¿Qué pasa si el albacea del testamento fallece? Así puedes evitar que el cargo se extinga

Representa la herencia del testador hasta que es repartida entre los herederos

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La figura del albacea cobra especial relevancia cuando llega la hora del reparto de una herencia, y es que es la figura que representa la herencia del fallecido hasta que esta es repartida entre todos los herederos, siempre cumpliendo la voluntad del testador. Ahora bien, ¿qué pasa si el albacea fallece?

Esta figura puede confundirse con el administrador de bienes, sin embargo hay un aspecto clave que los diferencia, y es que mientras que el albacea es nombrado por el mismo testador, el administrador de bienes es designado por un tribunal en el caso de que no se haya redactado un testamento, o cuando, de haberlo, este no sea válido o los herederos no se pongan de acuerdo con el reparto. Teniendo esto claro, cabe preguntarse qué ocurre si el albacea fallece, algo a tener en cuenta pues podemos tomar ciertas decisiones para estar preparados ante esta posibilidad.

 

¿Qué obligaciones tiene el albacea en la herencia?

 

El notario Carlos Castaño Bahlsen explica a través del blog Notarios en Red que hay que hacer algunas distinciones, pues todo dependerá de si el albacea designado es una persona jurídica o si el nombramiento se hizo en base al ejercicio de un cargo. En el primer caso, su fallecimiento supone la extinción del cargo.

De hecho, el artículo 910 el Código Civil establece que "termina el albaceazgo por la muerte, imposibilidad, renuncia o remoción del albacea, y por el lapso del término señalado por el testador, por la ley y, en su caso, por los interesados". En este caso, el artículo 911 determina que "en los casos del artículo anterior, y en el de no haber el albacea aceptado el cargo, corresponderá a los herederos la ejecución de la voluntad del testador". 

Mientras que en el segundo caso señalado, al no tratarse de una persona en concreto, esta figura puede permanecer en la persona que le suceda en el cargo. Esta es una forma de evitar que el cargo se extinga tras el fallecimiento del designado. Algo parecido sucede si se han nombrado dos o más albaceas mancomunados, los cuales deberán actuar de forma conjunta. En este caso, el fallecimiento de alguno de ellos no supone la extinción del cargo, sino que las facultades como albaceas se concentrarán en los restantes. 

Para evitar la extinción del cargo en caso del fallecimiento del único albacea designado, el testador también tiene la opción de designar albaceas sucesivos, lo cual significa que su sucesor asumiría el cargo en caso del fallecimiento del primero.

Cabe destacar, recuerda el notario, que este cargo no se transmite a los herederos aunque sí son sucesores de sus derechos y obligaciones, por lo que podrían tener que rendir cuentas a los herederos e indemnizar los daños y perjuicios que puedan haberse generado, así como recibir la retribución pactada por el albacea si este no la recibió. 

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