Herencias: el gran error que puede generar problemas a los herederos
Laura Lobo explica qué debería hacerse al fallecer un miembro de la familia
Hablar de herencias sigue siendo un tema incómodo para muchas familias. Muchas personas prefieren no pensar en qué ocurrirá con sus bienes cuando falten, haciendo que aparezca uno de los grandes errores de las herencias: "No dejarlas hechas", apunta la abogada especializada en familia y sucesiones Laura Lobo.
La experta explica que es "muy común en una familia cuando el padre o la madre fallecen, se decide no tramitar la herencia, dejar todos los bienes como están, porque al final, como todos los bienes los va a seguir disfrutando el viudo o la viuda, se decide no repartir nada, no hacer absolutamente nada", asegura.
El problema aparece cuando no se "tiene en cuenta que pueden transcurrir muchísimos años entre que fallece uno y otro. ¿Qué ocurre entonces? Pues que la dinámica familiar ha cambiado y puede ser que donde antes se llevaban bien, ahora ya no", expone Lobo.
También puede ocurrir que fallezca uno de los hijos antes que el viudo/a, lo que complica a su vez "hacer la herencia del hijo/a fallecido, la del progenitor que falleció primero y la del viudo/a", asegura la abogada.
Por eso, es importante que se cierren cuanto antes y si cambian las circunstancias, se haga la siguiente, pero "dejarlas sin hacer es un gran error", concluye.
Los expertos insisten en que hacer testamento no significa anticipar una pérdida, sino facilitar las cosas a los familiares. Tener organizada la documentación, conocer qué bienes existen y dejar claras las preferencias puede ahorrar trámites y discusiones.
Además, conviene revisar periódicamente las decisiones tomadas. Cambios como un divorcio, un nuevo matrimonio, el nacimiento de nietos o modificaciones en el patrimonio pueden hacer necesario actualizar el testamento.
