¿Qué hacer si un vecino lleva demasiados invitados a la piscina?
Con la llegada del verano, este es uno de los problemas más habituales en las comunidades de vecinos
La llegada del verano y las altas temperaturas hacen que las piscinas comunitarias vuelvan a convertirse en uno de los espacios que más conflictos generan entre vecinos. Una de las situaciones que se da con más frecuencia es la de algún propietario que suele llevar muchos invitados, llegando a dificultar el uso de las instalaciones para el resto de residentes.
Aunque muchos suelen desconocer lo que pueden hacer en estos casos, la Ley de Propiedad Horizontal (LPH) contempla diversos mecanismos que pueden servir para afrontar este tipo de problemas.
Qué dice el artículo 9 de la Ley de Propiedad Horizontal
La piscina es parte de los elementos comunes del edificio, por lo que utilizarla corresponde a todos los propietarios del edificio según su cuota de participación. Sin embargo, ese derecho no implica que cada vecino pueda hacer un uso limitado de estas instalaciones.
El artículo 9 de la LPH indica que los propietarios deben usar los elementos comunes de forma adecuada y sin impedir que el resto pueda ejercer los mismos derechos. Es por eso que, cuando un vecino lleva invitados de manera habitual y en un número elevado, hasta el punto de reducir el espacio disponible o dificultar el acceso a la piscina, podría estar incumpliendo esta obligación.

Artículos 6 y 7.2
Por otro lado, la norma no fija un número máximo de invitados que puede llevar cada propietario. Esa decisión la debe tomar cada comunidad de vecinos a través de sus normas de régimen interior, tal y como lo indica el artículo 6 de la Ley de Propiedad Horizontal.
Si existe un reglamento y un vecino lo incumple de forma reiterada, la comunidad puede apoyarse en el artículo 7.2 de la LPH. Este regula la denominada acción de cesación frente a actividades molestas o contrarias a los estatutos de la comunidad. Antes de tener que acudir a los tribunales, deberá realizarse un requerimiento para que el propietario cese en esa conducta y, si persiste, podrá iniciarse la correspondiente vía judicial.
Qué sucede si no hay normas internas
En las comunidades que no cuentan con un reglamento específico sobre el uso de la piscina o el acceso de invitados, el tema se vuelve menos claro. En este tipo de casos, la opción más recomendable es plantear el asunto en la siguiente junta de propietarios para aprobar una norma que regule esta cuestión, algo que se puede realizar mediante mayoría simple de los asistentes.

