El fuerte encarecimiento de luz, gasolina y alimentos estrangula el bolsillo de los pensionistas
La inflación desbocada se come la subida del 2,7% que han tenido las pensiones
El coste de la vida vuelve a dispararse en España en pleno verano, una de las épocas más críticas del año. Coincidiendo con la temporada vacacional, más propensa al consumo y a pasarse con los gastos, el Índice de Precios de Consumo (IPC) ha escalado en julio hasta el 3,6% interanual, anotando su tasa más alta desde mayo de 2024.
La inflación encadena ya 5 meses consecutivos por encima de la barrera del 3%, consolidando un escenario de encarecimiento continuo de productos y servicios que devora la capacidad económica de las familias y estrangula el bolsillo de los pensionistas, la mayoría de los cuales cobra pensiones que rondan o apenas superan los 1.000 euros mensuales.
La subida de precios de este verano está propulsada principalmente por el comportamiento inflacionario de la factura energética y de los transportes, según reflejan los datos del INE. El encarecimiento de la vivienda es palpable en cada factura que llega al buzón, debido a las subidas de los recibos de luz y gas, sin mencionar el subidón de la tasa de recogida de basuras, que hoy es el 22,7% más cara que hace un año.

A todo ello se suman los precios prohibitivos de las gasolinas. El Ministerio de Economía detalla que el gasóleo registró una variación interanual del 15,7% en julio, por encima del umbral del 15% previsto en el decreto de medidas para contener el impacto de la guerra en Irán. Al superarse ese umbral, se activa de forma automática la cláusula de salvaguarda del plan de respuesta, de forma que la rebaja del Impuesto sobre Hidrocarburos aplicable al gasóleo se elevará a 20 céntimos por litro en septiembre, frente a los 5 céntimos inicialmente previstos para ese mes.
Por su parte, la gasolina, cuya subclase registró en julio una variación interanual del 7,3%, por debajo del 15%, mantiene el calendario ordinario de retirada gradual, con una rebaja de 5 céntimos por litro en septiembre.
El coste de llenar la cesta de la compra no da tregua
Por si la presión energética no bastara para dejar seco el bolsillo, los españoles afrontan una cesta de la compra por las nubes, lo que obliga a millones de hogares a hacer malabares para llenar la nevera. Aunque el alza oficial de los alimentos es del 1,6% anual, los productos frescos y esenciales de la dieta han experimentado alzas de precios mucho mayores.
Estos son los bienes básicos que más se han disparado respecto a lo que costaban hace un año: bayas frescas (+17,2%), cítricos frescos (+15,5%), huevos (+13,4%), carne de ternera (subida del 9,9%), pescado fresco y congelado (+7,7%), carne de cordero (+6,4%), aceites y grasas (+3,5%).

Las estadísticas del INE constatan asimismo incrementos de precios del 8,4% en calefacción, alumbrado y distribución del agua. Más un 5,1% de coste extra que supone la conservación de vivienda y otros gastos, el 3,2% más que nos cobran por los servicios médicos y similares, o el 7,3% del transporte personal.
Todos ellos, precios inasumibles para una extensa mayoría de los hogares pensionistas.
Una inflación que devora las pensiones
Este escenario de inflación desbocada está teniendo un impacto directo y asfixiante sobre los pensionistas. A principios de año, las pensiones contributivas de la Seguridad Social experimentaron una revalorización general del 2,7%. Sin embargo, con un IPC interanual que ya alcanza el 3,6%, esa mejora económica ha quedado completamente neutralizada y anulada por el encarecimiento generalizado.
Las plataformas de jubilados denuncian que este desajuste perjudica gravemente a los sectores más vulnerables. Exponen que, con una subida del 2,7% resulta sumamente difícil hacer frente a unos bienes de primera necesidad (luz, gas, alimentos y transporte) cuyos precios suben sistemáticamente por encima del índice general.
CCOO y UGT piden medidas urgentes contra la inflación
Nada más conocerse el nuevo y extraordinario repunte de la inflación, los sindicatos CCOO y UGT han pedido la revisión inmediata del SMI (salario mínimo interprofesional), situado ahora en 1.221 euros mensuales por 14 pagas.
La secretaria confederal de Participación Institucional y Movimientos Sociales de CCOO, Carmen Vidal, ha defendido que la inflación de julio hace urgentes nuevas reglas de absorción y compensación en el marco del Real Decreto para la transposición de la directiva europea de salarios mínimos.
En el mismo sentido, UGT ha subrayado que el SMI debe continuar actualizándose para preservar su capacidad adquisitiva frente a una inflación condicionada por factores externos y por el "intenso" encarecimiento de la vivienda. Y reclama la convocatoria inmediata de la mesa del diálogo social para adaptar el SMI a la nueva situación de precios.
Ambos advierten de que no se pueden hacer "parches" con el precio de la electricidad y de los carburantes, donde lo que se necesitan son medidas estructurales, por lo que ha instado al Gobierno a convocar de nuevo a los agentes sociales.
Los autónomos ven una "seria amenaza" en el repunte del IPC
"La inflación vuelve a convertirse en una seria amenaza para los autónomos", denuncia la organización UPTA, subrayando que los autónomos tienen que afrontar también el incremento de precios de suministros, materias primas, transporte, servicios y otros gastos imprescindibles para mantener abiertos sus negocios.
Para Eduardo Abad, presidente de UPTA, la situación vuelve a demostrar la vulnerabilidad de los pequeños negocios ante el incremento de los costes. "Los autónomos no pueden seguir siendo el amortiguador de cada crisis internacional. Cuando sube el carburante, miles de trabajadores por cuenta propia ven cómo sus costes se disparan de un día para otro sin capacidad real para repercutirlo en sus precios", explica.
Al referirse a las medidas del Gobierno para contener el impacto de la crisis energética, recuerda que posteriormente inició una reducción progresiva de las rebajas aplicadas a los carburantes. "No es el momento de olvidarse de los autónomos. La evolución de la inflación demuestra que los costes continúan siendo uno de los principales problemas para miles de trabajadores por cuenta propia", subraya Abad.
"Asfixia insostenible" ante la subida del IPC, denuncia USO
"Nuevo deterioro del poder adquisitivo de las familias" y "profunda preocupación" son los titulares que para la Unión Sindical Obrera (USO) dejan los datos definitivos sobre el IPC de julio. La subida responde a factores estructurales del modelo productivo y de consumo, alerta el sindicato.
Además, señala que el dinamismo del turismo estacional también "encarece la vida", dado que las actividades recreativas y los paquetes turísticos aumentaron un 2,3% en solo un mes. A ello se suma la persistencia de la inflación subyacente, que alcanza el 3%, señal de que la escalada de precios "ya no es coyuntural, sino estructural".
Ante esta situación, denuncia que "cada vez el trabajo vale menos", al decir del secretario general del sindicato, Joaquín Pérez, tras señalar que esta desconexión empuja a miles de familias con empleo estable a convertirse en trabajadores pobres.

