UGT pide la equidad entre generaciones como principio de las políticas de la Unión Europea
El sindicato reclama más inversión social y participación en las decisiones comunitarias
La equidad intergeneracional debería convertirse en un criterio presente de forma transversal en las políticas de la Unión Europea y traducirse en actuaciones concretas para combatir las desigualdades. Esta es una de las principales propuestas que se recogen en el dictamen sobre la Estrategia de equidad intergeneracional, presentado este miércoles 23 de septiembre por Mari Carmen Barrera, secretaria de Políticas Europeas de UGT, y respaldado por una amplia mayoría del Comité Económico y Social Europeo (CESE).
El dictamen plantea que esta estrategia europea no se centre simplemente en analizar la evolución demográfica o en concienciar sobre sus consecuencias. También debe servir para coordinar y fortalecer las políticas destinadas a reducir las desigualdades sociales, económicas, territoriales y de género, prestando especial atención a las personas y grupos que se encuentran en una situación más vulnerable.
Para conseguir esto, UGT propone utilizar de manera más eficaz herramientas comunitarias como el Fondo Social Europeo Plus, la política de cohesión, el Pilar Europeo de Derechos Sociales, la Estrategia Europea de Igualdad de Género y la Estrategia de la UE para la Juventud. Estos instrumentos deberían estar vinculados a objetivos de largo plazo y a indicadores sociales que permitan comprobar sus resultados y evitar que las decisiones adoptadas en la actualidad limiten las oportunidades de las generaciones futuras.

Inversión en educación, vivienda y protección social
Otro de los aspectos destacados en el dictamen es la necesidad de aumentar la inversión pública en áreas consideradas claves para garantizar el bienestar de la población. Entre ellas aparecen la educación, el acceso a una vivienda asequible, la salud y la protección social.
El dictamen también defiende mantener la política de cohesión europea como herramienta para reducir las diferencias entre territorios. Se tiene como objetivo que el lugar en el que vive una persona no determine las condiciones de vida ni su acceso a unos servicios y derechos básicos.
La participación de los interlocutores sociales y de las organizaciones de la sociedad civil es otro de los pilares de la propuesta. El sindicato plantea crear un mecanismo europeo específico de diálogo social sobre equidad intergeneracional y reforzar el papel de la negociación colectiva para favorecer un reparto equilibrado de beneficios y responsabilidades entre las diversas generaciones.
Durante el Plenario, Barrera defendió que las futuras iniciativas legislativas de la UE incluyan un análisis de sus consecuencias tanto para las generaciones actuales como para las que vienen. También reclamó incorporar el principio de no regresión social de los derechos reconocidos en la Carta Social Europea.
La finalidad de estas medidas sería impedir retrocesos en los estándares sociales y reforzar la protección efectiva de los derechos sociales ante las decisiones que se adopten en el ámbito comunitario.
El dictamen también plantea la creación de un Consejo Europeo para la Solidaridad Intergeneracional para poder realizar un seguimiento de los avances y cuente con la participación de los interlocutores sociales, organizaciones juveniles, sociedad civil, expertos y órganos consultivos de la UE.

