Los 10 mejores pueblos españoles para pasar la jubilación
España cuenta con lugares mágicos donde miles de personas pasan su retiro
Normalmente la gente suele quedarse en su casa de toda la vida cuando se jubila, o al menos en su barrio o ciudad, pero hay otras personas más aventureras que deciden hacer las maletas y cambiar completamente su vida. Esto lo llevan haciendo muchos años jubilados alemanes y británicos, que vienen a España buscando un mejor clima y unos precios más accesibles.
Ahora se está popularizando entre pensionistas españoles que cobran una buena retribución. Buscan un cambio de aires, la costa y en general un mejor estilo de vida que en sus lugares de origen. Aquí están algunos de los mejores municipios donde pasar los años de jubilación.
Benalmádena (Málaga)
El municipio malagueño ofrece todo lo que puede ofrecer un pueblo de la Costa del Sol. Una playa tranquila, un paseo marítimo con una gran oferta de restaurantes, y una amplia oferta cultural y de ocio. Además se encuentra a unos pocos kilómetros de Málaga capital y de un aeropuerto que ofrece viajes a media Europa. Al encontrarse en el extremo sur de la península el clima es agradable casi todo el año.
Pese a ser una ciudad de 80.000 habitantes cuenta con un centro histórico tradicional andaluz que es una delicia de visitar. Tiene también un castillo construido con una arquitectura muy peculiar que merece una visita. Para los amantes de la naturaleza cuenta con una acuario con multitud de especies diferentes como mantarrayas o tiburones, y un mariposario con más de 1.500 especies de mariposas de todo el mundo. Como curiosidad en Benalmádena también se ubica un templo tibetano inaugurado en 2003.

Mijas (Málaga)
En este caso hay que distinguir entre dos opciones: La Cala de Mijas y Mijas pueblo. La primera es la parte que se encuentra en la costa a unos pocos kilómetros de Benalmádena y es el típico pueblo turístico costero; mientras que Mijas pueblo esta en el interior aunque no muy lejos del mar y es la postal de un pueblecito andaluz de casas blancas. Se sitúa a mitad de camino entre Marbella y Málaga, su ubicación es idónea.
Sus calles empedradas, sus pintorescos rincones y las maravillosas vistas panorámicas al Mediterráneo lo hacen uno de los lugares más deseados para jubilarse, no solo a nivel nacional sino internacional. Además cuenta con la ventaja de tener el clima de la Costa del Sol que es casi perfecto todo el año. Dependiendo de las preferencias de cada uno se puede decidir entre las montañas de Mijas o la apacible playa de La Cala.

Almuñecar (Granada)
Para finalizar con los mejores lugares de Andalucía hay que hablar de Almuñecar. Este reúne todas las condiciones de los municipios mencionados anteriormente con la diferencia de encontrase en Granada. Cuenta con unas buenas playas, aunque son de piedras, y una gastronomía excelente. Está en plena Costa Tropical por lo que el clima es perfecto, además se encuentra entre la playa y la montaña, cerca de Sierra Nevada, por lo que ofrece lo mejor de los dos mundos. Su oferta cultural también es importante al contar con un marcado legado fenicio, romano y árabe.

Sitges (Barcelona)
Es uno de los pueblos costeros más conocidos de Cataluña. Cuenta con una amplia playa que se abre hacia el Mediterráneo, grandes restaurantes de cocina catalana y un centro histórico precioso. Solo se encuentra a 38 kilómetros de Barcelona por lo que si se necesita acudir a una ciudad grande se puede sin el menor de los inconvenientes.
Donde Sitges destaca es en su oferta cultural. Todos los años acoge el archiconocido Festival de Cine de Sitges, uno de los eventos cinematográficos más importantes de España y de Europa. Este se especializa en cine fantástico, de terror e indie, así que es una buena oportunidad de conocer nuevos directores. La ciudad cuenta también con una gran vida nocturna, sin perder una sensación general de paz mediterránea.

