Cómo poner a punto el aire acondicionado de cara al verano
Limpiar filtros y revisar el aparato mejora su eficiencia y evita averías
Con la llegada de las altas temperaturas, el aire acondicionado se convierte en uno de los grandes aliados en los hogares. Sin embargo, muchos usuarios olvidan realizar un mantenimiento básico antes de poner en marcha el aparato tras meses sin uso. Una correcta limpieza y revisión del equipo mejora el rendimiento, reduce el consumo energético y alarga la vida útil del sistema.
Uno de los pasos fundamentales es la limpieza de los filtros. Según las recomendaciones publicadas por Endesa y la guía elaborada por CaloryFrio.com junto a Daikin, los filtros acumulan polvo, bacterias y partículas durante el invierno, lo que puede afectar tanto a la calidad del aire como a la eficiencia del aparato. Los expertos aconsejan retirarlos, lavarlos con agua y jabón suave y dejarlos secar completamente antes de volver a colocarlos.
Revisar la unidad exterior evita averías
Además de los filtros, también es recomendable comprobar el estado de la unidad exterior. Hojas, suciedad o pequeños objetos pueden obstruir la entrada y salida de aire, obligando al sistema a trabajar con más esfuerzo. Una limpieza superficial y una inspección visual ayudan a prevenir averías y mejoran el funcionamiento del equipo.

Otro aspecto clave es verificar que el aparato enfría correctamente y no presenta ruidos extraños ni malos olores. Estos síntomas pueden indicar problemas en el motor, fugas de gas refrigerante o acumulación de hongos en el sistema. En esos casos, los especialistas recomiendan acudir a un técnico profesional para realizar una revisión completa.
Consejos para ahorrar energía este verano
Las compañías especializadas también recuerdan la importancia de hacer un uso eficiente del aire acondicionado para evitar un aumento excesivo en la factura eléctrica. La temperatura recomendada para mantener el confort y ahorrar energía se sitúa entre los 24 y 26 grados. Según datos de Endesa, bajar un solo grado la temperatura puede incrementar el consumo energético alrededor de un 7 %.
Asimismo, mantener puertas y ventanas cerradas mientras el aparato está funcionando, bajar persianas durante las horas de más calor y ventilar la vivienda a primera hora de la mañana o por la noche son hábitos que ayudan a mejorar la eficiencia del sistema. Estos pequeños gestos permiten mantener una temperatura agradable consumiendo menos electricidad.
Los expertos coinciden en que realizar una puesta a punto antes del verano permite evitar averías inesperadas en plena ola de calor y garantiza un ambiente más saludable dentro del hogar. El mantenimiento periódico también contribuye a reducir el impacto ambiental gracias a un menor consumo energético y a un mejor funcionamiento del aparato.

