¿Es buen momento para comprar una casa en 2026 o conviene esperar?
Los expertos predicen el precio de la vivienda y las hipotecas durante este año
La escasez de oferta y el complicado contexto geopolítico mundial han sido dos de los causantes más importantes para entender la situación en la que nos encontramos para comprar vivienda en 2026. Normalmente de forma negativa, las condiciones del mercado en España se ven influenciadas por los eventos que llegan del exterior.
En este contexto, cualquier análisis se puede ver afectado por nuevos factores, aunque desde Idealista han elaborado y compartido algunas de las claves para saber si es buen momento para comprar y cuál es la previsión del precio de la vivienda en 2026.
Con una demanda cada vez más al alza y la falta de vivienda nueva, especialmente de forma asequible, hace que la introducción de nuevo inmuebles en el mercado es más lento que el incremento de la demanda, dando lugar a una crisis de vivienda.
Precio de la vivienda en 2026
En gran medida, la diferencia entre la demanda en alza y la escasa oferta explica el incremento del precio de la vivienda de un 50% en tan solo 5 años. De 2022 a 2024, el precio medio del m2 de vivienda subió de 1.829 a 2.098 euros, y, desde entonces, ha llegado a los 2.748 euros por m2 en abril de 2026. Esto supone una variación interanual de 16,9 puntos y del 50% desde 2022.
Por otro lado, no se esperan 'picos' al alza durante lo que queda de año (ni tampoco a la baja) en el precio de la vivienda, sino que se espera un ligero incremento debido a que las presiones entre oferta y demanda no cambian drásticamente. De esta manera, se puede interpretar que comprar ahora supondrá un ahorro respecto a hacerlo en unos meses o en 2027.
Dicha previsión es compartida por buena parte de los profesionales del sector como Miguel Ángel Gómez Huecas, presidente de FADEI, considerando que el mercado puede entrar en fase de mayor estabilidad, descartando una caída generalizada de los precios. "Puede haber ajustes en viviendas que estén fuera de precio o en zonas con menor demanda, pero mientras no se incorpore más vivienda al mercado, especialmente asequible y de obra nueva, la presión seguirá existiendo", explica.
De la misma manera, Álvaro Basanta, portavoz de la Sociedad Española de Alquiler Garantizado (SEAG) cree que "lo más probable es que veamos una moderación en el ritmo de crecimiento, pero no una bajada generalizada", sobre todo en grandes ciudades y áreas metropolitanas donde la oferta continúa siendo insuficiente.
Por tanto, si surge la duda en torno a comprar casa ahora o esperar a 2027, la respuesta es corta, y teniendo en cuenta el factor precio, lo cierto es que comprar ahora puede ahorrarte el coste de futuras alzas.

Si no hay prisa a la hora de comprar, las políticas en materia inmobiliaria que se desarrollarán durante los próximos años pueden beneficiar al comprador. Un ejemplo de ello es el Plan Estatal de VIvienda 2026-2030, centrado en el impulso a la rehabilitación residencial, la ampliación del parque público residencial y su blindaje permanente. Sin embargo, sus efectos podrían tardar años en dejarse ver.
Factores como la compraventa de vivienda por parte de extranjeros, el aumento de la población residente en España o el incremento de hogares unipersonales juegan en contra del comprador.
Tipos de interés en 2026
En funcion de la política comercial de la banca en cada momento, las condiciones para acceder a financiación hipotecaria puede endurecerse o flexibilizarse, teniendo en cuenta el contexto económico y geopolítico mundial.
Respecto a años anteriores, los indicadores como el Euribor se encuentran al alza (2,143% en abril de 2025 frente al 2,747% en abril de 2026) aunque lejos de los tipos predominantes durante 2023 y 2024, por ecima del 3 e incluso 4%.
La incertidumbre que produce esta situación juega en contra del comprador, de hecho, algunas entidades están ya endureciendo las condiciones de sus hipotecas teniendo en cuenta el alza del Euribor en los últimos meses, subiendo el precio de sus préstamos.
Gómez Huecas señala que una mejora de las condiciones hipotecarias también puede provocar un aumento de la demanda y, en consecuencia, ejercer una mayor presión sobre los precios de la vivienda. "Esperar a que bajen un poco las hipotecas no siempre garantiza una mejor operación", resume.
Desde SEAG consideran de igual manera que la financiación va a seguir siendo uno de los principales condicionantes para poder acceder a la vivienda. Siguiendo su juicio, el escenario apunta a compradores más prudentes, comparando entidades y observando un creciente interés por hipotecas con cuotas más estables.
¿Cuál será el mejor momento para comprar una vivienda?
Pese a que el mercado inmobiliario español actual está expuesto a cambios prácticamente diarios por el contexto internacional, parece existir un amplio consenso entre los profesionales del sector.
Gómez Huecas apunta que la decisión debe basarse principalmente en la situación personal del comprador y no en intentar predecir la evolución del mercado. Si la operación está bien asesorada y la financiación es asumible, no se debe retrasar la compra para esperar una hipotética bajada de precios.
Basanta coincide en que el factor clave es la capacidad económica del comprador, además del precio y la hipoteca, valorando el aspecto del inmueble, gastos futuros, la eficiencia energética o la liquidez futura.
De este modo, las condiciones de financiación pueden variar mucho en poco tiempo, no parece que ocurra lo mismo con el precio de la vivienda, sin existir motivos aparentes para que caiga.
Por tanto, se intuye que en un contexto en el que no se esperan bajadas aparentes el mejor momento para comprar sea el actual. De todas formas, esto es una lectura muy generalista a la que habría añadir factores como la capacidad de ahorro, la estabilidad laboral o la solvencia del comprador.
