Sánchez insiste en exculpar a Marruecos de la entrada masiva en Ceuta: "No hay pruebas sólidas"
Reitera también que solo recibieron avisos "rutinarios" y que nadie les anticipó lo ocurrido
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha negado este jueves que el Ejecutivo recibiera en los días previos a la crisis de Ceuta alertas o avisos extraordinarios que anticiparan la entrada masiva de migrantes y ha reconocido que "fallaron cosas" en los servicios de Inteligencia que hay que "mejorar".
Durante su comparecencia ante el Pleno del Congreso para explicar la gestión gubernamental en la crisis, Sánchez ha asegurado que han examinado todos los informes, mensajes y notas verbales remitidos por el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado a la Delegación del Gobierno y al Ministerio del Interior durante aquellos días. "Puedo asegurarles que ninguno iba más allá de la descripción de datos o del aviso rutinario, y que ninguno previó ni la escala ni la probabilidad de lo que finalmente se produjo", ha afirmado con rotundidad.
No obstante, el presidente ha admitido que los medios disponibles "se vieron desbordados ante la magnitud de la situación" y que hay que reforzarlos. Afirmarlo, ha defendido, "no supone eludir responsabilidades ni acusar a ningún organismo, sino "contar la verdad" y reconocer "la excepcionalidad del episodio vivido".
Por todo ello, ha anunciado que ha dado la orden de publicar un dossier con "todos los informes" para que los medios de comunicación y la ciudadanía puedan examinarlos.
Los avisos "no preveyeron ni remotamente lo que sucedió"
A continuación, Sánchez ha detallado las distintas informaciones conocidas durante los últimos días sobre posibles avisos previos a la crisis. Según ha explicado, la agencia europea elaboró un informe "rutinario" en el que informaba de una mayor viabilidad de esa ruta migratoria y de las detecciones registradas durante el trimestre, pero "no preveía nada ni remotamente parecido a lo que sucedió".
También ha rechazado que la Policía Nacional advirtiera una semana antes de un "riesgo alto" en Ceuta. Sánchez ha confirmado la existencia de ese informe, pero ha precisado que se refería "exclusivamente" a las llegadas marítimas a la Península y Baleares y no a la frontera ceutí.
El presidente también ha abordado la información manejada por el CNI y ha señalado que durante el mes previo al cruce masivo este centro elaboró dos informes que compartió con varias instituciones. En ellos, según ha explicado, se describía que los cruces por el espigón estaban aumentando y se recomendaba "extremar la precaución".
Una información que contrasta con la que la semana pasada en el Congreso ofreció la ministra de Defensa, Margarita Robles, que dejó claro que los servicios militares de información, incluyendo los agentes secretos del Centro Nacional de Inteligencia, hicieron su trabajo en los días previos a la entrada masiva de migrantes en Ceuta e informaron a las Fuerzas de Seguridad y a la Delegación del Gobierno. Incluso avisaron la víspera de que se preparaba una convocatoria masiva.
La cifra de 180.000 personas
Posteriormente, el 29 de julio, pocas horas antes de la crisis, se produjo una comunicación por mensajería con la Guardia Civil y la Delegación del Gobierno en la que se alertaba de una convocatoria en redes sociales para intentar cruzar a Ceuta al día siguiente. Sánchez ha explicado que es en esa comunicación donde aparecía la cifra de 180.000 personas.
Sin embargo, ha precisado que esos 180.000 no constituían una previsión del CNI sobre el número de personas que iban a intentar cruzar la frontera, sino que se correspondían con el número de integrantes de un grupo de Facebook en el que circulaba la convocatoria.

Sánchez sostiene además que ese tipo de llamamientos en redes sociales "no era excepcional" y ha asegurado que existen referencias a convocatorias similares en tres de los últimos siete informes elaborados por el CNI durante el último año.
Asimismo, ha defendido que el incremento de cruces por el espigón registrado durante la semana anterior tampoco era excepcional y ha señalado la existencia de un "patrón estacional documentado y recurrente", por el que los intentos de entrada a nado en Ceuta aumentan todos los años entre junio y julio debido a la mejora de las condiciones meteorológicas.
