Cinco meses de espera para que el seguro de autos de AXA le arregle coche
Facua consigue que AXA pague el importe por tener que alquilar un vehículo por la demora
Que tu seguro del coche se haga cargo de la reparación de un coche tras un siniestro, puede convertirse en toda una pesadilla. Eso es lo que le pasó a una vecina de Lugo, Rosa S.L. con AXA, la aseguradora con la que tenía contratada la póliza para su coche nuevo, de apenas seis meses. Se vió implicada en un siniestro del que no tuvo culpa, y AXA dilató la reparación del coche cinco meses. Finalmente, no solo se ha hecho cargo de la reparación, sino también del precio del coche de alquiler que Rosa se vió obligada a contratar.
Facua Galicia ha logrado que AXA reembolse 907 euros a una socia tras un prolongado retraso en la reparación de su coche. Rosa S.L., residente en un municipio pequeño de Lugo, tuvo que sufragar un vehículo de alquiler tras permanecer cinco meses sin su coche propio, debido a un siniestro y a la tardanza en gestionar las reparaciones por parte de la aseguradora.
El incidente tuvo lugar el casi un año, en junio de 2025, cuando Rosa sufrió un accidente de tráfico cuando, estando parada en un semáforo, en una intersección, fue golpeada por otro vehículo que venía por detrás, lo que la hizo también impactar contra el coche delantero. Aunque resultó sin lesiones, ella y los demás implicados, su vehículo presentó daños en la parte delantera y trasera. Tras firmar el parte amistoso, puso el coche a disposición de su aseguradora, AXA para su recogida y traslado al taller oficial donde lo había adquirido seis meses antes.
Retraso injustificado
Apenas un día después la recogida del coche, recibió una comunicación de la aseguradora informando del peritaje del auto, lo que generó expectativas en Rosa sobre una rápida reparación. Nada más lejos de la realidad. "Transcurrió una semana y llamó directamente al taller para preguntar por su vehículo. Para su sorpresa, le aseguraron que aún no había sido peritado, y que estaban pendientes de ese trámite para proceder al arreglo" explica Facua en un comunicado. "Contactó de nuevo con AXA para que le aclararan qué estaba ocurriendo, pero lo único que le dijeron por correo electrónico es que estaban reclamando a la compañía responsable pero no obtenían respuesta. Así, se comprometieron a mantenerla informada de cualquier novedad al respecto. Pero pasaban las semanas y absolutamente nadie le decía nada", añaden.
Durante todo ese tiempo, AXA no hizo sino aportar comunicados vagos sobre reclamaciones a la compañía responsable sin avances concretos ni información regular a la afectada.
Dos meses después, ya era agosto, el taller comunicó que el vehículo debía trasladarse a otro centro en Ourense para ser reparado, sin embargo, las dificultades persistieron. AXA informó que la aseguradora del vehículo causante del choque no reconocía parte de los daños, situación que obligó a Rosa a aportar documentación adicional, incluyendo el parte de atestados policiales.
No fue hasta el 11 de septiembre cuando finalmente el perito revisó el coche siniestrado y, supuestamente, emitió el informe necesario para para poder encargar los recambios y piezas para la reparación.

Coche de alquiler
Casi tres meses después del siniestro, Rosa seguía sin vehículo. El 22 de septiembre se vio obligada a contratar un coche de alquiler ante la pasividad de todas las partes en arreglar el suyo. "Y es que el vehículo era para ella una herramienta fundamental en su día a día, ya que lo usa para desplazarse a su puesto de trabajo, ubicado a 15 kilómetros de su domicilio", detalla Facua.
Pasaban las semanas y su coche seguía en el taller. No fue hasta noviembre cuando AXA, después de insistir en varias ocasiones, le ofreció un coche de sustitución mientras el suyo volvía a estar disponible. Hasta que el seguro que facilitó el coche, la afectada se había visto obligada a alquiler uno durante 50 días (del 22 de septiembre al 11 de noviembre) por el que pagó un total de 907 euros.
Rosa se dirigió en varias ocasiones al departamento de reclamaciones de su aseguradora para pedirle que le abonasen el dinero que había pagado por el coche de alquiler, pero la compañía se limitó a darle largas o responder con evasivas.
A raíz de ahí, Rosa decidió acudir a FACUA Galicia y hacerse socia para que defendiesen sus intereses en su nombre. El equipo jurídico de la asociación contactó con AXA para exigirle que le reembolsasen a su socia el dinero que tuvo que abonar por el coche de alquiler, pues tuvo que contratar este servicio por la tardanza en peritar y reparar el suyo. A la reclamación se adjuntó toda la documentación de la que disponía (factura de la empresa de alquiler de coches, justificantes bancario del abono de la factura y certificado de estancia en el taller).
Finalmente, AXA se vio obligada a abonar a Rosa los 907 euros correspondientes a la factura del coche de alquiler que contrató mientras estaba sin vehículo. La afectada ya ha recibido el dinero en su cuenta bancaria.
