, esta modificación genética podría alterar la forma en que interpretan esas señales ambientales.
La hipótesis del equipo es que "los patrones de movimiento están restringidos dentro de cada hemisferio debido a mecanismos de orientación específicamente adaptados", como ha señalado Daria Shipilina, investigadora de la Universidad de Uppsala (Suecia) y coautora del trabajo.
Para Gerard Talavera, científico del CSIC en el IBB y líder del estudio, esta frontera entre hemisferios podría tener consecuencias profundas: limitar el intercambio genético y favorecer la diversificación de las especies.

"A diferencia de las aves, la división que se ha encontrado es latitudinal, por lo que la Línea Ecuatorial podría actuar de barrera para la migración de otras mariposas e incluso de otros grupos de animales migratorios", ha apuntado. De tener razón, esta teoría ayudaría a explicar la existencia de especies hermanas en diferentes hemisferios y convertiría esta división migratoria en "un motor evolutivo hasta ahora inadvertido".
El estudio subraya también la importancia de analizar los procesos biológicos a escala global, en especial en el hemisferio sur, menos representado en la investigación científica. Comprender cómo estos insectos se orientan y migran no solo amplía el conocimiento sobre la evolución, sino que ayuda a entender mejor el papel ecológico de los insectos migratorios, esenciales como polinizadores y también como vectores de parásitos.