Según Sánchez, en julio las cifras fueron mayores a las habituales, pero "en modo alguno mostraron un patrón de crecimiento lineal o exponencial" que permitiera anticipar lo ocurrido el día 30. "Ni siquiera las propias autoridades ceutíes barajaron esta posibilidad", ha añadido.
La nota del CENIF: "impacto medio-bajo"
El presidente también ha hablado de una nota previa informativa elaborada por el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) el 29 de julio, que incluía una tabla de escenarios que atribuía una probabilidad "alta" a que se produjeran más entradas a nado, pero con un impacto "bajo o medio", mientras que asignaba una probabilidad "media-baja" a un movimiento coordinado de entradas a nado y saltos a la valla.
Además, ha citado la propia nota para subrayar que señalaba que "no puede asegurarse que esto vaya a producirse", que en caso de novedades relevantes se remitirían nuevas notas informativas y que esa documentación se trasladaba "exclusivamente a los puestos fronterizos".
A partir de esa nota, según ha explicado Sánchez, se emitieron una serie de alertas a los puestos fronterizos, la primera el 29 de julio a las 21.09 horas y las siguientes durante los días 30 y 31, cuando la entrada masiva ya había ocurrido.
El presidente ha asegurado que tendrá que explicarse por qué el CENIF de la Policía no remitió a ningún superior de la cadena de mando ni del Ministerio del Interior el informe que elaboró sobre la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta. Y es que, para Sánchez, ese informe tenía "potenciales implicaciones para la seguridad del Estado". "Esto también tendrá que explicarse, señorías", ha recalcado Sánchez.
En concreto, ese informe encargado por la jueza de la Audiencia nacional María Tardón achaca a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de Marruecos "el guiado activo de la masa hacia los lugares de paso" en la entrada de miles de inmigrantes a finales de julio en Ceuta, a la par que ha apuntado a "planificación", tanto "previa" como "táctica".
La llamada de Vivas a Moncloa
Respecto al Gobierno de Ceuta, Sánchez ha negado que su presidente, Juan Jesús Vivas, alertara a su Gabinete el 27 de julio de lo que posteriormente iba a suceder. Según su relato, Vivas mantuvo una "breve llamada" con Moncloa en la que trasladó que los cruces a nado habían pasado de diez a veinte diarios y mostró su preocupación por que, de mantenerse ese ritmo, la ciudad pudiera acabar la semana con 200 migrantes más.
El presidente ceutí pidió entonces que se pusiera sobre aviso al Ministerio del Interior, algo que, según Sánchez, Moncloa hizo "inmediatamente". "Ese mismo día, la Policía de Ceuta remitió un formulario de comunicación de hechos relevantes a la Policía Nacional informando nuevamente del aumento de los cruces a nado, pero no se hace ningún aviso prospectivo", ha indicado.
Por todo ello, Sánchez ha calificado de "absurdo" pensar que el Gobierno fue avisado y decidió deliberadamente no actuar, "como han afirmado dirigentes del PP y Vox. "¿En qué cabeza cabe, señorías? ¿Tan poco creen ustedes en la Policía Nacional, en la Guardia Civil y en los cientos de empleados públicos que trabajan defendiendo nuestra frontera?", ha preguntado.

En todo caso, el jefe del Ejecutivo ha admitido que el Estado tiene que "mejorar" ante las nuevas amenazas. "Es evidente que las nuevas tecnologías están trayendo nuevas amenazas híbridas que los Estados aún debemos aprender a detectar y neutralizar", ha afirmado.
Por ello, ha anunciado que solicitará a Europol la creación de una misión específica para monitorizar la migración irregular en Ceuta, con el objetivo de que esta "frontera europea cuente con el apoyo europeo que se merece".
Asimismo, ha señalado que se están revisando los mecanismos de coordinación y alerta que España comparte con Marruecos y ha avanzado que se van a construir "garantías adicionales" para evitar que vuelva a producirse una situación como la vivida el pasado 30 de julio.
