Asfixiados por la inflación: los pensionistas no contributivos sobreviven con 630 € de media al mes
El IPC ahoga a los jubilados asistenciales (pensión de 627 €) y a quienes cobran incapacidad (700 €)
El mes de marzo ha confirmado un nuevo repunte de la inflación en España, con carestías desorbitadas en los alimentos y en los recibos de luz y gas, además de las gasolinas, por culpa de la guerra en Irán. Unos precios disparados que asfixian sobre todo a las personas mayores de rentas bajas y a los pensionistas no contributivos, cuyas nóminas siguen siendo de "auténtica miseria", según denuncian las plataformas y movimientos de jubilados.
En 2026, la cuantía íntegra de estas pagas de carácter asistencial ha subido hasta 8.803,20 euros anuales (en 2025 su importe era de 7.905,80 euros), que se cobran en 12 mensualidades más dos abonos extraordinarios (en junio y noviembre). Esto significa unos 628,8 euros mensuales para el bolsillo de un perceptor medio que, recordemos, son personas que no cotizaron los 15 años mínimos que la ley exige para acceder a una pensión de la Seguridad Social.
Con esta media de 630 euros al mes, casi medio millón de personas deben afrontar la inflación disparada y la cesta de la compra por las nubes. La gravedad de la situación castiga especialmente a mujeres de avanzada edad que no tuvieron la oportunidad de cotizar para su pensión.
PENSIONES NO CONTRIBUTIVAS EN 2026 Y EVOLUCIÓN DEL IPC

Fuente: Imserso e INE
Pensiones de miseria: de 628 a 700 euros/mes
Según los últimos datos oficiales del Imserso, estos son los importes medios que perciben los pensionistas asistenciales en marzo:
- La pensión media de jubilación no contributiva aumenta levemente, hasta los 627,61 euros al mes, lo que supone una ligera mejoría frente a los 614,14 euros que cobraban en promedio en el mes de febrero.

- La prestación media de incapacidad asistencial escaló desde los 686,57 euros de importe registrado en febrero, hasta rozar los 700 euros en marzo, marcando un récord, al superar por primera vez en la historia la cota de los 700 euros. El hecho de que esta clase de pensión sea más elevada se debe a que una gran mayoría de perceptores cobra un complemento del 50% por necesitar la ayuda de una tercera persona, a lo que se suma que el montante por atrasos suele ser mayor, debido a la complejidad en la resolución de sus expedientes.
Nóminas muy bajas: casi la mitad del salario mínimo
Desde el 1 de enero de 2026, el Gobierno ha incrementado el importe de las pensiones no contributivas en un 11,4% (detalles en el Real Decreto-ley 16/2025, de 23 de diciembre, publicado en el Boletín Oficial del Estado), lo que ha elevado su cuantía íntegra hasta los citados 8.803,20 euros anuales. Pese a ello, son prestaciones muy exiguas y suponen en torno a la mitad del salario mínimo interprofesional (SMI), situado en 1.221 euros al mes en 14 pagas .
La revalorización del 11,4% se suma a la registrada en los años anteriores, cuando estas prestaciones asistenciales han ido encadenando una serie de incrementos porcentuales significativos. En 2025 aumentaron su importe un 9%, mientras que en 2024 experimentaron un alza del 6,9%. Más atrás en el tiempo, en 2023, el Gobierno las revalorizó el 15%, y en 2022 anotaron dos fases de subidas (primero un 3% a principios de año y, desde el verano, dieron el estirón hasta alcanzar el 15%).
La evolución de estas nóminas dio un salto tras la pandemia del covid: mientras al cierre de 2019 la pensión media de jubilación no contributiva se situaba en apenas 382,84 euros mensuales, en la actualidad alcanza los 630 euros de media.
Requisitos para cobrar una jubilación no contributiva
Quienes no hayan cotizado el mínimo de 15 años exigidos por la Ley sí pueden cobrar una pensión, pero no contributiva, y para ello deben cumplir los siguientes requisitos:
- Haber cumplido 65 años en la fecha de solicitud de la jubilación.
- Carecer de rentas o ingresos suficientes. En 2026, la suma en cómputo anual de los ingresos personales debe ser inferior al importe (también anual) de la pensión: 8.803,20 euros anuales.
- Residir legalmente en España y haberlo hecho durante 10 años (entre los 16 y la edad de devengo de la pensión). Dos de ellos han de ser consecutivos e inmediatamente anteriores a la solicitud.
Condiciones de la pensión de incapacidad asistencial
Los requisitos para percibir una pensión de incapacidad no contributiva son estos, según especifica el Imserso:
- Ser mayor de 18 años y menor de 65 en la fecha de la solicitud.
- Discapacidad o enfermedad crónica en un grado igual o superior al 65%.
- Carecer de rentas o ingresos suficientes, que en 2026 se acredita cuando la suma, en cómputo anual, de los ingresos personales de la persona sea inferior al importe de la pensión, es decir, 8.803,20 euros al año.
- Residir legalmente en territorio español y haberlo hecho durante 5 años, de los cuales dos serán inmediatamente anteriores a la solicitud.

