¿Un cadáver se hereda? Un tribunal zanja una disputa familiar
El conflicto surgió cuando la pareja del difunto solicitó trasladar el cuerpo a otro cementerio
Aun después de la muerte, pueden aparecer disputas familiares, como ha ocurrido en Gran Canaria, donde una sentencia ha aclarado la pregunta en torno al cuerpo de un familiar fallecido como parte de la herencia. El cuerpo en cuestión, según cuenta EFE, corresponde a un hombre que yace desde hace ocho años en la localidad de Guía junto a cinco parientes más.
En este contexto, la pareja del fallecido solicitó, en nombre de su hija, menor de edad, sacar el cuepo del panteón de Guía donde está enterrado y llevarlo a otro nicho. Sin embargo, una tía del difunto y otros allegados se opusieron al cambio, defendiendo que el falleciedo descansa en su tumba actual junto a otras personas con las que mantuvo lazos sentimentales en vida.
Ante este debate, los familiares alegaron que cambiar el difunto a un nicho individual era doloroso para ellos, mientras que la demandante intentó alegar los derechos de su hija como heredera directa del difunto.
El cadáver no puede considerarse una herencia
Tras llegar el caso a los tribunales, un juez de Gran Canaria ha zanjado la cuestión determinadno que los cadáveres no pueden considerarse parte de una herencia patrimonial en ningún caso. El fallo judicial resume el núcleo del caso: “Si bien la condición de heredera (de la demandante) le otorga un interés legítimo para promover el expediente, no la inviste de un derecho a decidir a su libre arbitrio dónde se entierran o no los restos de su padre o, al menos, no sin concurrir otras causas que lo justifiquen”, resolvió el magistrado.

Siguiendo la sentencia, ser heredero no concede la facultad de decidir sobre el traslado de los restos mortales, como precisó el juez: “Los restos mortales no pueden entenderse en ningún momento como parte de la herencia como bien patrimonial”.
Para autorizar un traslado del cuerpo se deben justificar los motivos para que se lleve a cabo, y aunque el juez no profundizó en más argumentos, se limitó a subrayar la necesidad de causas acreditadas para modificar el lugar de yacimiento.
Cuidado de la tumba y normativa en cementerios
Fernando Osuna, abogado representante de la familia del difunto, ha destacado la importancia de la conexión emocional de sus clientes con el fallecido, asegurando que estaban unidos por sentimientos "muy grandes". El abogado quiso destacar que “prevalece en los traslados la preocupación, interés, mantenimiento, cuidado, el costear los gastos, etcétera” que puedan demostrar las partes enfrentadas.
De esta manera, el letrado quiso puntualizar que sus clientes “siempre se habían preocupado de mantener la tumba en buen estado”, subrayando que la otra parte “se había despreocupado de tales menesteres”.
Esta sentencia y los cuidados llevados en la tumba sientan precedente sobre un caso que enfrenta a muchas familias, como son los restos mortales, algo no heredable como bienes materiales.