El presidente ha concluido esta parte de su intervención asegurando que los organismos competentes reaccionaron cuando "se materializó la amenaza" y lo hicieron "con todos los medios" a su alcance, aunque esos medios "se vieron desbordados". "Los tenemos que reforzar, sin duda", ha remachado.
Garantiza "contundencia" si se verifica que Marruecos gestó la entrada en Ceuta
Por otra parte, Sánchez ha dicho que sigue sin disponer de pruebas que demuestren que la "avalancha" de migrantes fue planificada o ejecutada por Marruecos, pero ha asegurado que de haberlas no se dudará en actuar "con contundencia". Lo que sí ha confirmado, como insinuó la pasada semana el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, es que se convocó a la embajadora marroquí el pasado 21 de agosto.
Ha señalado que comprende que desde que se produjeron los hechos se haya señalado a Marruecos, pero ha esgrimido que su "responsabilidad" es "gestionar esta crisis con rigor y con prudencia" y tomar decisiones "sobre evidencias" y no "sobre sospechas" o "intereses partidistas". "Hay pasos que, cuando se dan, ya no pueden deshacerse", ha recalcado.
En este sentido, y en línea con la posición que ha venido manteniendo el Ejecutivo desde el principio, Sánchez ha insistido una vez más en que "nadie ha aportado pruebas al Gobierno que permitan concluir que la entrada masiva a Ceuta fuera diseñada o ejecutada por las autoridades marroquíes".
Sánchez ha explicado que se han vivido tres momentos en relación con Marruecos. En los días previos al 30 de julio, los operativos funcionaron "con normalidad y no se reportaron incidentes". "Un segundo momento durante 10 horas centrales del día 30 de julio, en el que la Gendarmería marroquí permitió el cruce de la frontera", ha proseguido.
Y un tercero, ha añadido, en los días y semanas posteriores, en los que la Gendarmería controló la frontera como demostró en torno al 15 de agosto, "realizando cientos de detenciones, evitando miles de cruces ilegales y facilitando de forma decisiva los retornos", hasta el punto de que el 90% de los más de 70.000 migrantes que entraron abandonaron la ciudad autónoma.
El presidente ha reconocido que falta por aclarar por qué se produjo la "falta de control" el 30 de julio, "si hubo incapacidad o inacción", pero ha subrayado que es algo en lo que trabajan los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, los servicios de Inteligencia y la Justicia y ha prometido que cualquier hallazgo al respecto será compartido con la ciudadanía con "total transparencia".
Hasta la fecha, ha insistido, ninguna de estas instituciones como tampoco la Comisión Europea "ni ningún organismo internacional ha entregado al Gobierno de España evidencias sólidas de que Marruecos planificara o ejecutara el episodio. Ninguna".
"Si existieran esas pruebas sólidas, actuaríamos en consecuencia, con total contundencia, como exige la situación", ha prometido el presidente del Gobierno, esgrimiendo que su Ejecutivo ya ha demostrado a los españoles que "no tiene miedo a enfrentarse a otros poderes extranjeros cuando así la situación lo exige".
Mensaje a Rabat: Ceuta y Melilla son españolas
Sánchez ha arrancado su comparecencia con un mensaje claro hacia Rabat, respecto a la españolidad de Ceuta y Melilla: "Desde hace siglos, estas dos ciudades son españolas" en virtud del Tratado de Wad Ras que sirvió para "consolidar la soberanía de España a perpetuidad" sobre ambas. "Y les aseguro que por parte del Gobierno de España así van a seguir hasta el final de los tiempos", ha remarcado.
En este sentido, ha calificado de "inaceptables" las declaraciones realizadas por dos marroquíes reclamando Ceuta y Melilla, en particular el titular de Justicia, que ha exigido incluso un diálogo a España al respecto, y ha confirmado que por este motivo fue convocada por el Ministerio de Exteriores la embajadora marroquí, Karima Benyaich, el pasado 21 de agosto.
