Michael J. Fox entraba en chats de forma anónima para hablar con pacientes de párkinson

Les preguntaba qué opinaban de que hubiese hecho pública su enfermedad

Michael J. Fox entraba en chats de forma anónima para hablar con pacientes de párkinson Miia

Según revela la revista The Hollywood Reporter, cuando el reconocido actor Michael J. Fox hizo público su diagnóstico de párkinson, recurrió a internet para medir el impacto de su anuncio en la comunidad de afectados.

El intérprete cuenta en una entrevista que se conectaba de incógnito en salas de chat orientadas a pacientes con esta patología y les preguntaba qué opinaban sobre la estrella de cine que acababa de revelar su condición.

Las respuestas, que iban desde el ánimo hasta la euforia, le hicieron comprender la magnitud de su paso al frente: había logrado dar un rostro reconocible a una comunidad que históricamente había ocultado su enfermedad por miedo o vergüenza.

Esta decisión de visibilizar su estado no fue inmediata. Fox recibió el diagnóstico de Parkinson en 1991, cuando acababa de finalizar su exitosa etapa en la serie Family Ties.

Los médicos le pronosticaron entonces que solo le quedaban diez años de carrera frente a las cámaras. Optó por mantener el secreto durante siete años, un periodo difícil en el que se refugió temporalmente en el alcohol para lidiar con el dolor de padecer un párkinson de inicio temprano, una variante que apenas afecta al 4% de quienes sufren esta dolencia

 

Michael J Fox 2020

 

Finalmente, de la mano de su esposa Tracy Pollan, decidió hablar abiertamente e incluso llegó a testificar sin medicación ante el Senado de Estados Unidos para concienciar sobre los efectos físicos y la necesidad urgente de investigar la enfermedad.

Su compromiso social se materializó en el año 2000, cuando contrató a Deborah W. Brooks para codirigir la Fundación Michael J. Fox.

En el artículo, The Hollywood Reporter subraya el éxito histórico de esta institución, que se ha consolidado como una de las organizaciones benéficas centradas en enfermedades más eficaces del siglo.

La fundación ha inyectado más de 3.000 millones de dólares en investigación, transformando por completo el panorama científico.