Mismo consumo, 450 euros de diferencia: el precio de elegir mal tu compañía eléctrica
Solo el 2% de los consumidores contrata dos potencias eléctricas diferenciadas, según la OCU
Solo el 2% de los consumidores eléctricos en España cuenta con dos potencias diferenciadas contratadas, una opción "poco conocida" que permitiría optimizar el recibo de la luz, según un estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) tras analizar casi 10.000 facturas del mercado libre entre octubre de 2025 y marzo de 2026.
La falta de información o de comprensión a la hora de elegir la mejor forma de optimizar nuestra factura de la luz expone las actuales dinámicas de consumo, contratación y precios de los consumidores en el mercado eléctrico doméstico en España.
El informe revela un alto nivel de ineficiencia en la contratación. En concreto, el 34% de los hogares mantiene niveles de potencia superiores a sus necesidades reales, lo que les supone un sobrecoste medio de 88 euros al año.
La OCU ha alertado también sobre la enorme disparidad de tarifas. Un hogar medio puede pagar hasta un 57% más al mes (unos 450 euros anuales de diferencia) en función de la comercializadora elegida.
Incluso dentro de una misma compañía, las diferencias por revisiones periódicas pueden superar los 400 euros entre clientes con el mismo perfil, por lo que la organización reclama mayor transparencia y facilitar la comparación de ofertas.

Escasa movilidad del consumo entre franjas horarias
Asimismo, el 84% de los usuarios analizados tiene una tarifa con un único precio las 24 horas del día, a pesar de que la estructura de peajes establece tres tramos horarios.
Entre los hogares que sí que cuentas con tarifa de tres periodos horarios, el análisis detecta mayor esfuerzo por trasladar consumos a las horas más económicas para evitar aumentar el volumen de consumo, que puede ser tres puntos porcentuales mayor en hogares sin un único precio para los 3 tramos horarios.
En este contexto, el estudio advierte de que las revisiones periódicas de precios pueden acabar alejando progresivamente las condiciones de muchos clientes de aquellas que motivaron la contratación inicial. "La complejidad de las tarifas, la falta de transparencia y las dificultades para comparar ofertas contribuyen a que numerosos consumidores desconozcan que están pagando importes sensiblemente superiores a los que podrían obtener revisando su contrato o cambiando de comercializadora", sostiene la OCU.
"Esta situación pone de manifiesto la necesidad de reforzar la información disponible para los consumidores y facilitar una comparación más sencilla y efectiva de las distintas ofertas existentes en el mercado", concluye.