La convocatoria de la embajadora marroquí no se había hecho pública hasta la fecha, pese a que es lo habitual cuando se producen este tipo de circunstancias en las que el Gobierno emplea los canales diplomáticos para hacer llegar su malestar a un determinado país.

Así se ha hecho con Israel en numerosas ocasiones por Gaza, con Rusia por la guerra en Ucrania, con Italia a raíz de restablecer Schengen tras la avalancha en Ceuta y con Argentina, por las críticas de su presidente, Javier Milei, a la mujer del presidente. Sin embargo, en esta ocasión el departamento que encabeza José Manuel Albares no lo había hecho público, y ello pese a que tanto desde la oposición como desde los socios de Gobierno se había venido exigiendo esta medida.
Israel y Rusia
Por otra parte, Sánchez ha rebajado en cierta medida los señalamientos que hizo el lunes hacia Rusia e Israel en la propagación de los "bulos" que alentaron la entrada masiva de migrantes a Ceuta y que provocaron airadas reacciones de ambos gobiernos, que acusaron al presidente del Gobierno de mentir.
Según la reconstrucción que ha hecho de los acontecimientos, la sentencia del Tribunal Supremo del 8 de julio en relación a las entradas a nado supuso "un detonante informativo, algo que cambia, a juicio de las autoridades marroquíes, la situación migratoria". "Dicha sentencia, fue tergiversada progresivamente en redes sociales, Facebook, Instagram, TikTok, hasta quedar convertida en dos bulos. El primero, que la frontera estaba abierta, y el segundo, que quien entrara a nado no podría ser devuelto", ha ilustrado.
A continuación, esos bulos "fueron transformados en movilización a través de esas mismas redes sociales, de aplicaciones de mensajería como WhatsApp, como Telegram, como Discord, el 28 de julio de forma marginal, a partir del 29 de julio de forma masiva, cuando miles de usuarios empezaron a hablar de entrar en Ceuta"
Según Sánchez, algunos análisis apuntan a "'indicadores suaves' de coordinación de estos mensajes de llamada pero a día de hoy ninguno ha podido determinar si realmente hubo detrás de ellos perfiles sociales asociados a movimientos de protesta social marroquíes, o también a los estados de Marruecos, de Rusia o Israel".
"De momento esto es descartado por nuestros servicios de Inteligencia", pero esta es la información de la que se dispone "por el momento", ha subrayado, insistiendo en que lo que sí hubo fue "mafias y comerciantes que aprovecharon y alimentaron la situación para vender material y servicios de asistencia al cruce" y a partir del mediodía del 30 de julio "se sumaron numerosas campañas de desinformación que amplificaron la crisis con imágenes falsas, con testimonios tergiversados".
No puede echar a los inmigrantes "como si fueran sacos de tierra"
Sánchez también ha destacado la salida de las calles de Ceuta en la última semana de 1.530 migrantes, entre acogidas, retornos y expulsiones, y ha anunciado que las previsiones es "sacar a, al menos otros 1.500 más" en los próximos días. Si bien, ha avisado que no se puede expulsar a las personas "como sacos".
"Desde el 10 de agosto, hemos reubicado a 3.300 migrantes y hemos retornado 3.658. Solo en la última semana, hemos sacado de las calles a 1.530, entre acogidas, retornos y expulsiones. Y en las próximas dos semanas pretendemos sacar a al menos otros 1.500 más, lo que debería aliviar sustantivamente la situación en la ciudad", ha asegurado.
El jefe del Ejecutivo ha explicado que simultáneamente se ha movilizado un paquete de ayuda humanitaria de siete millones de euros para asistir a los migrantes. Asimismo, ha dicho que el Gobierno ha acelerado los procedimientos de asistencia, triaje y devolución, trabajando de forma paralela para garantizar "la seguridad y los derechos" de los ciudadanos locales.
