Muere Craig Venter, biólogo considerado padre del genoma humano, a los 79 años
A lo largo de su carrera, demostró que los genomas podían diseñarse y construirse
El biólogo genetista norteamericano J. Craig Venter, considerado uno de los padres del genoma humano al descifrarlo en 1999 a través de su empresa Celera Genomics pararelamente al consorcio público, ha fallecido a los 79 años, según ha anunciado el Instituto J. Craig Venter (JCVI).
Fundador, presidente de la junta directiva y director ejecutivo del Instituto que lleva su nombre, ha muerto en San Diego (Estados Unidos) "tras una breve hospitalización por efectos secundarios inesperados derivados del tratamiento de un cáncer diagnosticado recientemente".
Venter recibió precisamente el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica en 2001, junto a John Sulston, Francis Collins, Hamilton Smith y Jean Weissenbach, la secuenciación del genoma humano. También destacó por construir la primera célula bacteriana autorreplicante controlada por un genoma sintetizado químicamente.
"Craig creía que la ciencia avanza cuando las personas están dispuestas a pensar de forma diferente, a actuar con decisión y a construir lo que aún no existe –afirma Anders Dale, presidente del JCVI–. Su liderazgo y visión transformaron la genómica y contribuyeron a impulsar la biología sintética. Honraremos su legado continuando la misión que él creó: promover la ciencia genómica, impulsar las inversiones públicas que hacen posible el descubrimiento y colaborar ampliamente para convertir el conocimiento en impacto".
A lo largo de su carrera, el doctor Venter demostró que los genomas podían diseñarse y construirse y ayudó a ser pionero en el descubrimiento de genes mediante etiquetas de secuencias expresadas (EST), lo que permitió la identificación rápida de un gran número de genes humanos y aceleró los esfuerzos de mapeo del genoma.

Posteriormente, lideró los esfuerzos que dieron como resultado las primeras secuencias preliminares del genoma humano, un hito que contribuyó a la entrada de la biología en la era digital. Más tarde, recuerdan desde el Instituto, él y sus colegas publicaron el primer genoma humano diploide de alta calidad, demostrando la importancia de capturar la variación genética heredada de ambos padres.
En el campo de la biología sintética, Venter y sus equipos lograron un hito al construir la primera célula bacteriana autorreplicante controlada por un genoma sintetizado químicamente, lo que demuestra que los genomas pueden diseñarse digitalmente, construirse a partir de componentes químicos y "activarse" para controlar una célula viva.
Mediante la Expedición de Muestreo Oceánico Global Sorcerer II, el doctor Venter y sus equipos utilizaron la metagenómica para revelar una extraordinaria diversidad microbiana, informando del descubrimiento de millones de genes nuevos y ampliando el universo conocido de familias de proteínas; un trabajo que profundizó la comprensión del microbioma oceánico y su papel en los sistemas planetarios.
Además, Venter fundó diversas compañías como Synthetic Genomics, Inc., Human Longevity, Inc. y, más recientemente, Diploid Genomics, Inc., impulsando los esfuerzos para convertir la genómica y la biología sintética en herramientas para la salud y la sociedad.
Reacciones de científicos españoles
La muerte de este eminente científico ha suscitado numerosas reacciones entre los investigadores españoles. Así, Ángel Raya Chamorro, profesor de investigación ICREA y coordinador del programa de Medicina Regenerativa del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL), miembro de CIBER-BBN, director del programa de Traslación Clínica de Medicina Regenerativa en Cataluña y catedrático de Fisiología de la Universitat de Barcelona, destaca a SINC que fue "ciertamente una figura peculiar", "una de esas figuras que parten la historia de la ciencia en dos".
Especialmente prolijo ha sido Lluís Montoliu, Investigador del Centro Nacional de Biotecnología (CNB-CSIC) y en el CIBERER-ISCIII, quien ha resaltado a SINC que "ha muerto uno de los científicos más influyentes, vehementes, agresivos y ambiciosos de nuestra época. Seguramente una personalidad irrepetible que merece ser recordada no por sus frecuentes posicionamientos personalistas, sino por sus aportaciones".
Según recuerda, "la carrera para obtener el genoma humano en 2001 se ha explicado como una batalla entre el proyecto público, que empezó en 1988, liderado primero por James Watson (Cold Spring Harbor Laboratory) y luego por Francis Collins (NIH), en colaboración con el instituto Sanger en Cambridge y muchos otros laboratorios, y el proyecto privado, liderado por la empresa Celera Genomics, fundada por Craig Venter en 1998. En realidad, no existió tal batalla y fue más una colaboración que una competición", precisa.
Recuerda que "la comunidad científica y la sociedad en general se beneficiaron de esta aparente lucha que resultó ser más bien una colaboración efectiva, una ayuda mutua, aunque inicialmente fuera a regañadientes, a cara de perro.
Comenta que Venter, una las cinco personas que se usaron para obtener el genoma privado fue él mismo, también será recordado por sus aportes en biología sintética, por haber obtenido en 2010 la primera célula sintética, en el laboratorio. "Su equipo preparó la bacteria 'Mycoplasma laboratorium', empalmando diferentes fragmentos de ADN y genes hasta crear un genoma mínimo que permitía la autorreplicación de la célula resultante, a pesar de haber sido creada en el laboratorio. Algo ciertamente espectacular, abriendo un campo que ha seguido progresando.

Igualmente Sebastián Chávez de Diego, catedrático de la Universidad de Sevilla y miembro del grupo de Expresión Génica en Eucariontes, ha destacado ante SINC "su carácter visionario y su capacidad para introducir maneras de gestión empresarial en grandes proyectos científicos, primero en el proyecto Genoma Humano, y luego en el ámbito de la biología sintética".
"Se propuso metas que parecían fuera de alcance e incorporó un modo de hacer las cosas que en la ciencia académica no se conocía (...). Si tuviera que destacar uno de sus logros, me quedaría con el hecho de conseguir sintetizar por primera vez el genoma completo de un organismo y hacerlo funcionar como ente autorreplicante. Lo considero el hito más grande en el concepto materialista de la vida".
Por su parte, Justo P. Castaño, catedrático de Biología Celular en el Departamento de Biología Celular, Fisiología e Inmunología de la Universidad de Córdoba e investigador responsable del grupo Hormonas y Cáncer del Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (IMIBIC), que también destaca a SINC su carácter visionario y a la vez polémico, recuerda que "lideró la propuesta de secuenciar el genoma humano, el coste de hacerlo se estima que superó los 3.000 millones de dólares (...) y hoy en día por menos de 500 euro se puede hacer una secuenciación de un genoma humano y más pronto que tarde podrá hacerse por poco más de 100 euro. Que todo esto haya ocurrido en menos de 30 años es realmente impresionante".
