Antonio, el farmacéutico de 78 años clave en el rescate del accidente de Urda: "Era todo dantesco"
El boticario de la localidad manchega fue uno de los primeros en ayudar en el lugar del siniestro
Antonio García Colina, farmacéutico de 78 años con más de cinco décadas al frente de la farmacia de Urda (Toledo), ha sido una de las figuras clave en el rescate de los heridos en el accidente de tren de este miércoles, que ha dejado al menos 69 fallecidos. Antonio fue uno de los primeros vecinos en acudir al lugar del trágico choque entre un tren AVE y un Iryo y su testimonio ha recorrido varias cadenas de televisión que se han hecho eco de su solidaridad.
Alrededor de las nueve de la mañana, tras ser alertado por su hija mientras desayunaba, cogió su vehículo y se dirigió rápidamente hacia la estación del municipio antes de la llegada de la mayoría de los servicios de emergencia. Al acceder a la zona cero del siniestro, se encontró con un panorama "dantesco" marcado por la destrucción de la cabina del AVE, reducida a un amasijo deforme de hierros entre multitud de heridos y fallecidos, según ha relatado a medios como 20 minutos o El Mundo.
El desgarrador testimonio del farmacéutico de Urda, tras acudir al lugar del accidente de trenes para prestar ayuda "Todo era dantesco. Había gente despidiéndose de su familia y personas muriendo encima de otros cadáveres". ✍️ Ana María Ortiz y Luis Blasco https://t.co/WIzUkq3Foe
— EL MUNDO (@elmundoes) October 28, 2026
Heridos despidiéndose de sus familias
"Era dantesco. Allí me ha dado nada más que por llorar por la impotencia, por la gente que había allí porque había cadáveres, había gente muriéndose encima de otro cadáver, había gente despidiéndose de su familia", relata el boticario al describir la devastadora escena que se encontró entre los restos de los vagones a El Mundo.
El boticario, que lleva más de 55 años al frente de la farmacia del pueblo, ha relatado la conmoción de reconfortar a las víctimas en los instantes iniciales, entre las que figuraba un pasajero atrapado que lograba transmitir un mensaje de tranquilidad a su esposa Maite y a sus hijos, así como la serenidad de un hombre que pedía una ambulancia a pesar de haber sufrido la amputación de un brazo.
Cargó con gasas y material de su farmacia
Ante la falta total de recursos sanitarios en ese momento, Antonio decidió volver al pueblo para vaciar las existencias de su botica, cargando su automóvil con bolsas llenas de gasas, compresas, sueros fisiológicos, analgésicos y calmantes, según relata ante los micrófonos de RTVE.
Tras constatar que la llegada masiva de personal sanitario capacitado permitía dar cobertura integral a la catástrofe, Antonio regresó a Urda para ayudar en las labores de acogida y reparto de víveres a los afectados en el polideportivo municipal.

Destaca la solidaridad en medio de la tragedia
A pesar de la crudeza del momento, Antonio valoró con énfasis la posterior llegada masiva de efectivos sanitarios y de rescate procedentes de diversas provincias. "El despliegue ha sido brutal, ha sido fantástico. De todo: de Madrid, de Ciudad Real, de Toledo, de todo", manifiesta sobre la escala del operativo de emergencia.
Y se queda con la respuesta del ser humano ante la tragedia. "Dentro de toda la tragedia, lo que más valoro yo es la solidaridad humana. Siempre hay una parte positiva, que es lo que te deja un poco de consuelo".

