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Cómo limpiar el filtro de un grifo para recuperar la presión del agua

Alexandra Concepción Pérez-Mancebo

Sábado 28 de marzo de 2026

2 minutos

La acumulación de cal y suciedad puede reducir la presión del agua en casa

Cómo limpiar el filtro de un grifo para recuperar la presión del agua. Foto: Bigstock.
Alexandra Concepción Pérez-Mancebo

Sábado 28 de marzo de 2026

2 minutos

En muchas ciudades donde el agua del grifo es segura para el consumo, se suele pensar que todo el proceso de limpieza termina en las plantas de tratamiento. Sin embargo, en los hogares existe un último elemento clave que también influye en la calidad y el flujo del agua: el filtro del grifo.

Este pequeño componente actúa como una barrera final frente a posibles impurezas, pero con el tiempo puede acumular sedimentos, restos de cal y otras partículas, especialmente en zonas con agua dura. Esta acumulación no solo afecta a la calidad del agua, sino que también puede provocar una disminución en la presión y, a largo plazo, daños en las tuberías.

Detectar este problema es sencillo: un chorro más débil de lo habitual, irregular o disperso suele ser una señal clara de que el filtro necesita limpieza.

Para solucionarlo, lo primero es comprobar si la pérdida de presión afecta a un solo grifo o a toda la vivienda. Si ocurre en toda la casa, podría tratarse de un problema general del sistema. También conviene asegurarse de que la llave de paso está completamente abierta.

Foto: Bigstock.
Foto: Bigstock.

 

En caso de que el problema esté localizado, limpiar el filtro es un proceso relativamente sencillo. En muchos grifos modernos, el filtro se puede extraer fácilmente, mientras que en los modelos más antiguos basta con utilizar una llave inglesa para desmontarlo.

Una vez retirado, se puede enjuagar con agua para eliminar las impurezas más visibles. Si la suciedad está incrustada, como ocurre con la cal, es recomendable frotar con un cepillo -por ejemplo, uno de dientes viejo- para limpiar la rejilla en profundidad.

Cuando los residuos son más persistentes, una solución eficaz es dejar el filtro en remojo en vinagre durante unos 30 minutos. Si, aun así, el deterioro es notable, lo más recomendable es sustituir la pieza por una nueva.

Tras la limpieza, solo queda volver a colocar el filtro y comprobar si la presión del agua ha mejorado. Si el problema persiste, podría estar relacionado con el sistema de suministro o con el estado general del grifo.

Sobre el autor:

Alexandra Concepción Pérez-Mancebo

Redactora en prácticas

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