Peñíscola (Castellón)
Más al sur en la provincia de Castellón se encuentra Peñíscola, una opción inigualable para los que buscan la jubilación entre playas doradas. La ciudad se halla en una pequeña península rodeada de playas de la que se erige el conocido Castillo del Papa Luna, testigo de cientos de años de historias. Pasear por las empedradas calles del casco histórico te sumerge en la esencia plena de la Comunidad Valenciana.
Además, la oferta cultural es abundante, con eventos, festivales y actividades que se celebran a lo largo del año, lo que añade una capa más de atractivo al ya encantador ambiente. Muy cerca se hallan unas de las mejores calas de toda la provincia, por lo tanto hay muchas oportunidades de descubrir lugares únicos.

Calpe (Alicante)
En la provincia de Alicante, muy cerca de Benidorm, se ubica Calpe. Es de los pueblos más bonitos de toda la costa alicantina, con un centro histórico espectacular, aunque con calles muy empinadas, y playas kilométricas que miran hacia el Mediterráneo. Preside el Peñón de Ifach una formación rocosa que recuerda a la de Gibraltar y desde la que se puede ver una panorámica increíble de toda la costa. En el centro de todo se encuentra una laguna salina en la que se pueden observar gran cantidad de pájaros. En los restaurantes de su paseo marítimo se disfruta de la más pura gastronomía valenciana, con gran variedad de pescados frescos, hortalizas y arroces.

Altea (Alicante)
Está en la Costa Blanca, entre Benidorm y Calpe. Combina un casco antiguo de casas blancas, un paseo marítimo agradable, pequeñas playas y un ambiente internacional, con residentes españoles y extranjeros. Es una de las grandes joyas del Mediterráneo. La Iglesia de Nuestra Señora del Consuelo es majestuosa con grandes cúpulas azules y vistas al mar. Esta bien comunicado a las poblaciones de alrededor y a Alicante por medio del Tram, el sistema de transporte público de toda la zona. Es más pequeña que sus vecinas, lo que significa que es más tranquila. No es como Benidorm que es un caos constante.

Miraflores de la Sierra (Madrid)
Si en vez de playa se busca el interior aquí hay una buena opción muy cerca de Madrid. Es un lugar idílico para los amantes de la montaña al ubicarse en pleno Sistema Central. Los bosques que rodean a Miraflores crean un paisaje majestuoso que tiñe todo de verde. En invierno aparece el blanco, al caer las nieves sobre los picos de los montes que rodean el pueblo.
Es un lugar perfecto para huir del calor. En verano al encontrarse a gran altitud no sufre el bochorno característico de la capital. Para los amantes de la naturaleza también es el lugar ideal, está cerca del Parque Nacional de Guadarrama que cuenta con una gran diversidad de fauna y flora. La cercanía con Madrid permite también acceder a toda la oferta cultural de la gran ciudad a solo un rato en coche.

Sanxenxo (Pontevedra)
Si nos movemos al Atlántico encontramos otra gran posibilidad para personas que dudan en dónde jubilarse. Sanxenxo se encuentra muy cerca de Pontevedra, en la ría homónima. Pontevedra también es una ciudad que es buena para las personas mayores por su casco histórico peatonal y gran variedad de comercios.
Sanxenxo es un lugar de escapada muy típico en el norte por sus parajes naturales impresionantes y la suavidad de su clima. Es el lugar a donde escapar si se busca huir del calor que cada vez más azota la península. Se puede disfrutar de los maravillosos frutos del mar que ofrece Galicia. Aquí son frescos y de una calidad extraordinaria. Destacan los pulpos, percebes y mejillones. Su playa es de las más famosas de toda España y con buenos motivos para ello, eso sí está un poco fría.

Arrecife (Las Palmas)
Si lo que se quiere es huir de las España peninsular, las Islas Canarias son la alternativa ideal. Todo el año hace buen tiempo al estar en una zona subtropical, la gente es muy agradable y la naturaleza es única en todo el mundo. Arrecife es la población más grande de Lanzarote y el epicentro de su vida cultural. Esta rodeado de playas de arena negra y de un paisaje desértico que invita a ser explorado. Además está muy cerca del aeropuerto con vuelos frecuentes al resto del archipiélago y a otras ciudades españolas.