Del mismo modo, sobre la acogida temporal de los migrantes en Ceuta, ha defendido que en menos de un mes se han creado 3.500 aparte de las 500 que había. En este sentido, ha adelantado que hay "suelo y recursos para duplicar este número". También ha dicho que el Gobierno acelera la tramitación de retornos y traslados, con el objetivo de reducir "al mínimo indispensable" la permanencia de los extranjeros en Ceuta.
Igualmente, Sánchez ha defendido que no se puede expulsar a una persona de forma directa sin cumplir con las garantías legales, recordando que España es una democracia y un Estado de Derecho integrado en la Unión Europea y la Comunidad Internacional. "Aquí conviene hacer un inciso y explicar algo con claridad: no se puede coger a un ser humano del brazo y arrojarlo sin más al otro lado de la frontera como si fuese un saco de tierra", ha subrayado.
En este sentido, ha subrayado que los Tratados Internacionales, el Derecho Comunitario y la legislación nacional obligan al cumplimiento de una serie de leyes y derechos. "Lo hacemos por obligación. Pero también por empatía. Por dignidad. Porque pensamos que sirven para construir un mundo mejor. Y porque queremos que nuestros propios ciudadanos se vean protegidos por ellos cuando se encuentren en otro país", ha indicado.
En esta línea, ha advertido de que "una democracia no es más fuerte por saltarse la Ley para resolver un problema". En cuanto a la solución del "problema", ha añadido que lleva "su tiempo". "Más del que nos gustaría. Porque, antes de expulsar a un ser humano, hay que verificar que es quien dice ser. Hay que cerciorarse de que no viene de un país en guerra donde su vida corra peligro. Y, si es un menor, hay que asegurarse de que tiene un hogar seguro al que regresar", ha argumentado.

Por otro lado, ha afirmado que lo ocurrido en Ceuta "no cuestiona" el modelo migratorio español, sino que, "al contrario, demuestra que el modelo anterior, el que aún arrastra buena parte de Europa, hace aguas". "No podemos seguir dejando que el problema se acumule al otro lado de la frontera y enfadándonos cuando países con menos recursos que los nuestros no son capaces de contenerlo", ha recalcado.
En este punto, ha pedido entender "que la pobreza, la desesperación y las nuevas tecnologías constituyen fuerzas que ningún muro puede contener indefinidamente". Así, ha advertido de que "siempre habrá quien esté dispuesto a trepar por una escalera más alta, cavar un túnel o echarse al mar para cruzar" si al otro lado crece la pobreza.
Además, Sánchez ha abogado por darle una "alternativa legal" a los que quieren viajar hasta España para trabajar en el país y ha llamado a acoger "a quienes huyen de la guerra y de la violencia", así como "ayudar a que África se desarrolle y prospere". En todo caso, ha reconocido que hay que reforzar la frontera española física y optimizar los sistemas de vigilancia y la cooperación con Marruecos.
Visita del Rey
También se ha dirigido a los ciudadanos ceutíes y ha reconocido su "paciencia" y "empatía" ante la crisis en la ciudad autónoma: "Sé que estáis viviendo momentos muy difíciles. Que habéis pasado miedo y angustia. Y que, cuando salís a la calle, os cuesta reconocer vuestro barrio o llevar una vida normal".
Y ha aseverado no va "a parar" de trabajar hasta que se recupere la "normalidad" en Ceuta, aunque ha reconocido que "no va a ser fácil". "Quiero garantizaros que no nos vamos a olvidar de vosotros y vosotras, tampoco cuando eso ocurra, cuando sea superada esta fase. Este Gobierno no renunciará jamás a la soberanía española. Porque tenemos claro el pasado de estas ciudades, pero sobre todo porque tenemos claro el futuro para estas ciudades", ha concluido.
Por último, Sánchez ha prometido a los ceutíes otros 100 millones más de ayudas para aliviar las consecuencias de la entrada masiva de migrantes, así como reclamar en la Unión Europea un trato especial para las ciudades autónomas, incluyendo un régimen fiscal propio como el de Canarias, y una visita del rey Felipe VI "en próximas semanas".


