'Recovery Room', el fraude que engaña a los que ya han sido estafados
OCU alerta: las ofertas para recuperar criptomonedas pueden ser una estafa
Una llamada de un supuesto especialista en criptomonedas es el inicio del fraude conocido como 'Recovery Room'. Se trata de una estafa especialmente peligrosa que se dirige a personas que ya han sido víctimas de engaños previos, sobre todo en inversión en criptomonedas. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) advierte del aumento de este tipo de fraudes y recomienda máxima prevención ante cualquier promesa de recuperación rápida o garantizada.
Según indica el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), este engaño sigue un patrón muy claro. Los estafadores se hacen pasar por abogados, auditores, asesores financieros o supuestos organismos oficiales. Para dar credibilidad ante las víctimas, suplantan identidades reales y utilizan nombres, logotipos y páginas web que parecen verdaderas.
El objetivo siempre es pedir pagos anticipados. Alegan supuestos cobros de gestión, impuestos, tasas, comisiones o gastos para liberar unos fondos. Sin embargo, no existe ningún proceso real de recuperación de dinero, por lo que, una vez realizado el pago, los delincuentes desaparecen, provocando nuevas pérdidas económicas en las víctimas.

En algunas variantes de esta estafa, los timadores van más allá y piden acceso remoto al dispositivo de la víctima o la creación de nuevas billeteras de criptomonedas. De esta manera, consiguen controlar sus cuentas y robar más dinero, información privada o credenciales bancarias.
Para reforzar la credibilidad de estos fraudes, los criminales utilizan páginas web con testimonios falsos, historias de éxito inventadas y reseñas manipuladas en redes sociales. Todo está diseñado para generar confianza en las víctimas.
La OCU recuerda a la población que ningún organismo público ni entidad financiera contacta de forma espontánea con víctimas sin que estas hayan empezado previamente una reclamación por sus canales oficiales. Es por eso que recomienda no realizar ningún tipo de pago ni facilitar datos personales o bancarios.
Por otro lado, aconseja verificar siempre la información por cuenta propia a través de fuentes oficiales. Además, es importante conservar todas las pruebas posibles como mensajes, capturas de pantalla y llamadas telefónicas, y denunciar los hechos ante las autoridades.

