La disfunción del suelo pélvico no es solo cosa de mujeres: síntomas y tratamiento en hombres

El 20% de los varones sufrirán alguna disfunción de este tipo a lo largo de su vida

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La disfunción del suelo pélvico no es solo cosa de mujeres: síntomas y tratamiento en hombres

La disfunción del suelo pélvico describe un conjunto de alteraciones en el funcionamiento de los músculos, ligamentos y tejidos que sostienen los órganos pélvicos (vejiga, útero y recto). Estos músculos forman una especie de hamaca en la base de la pelvis y sirven para el control de la continencia urinaria y fecal, como soporte de órganos internos y también son importantes para la función sexual.

Cuando este sistema no funciona de la manera correcta, pueden aparecer diversos síntomas como incontinencia urinaria o fecal, sensación de peso o prolapso de órganos pélvicos, dolor pélvico o dificultades en la micción y la defecación.

El suelo pélvico desempeña un papel clave en el mantenimiento de la correcta alineación de la pelvis, favoreciendo un funcionamiento adecuado. Además, contribuye también a la estabilidad postural, ayudando a equilibrar tanto la pelvis como la zona lumbar.

Si bien la disfunción del suelo pélvico suele afectar más a las mujeres, especialmente después del embarazo, las alteraciones del suelo pélvico también son relativamente frecuentes en los hombres. Concretamente, 2 de cada 10 varones presenta algún tipo de disfunción relacionada con esta estructura.

Causas y síntomas

Tal y como explican Dolores Gómez y Sara Elmouzughi, fisioterapeutas especialistas en suelo pélvico del Hospital Quirónsalud San José, entre los principales factores que pueden debilitar o dañar el suelo pélvico de los hombres se encuentran el sobrepeso o la obesidad, el envejecimiento, el estreñimiento crónico, el levantamiento repetido de cargas pesadas y algunas intervenciones quirúrgicas o enfermedades que afectan a la región pélvica, especialmente cirugías abdominales, perineales o de próstata.

En el caso de los hombres estas disfunciones se suelen manifestar a través de problemas como la incontinencia urinaria, el goteo tras la micción, la dificultad para controlar gases o heces, o alteraciones en la función eréctil. Si bien no se trata de patologías mortales, sí pueden tener un impacto considerable en la calidad de vida. De hecho, las disfunciones del suelo pélvico se consideran parte relevante dentro de las enfermedades crónicas no transmisibles.

 

HQSJ Unidad rehabilitación suelo pélvico

Dolores Gómez y Sara Elmouzughi, fisioterapeutas especialistas en suelo pélvico del Hospital Quirónsalud San José

La prevención es clave

La prevención de esta enfermedad es clave en la población masculina. Según las especialistas de Quirónsalud, adoptar determinados hábitos saludables, como mantener un peso adecuado, evitar el estreñimiento, reducir actividades de alto impacto y realizar ejercicios específicos para fortalecer el suelo pélvico puede disminuir significativamente el riesgo de desarrollar este tipo de trastornos, especialmente la incontinencia urinaria.

Tratamiento

En cuanto al tratamiento, tanto las guías clínicas nacionales como internacionales coinciden en que la fisioterapia especializada es la primera opción terapéutica. "El entrenamiento de la musculatura del suelo pélvico es una de las intervenciones más utilizadas, aunque no la única, ya que el abordaje debe adaptarse a las características de cada uno de los pacientes. Entre otras técnicas, se utilizan también la radiofrecuencia, el biofeedback, la electroestimulación, técnicas miofasciales y más recientemente técnicas mínimamente invasivas como la electrólisis percutánea intratisular (EPI)", explican las expertas.

Además, apuntan que el fortalecimiento del suelo pélvico es recomendable en hombres que han sido sometidos a cirugías en la zona pélvica, como intervenciones de próstata, colon o recto, ya que en estos casos es frecuente la aparición de incontinencia urinaria o disfunción eréctil. Asimismo, este tipo de tratamiento puede ser beneficioso en cuadros de dolor pélvico.

Radiofrecuencia

El tratamiento de radiofrecuencia utiliza ondas electromagnéticas para generar calor en los tejidos, aplicándose durante sesiones que suelen durar entre 30 y 60 minutos. "Su objetivo es estimular la producción de colágeno y mejorar la elasticidad tisular. Este es un procedimiento indoloro que no requiere ningún tipo de anestesia ni ingreso hospitalario. Además, hasta el momento no se han descrito efectos secundarios significativos. Para obtener resultados óptimos, suele recomendarse un ciclo de varias sesiones, generalmente una por semana", indican Dolores Gómez y Sara Elmouzughi.

Los principales beneficios que se asocian a la radiofrecuencia incluyen el fortalecimiento de la musculatura del suelo pélvico, la disminución del dolor y la inflamación, así como la mejora de la circulación sanguínea en la zona. Además, puede contribuir al tratamiento de disfunciones perineales masculinas, como la disfunción eréctil o la enfermedad de Peyronie, y favorecer la recuperación funcional después de intervenciones quirúrgicas en la región pélvica.