La revolución de las lentes intraoculares para decir adiós a las gafas: qué tipos hay y cuál elegir
El Dr. Nabil Ragaei Kamel asegura que consultar al oftalmólogo evita generarse falsas expectativas
Cada vez es más frecuente la implantación de lentes intraoculares, tanto en el marco de una intervención de cataratas como al margen de ellas.
"Las lentes intraoculares se implantan en el ojo y aunque inicialmente se desarrollaron para sustituir al cristalino en la cirugía de cataratas, han evolucionado hacia lentes que corrigen todo tipo de defectos refractivos, como miopía, hipermetropía, astigmatismo y/o presbicia", señala el Dr. Nabil Ragaei Kamel, Jefe de Servicio de Oftalmología del Hospital Quirónsalud San José.
¿Qué tipo de lentes existen?
En función de que se utilicen o no para sustituir al cristalino, se distingue entre lentes intraoculares pseudofáquicas (su uso es más frecuente entre los mayores de 50 años) y fáquicas (normalmente se utilizan en pacientes menores de 45 años).
Las primeras se implantan para sustituir al cristalino que se extrae durante la cirugía de cataratas o de presbicia, las segundas son aptas para pacientes que no tienen indicación para cirugía con láser –pacientes con graduaciones altas, con un grado muy elevado de miopía o con un grosor insuficiente de la córnea–.

Dr. Nabil Ragaei Kamel, Jefe de Servicio de Oftalmología del Hospital Quirónsalud San José
Según el enfoque y la distancia, se distingue entre lentes monofocales, que permiten enfocar a una sola distancia (lejos, intermedia o cerca), necesitando habitualmente usar gafas para el resto de distancias; multifocales –bifocales o trifocales–, que proporcionan una visión nítida a varias distancias; y lentes EDOF o de rango de visión extendido, que ofrecen una excelente visión de lejos y mejoran significativamente la intermedia, pero ofrecen una visión limitada de cerca.
¿Qué tener en cuenta al elegir un tipo u otro de lente intraocular?
Sin duda, las necesidades visuales en función del estilo de vida (mejor visión de cerca, mejor visión a varias distancias, mejor visión nocturna, etc.) son un factor a tener en cuenta, pero, ¿hay que valorar otros factores?
“Tanto la implantación de lentes intraoculares como el tipo de éstas debe ser el resultado de un estudio individualizado adaptado, en primer lugar, a la salud ocular general y a las condiciones anatómicas del ojo, y en función de estas circunstancias, y sólo a partir de ahí, también a las necesidades del paciente” concluye el experto.
Por ejemplo, no en todos los casos es posible la implantación de lentes intraoculares multifocales: en caso de enfermedades de la retina –retinopatía diabética–, de la mácula –degeneración macular asociada a la edad (DMAE)–, alteraciones graves de la córnea –queratocono–, secuelas graves por cirugías láser previas, glaucoma u ojo seco. En todos estos casos puede optarse por las lentes intraoculares EDOF o de rango de visión extendido.
