La fórmula para ahorrar y ordenar tus finanzas en cuatro pasos

Una experta explica cómo distribuir los ingresos para crear un fondo de emergencia

La fórmula para ahorrar y ordenar tus finanzas en cuatro pasos Miia

Ahorrar cada mes no siempre resulta fácil. Sin embargo, contar con un método para organizar los ingresos puede marcar la diferencia entre llegar justo a final de mes o empezar a construir un colchón económico para el futuro. Esa es la idea que defiende la experta en educación financiera Gabriela Vila, cuya fórmula para ordenar las finanzas personales se ha hecho viral en redes sociales.

Su propuesta no promete hacerse rico de la noche a la mañana. Al contrario, parte de una premisa sencilla: conocer cuánto dinero entra cada mes, controlar los gastos y reservar una parte fija para el ahorro antes de destinar el resto del presupuesto a otros objetivos.

Multiplicar el sueldo por 120

El primer paso de la fórmula consiste en calcular cuánto patrimonio sería necesario acumular para poder vivir de los ahorros en el futuro.

Para ello, Vila propone multiplicar el salario mensual por 120. El resultado ofrece una referencia del capital que, en teoría, permitiría generar unos ingresos similares durante un largo periodo si ese dinero estuviera correctamente invertido.

Por ejemplo, una persona que ingresa 1.500 euros al mes tendría como objetivo acumular unos 180.000 euros (1.500 x 120). La experta aclara que no se trata de una cifra obligatoria, sino de una meta orientativa para planificar el ahorro a largo plazo.

Ahorrar al menos el 20 % de los ingresos

 

El segundo paso consiste en reservar el 20 % del salario para el ahorro o la inversión.

Siguiendo el ejemplo anterior, quien cobre 1.500 euros debería intentar destinar 300 euros al mes a este objetivo.

La clave, según Vila, es considerar ese ahorro como un gasto fijo más. Es decir, separar el dinero nada más recibir la nómina y no esperar a ver cuánto sobra a final de mes.

Crear un fondo de emergencia

Antes incluso de invertir, la experta recomienda constituir un fondo de emergencia equivalente a seis meses de ingresos o de gastos habituales, dependiendo de la situación económica de cada persona.

Ese dinero debe utilizarse únicamente para afrontar imprevistos, como una avería importante, gastos sanitarios inesperados o una pérdida temporal de ingresos.

Además, aconseja mantenerlo en productos seguros y con disponibilidad inmediata, como cuentas remuneradas o depósitos de corto plazo, para poder acceder a él cuando sea necesario.

Controlar los gastos fijos y variables

La fórmula también establece unos límites orientativos para el presupuesto mensual.

Los gastos fijos, como la vivienda, los suministros o la alimentación, no deberían superar el 50 % de los ingresos.

Por su parte, los gastos variables, entre los que se incluyen el ocio, los viajes o las compras no esenciales, deberían situarse en torno al 30 %.

Y el 20 % restante sería el destinado al ahorro.