La AIReF avisa del fuerte gasto en pensiones en 2027 por la revalorización ligada a la inflación
La Autoridad Fiscal prevé que la Seguridad Social tenga déficit al menos hasta 2030
La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF @AIReF_es) lanza una nueva alerta sobre el gasto en pensiones, que crecerá con fuerza en 2027 a causa de la revalorización ligada al IPC del año 2026, que a su vez estará catapultada por el disparo de la inflación (en abril ya se sitúa en el 3,2%).
Este factor hará que el peso de las transferencias siga aumentando, evidenciando el impacto creciente que el envejecimiento de la población tiene sobre las cuentas públicas. Así lo avanza la AIReF en su nuevo informe, donde analiza el progreso del Plan Fiscal y Estructural de Medio Plazo (PFEMP) y donde también prevé que la Seguridad Social tenga déficit en sus cuentas al menos hasta 2030, aunque los números rojos del organismo serían moderados, estables en torno al 0,2% y 0,1% del PIB (Producto Interior Bruto).
Más en detalle, la Autoridad Fiscal, presidida por Inés Olóndriz, estima que los Fondos de la Seguridad Social lograrán estabilizar su déficit en el 0,1% del PIB en el corto y medio plazo. Sin embargo, advierte que este desajuste empezará a repuntar al final de la década, con una previsión de alcanzar el 0,2% del PIB en el año 2030. Para el conjunto de las Administraciones Públicas, el órgano fiscalizador advierte de que el impulso de los gastos asociados al envejecimiento será uno de los factores que empujará el déficit al alza hasta el 2,4% del PIB en 2030.

El crecimiento del gasto repuntará en 2027, para desacelerar después
La evolución del gasto en pensiones se explica por el impacto de la revalorización anual (se hace cada 1 de enero en función del IPC medio anual, medido entre diciembre del año previo y noviembre del corriente), por el aumento del número de pensiones, así como por el efecto sustitución y por las medidas de reforma aprobadas, explica la Autoridad Fiscal.
En su detalle del panorama del gasto, la AIREF pronostica la citada aceleración del crecimiento en 2027, por culpa del repunte de la inflación registrado en 2026. A partir de entonces, el desembolso en prestaciones de la Seguridad Social moderará su crecimiento, desde el 6,1% en 2025 hasta el 4,7% en 2030.

¿A qué se debe esta desaceleración a medio plazo? A las menores presiones inflacionistas y por la reducción estimada del efecto sustitución, factores parcialmente compensados por el aumento previsto del número de pensionistas.
Dinamismo de las cotizaciones sociales
En cuanto a la evolución de las cotizaciones sociales, el informe de la AIReF calcula que la recaudación por cuotas se estabilizará en torno al 13,6% del PIB hacia 2030. Este nivel se mantendrá impulsado tanto por el dinamismo del mercado laboral como por las medidas específicas asociadas a la reciente reforma de las pensiones, según señala el organismo.
Prevé un incremento de tres décimas del peso de las cotizaciones sociales sobre el PIB entre 2025 y 2027, hasta estabilizarse posteriormente en el citado 13,6%. En concreto, para 2026 se estima un aumento de una décima, hasta el 13,4%, en línea con la previsión recogida en el Informe de Progreso Anual 2026 del Gobierno. En 2027 se proyecta un incremento adicional de dos décimas, impulsado por el dinamismo del mercado laboral y por las medidas de ingresos asociadas a la reforma de pensiones. A partir de 2027, la ratio se estabiliza.
Por su parte, a largo plazo, las presiones derivadas del aumento del gasto asociado al envejecimiento de la población provocarán que, en un escenario de políticas constantes, la ratio retomará una senda creciente a mediados de la próxima década, alcanzando de nuevo niveles en torno al 100 % del PIB en 2041.
España necesita un ajuste de 15.000 millones hasta 2028
En la presentación del informe, este jueves en Madrid, la AIReF alerta de que España deberá realizar ajustes del 0,6% en el PIB en 2027 y del 0,3% en 2028 para mantener la cuenta de control dentro de los límites y cumplir con los compromisos, lo que representa un ajuste de unos 15.000 millones de euros.
Así, prevé que el gasto primario neto de medidas de ingresos crecerá un 5% anual en promedio entre 2025 y 2028, frente al 3,4% comprometido en el PFEMP si no se dan medidas adicionales. A políticas constantes, las tasas de crecimiento del gasto neto serán superiores a los compromisos anuales del plan en más de dos puntos porcentuales en 2026 y 2027 y en más de un punto en 2028. Por eso, cree que la cuenta de control acumulada superaría el límite desde 2026 y alcanzaría el 2,1% del PIB en 2028.
No obstante, la activación de la cláusula de escape nacional para acomodar el gasto en defensa reduce esas desviaciones. En 2026, la cuenta de control acumulada estaría en el límite del 0,6% del PIB, pero en 2027 y 2028 volvería a superar los límites hasta alcanzar el 1,5% del PIB en 2028. Por eso, aun aplicando la cláusula de escape, la AIReF considera que serían necesarios los citados ajustes.
Menos crecimiento y más déficit
Asimismo, la AIReF ha bajado al 2,2% su previsión de crecimiento del PIB real, por debajo del 2,3% que pronosticó en abril. Esto coincide con las previsiones del Gobierno, pero discrepan en el PIB nominal, que el Gobierno sitúa en el 5,3% para 2026 frente al 4,8% previsto por la AIReF.
A medio plazo, ha revisado al alza el crecimiento previsto para 2027 y 2028, hasta el 2% y el 1,9%, respectivamente, por los mayores flujos. Más tarde, estima que el crecimiento del PIB real se desacelerará hasta el 1,7% en 2030. En este sentido, advierte de que este escenario está sujeto a riesgos a la baja, vinculados especialmente a los conflictos bélicos.
Por otro lado, prevé que el déficit de las Administraciones Públicas repunte en 2026 hasta el 2,6% del PIB debido a las medidas temporales adoptadas. Por subsectores, la mayor parte del déficit de las Administraciones Públicas se concentrará en la Administración Central. Las comunidades autónomas se situarán cerca del equilibrio aunque cada una con su situación individual, mientras que las corporaciones locales mantendrán un superávit en torno al 0,3% del PIB.
Riesgo de incumplir la regla de gasto
Al no haberse aprobado los objetivos de estabilidad presupuestaria y deuda, la única operativa es la regla de gasto, pero la AIReF aprecia riesgo de incumplimiento de este parámetro tanto en la Administración Central como en las comunidades autónomas en 2026, 2027 y 2028.
Señala que para cumplir la regla de gasto serían necesarias medidas ya en 2026 por un importe equivalente a cinco décimas del PIB, seis décimas adicionales en 2027 y otras tres en 2028. Estos ajustes también supondrían el cumplimiento de la regla europea al reducir la cuenta de control acumulada al 0,1% del PIB en 2028 tras aplicar la cláusula de escape. Así, el déficit público se situaría en el 1,1% del PIB en 2030.
